YO POETA DECLARO QUE ESCRIBIR POESÍA ES DECIR EL ESTADO VERDADERO DEL HOMBRE

Para el poeta grancanario Agustín Millares Sall (1917-1989), la palabra poética es un instrumento mágico con el que se contribuye a construir un mundo mejor. Orgulloso de su condición de «poeta social», desprecia aquella literatura que vive de espaldas a las preocupaciones de las gentes humildes.


“El poeta no es un filósofo, sino un clarividente”. 
Juan Ramón Jiménez

“Sólo la poesía es clarividente”. 

Gabriel García Márquez


“POETA ES AQUEL QUE EN MEDIO 
DE LAS DIEZ MIL COSAS QUE NOS DISTRAEN, 
ES CAPAZ DE “VER” LO ESENCIAL 
Y LLAMARLO POR SU VERDADERO NOMBRE”. 
RUBEM ALVES

“Hombre, redime al hombre vivo. 
Álzate y anda entre los vivos, 
lucha con los vivos, gánate el pan. 
Hombre, haz que las flores sean para los vivos, 
haz que el aceite sea para los vivos 
y el vino de la vid para la vida”.   
Pablo Armando Fernández, poeta cubano.
Yo poeta declaro que escribir poesía
es decir el estado verdadero del hombre
es cantar la verdad es llamar por su nombre
al demonio que ejerce la maldad noche y día.

El poeta es el grito que libera la tierra
la primera montaña que divisa la aurora
la campana que toca la canción de la hora
el primer corazón que lastima la guerra.

Colocado en vanguardia sin que nunca desate
su unidad con los pueblos su visión del conjunto
el poeta es el hombre que primero está a punto
para hacerse con bríos a la mar del combate.

El poeta es el pueblo que a morir se resiste
en la súbita noche donde todo se olvida.
Donde no hay libertad no hay poeta con vida.
Ningún pájaro vuela donde el aire no existe.

Yo poeta declaro que la cólera es una
cuando hay algo que atenta contra el sol que nos guía.
Languidece el poeta si la tierra se enfría
cuando no hay corazón ni justicia ninguna.

Yo poeta declaro que en duro camino
del tiempo el poeta se halla siempre un hermano.
Yo poeta declaro que el poeta es humano
aunque a veces nos haga presentir lo divino.

Agustín Millares. De La estrella y el corazón, 1949

“…sólo ella (la poesía) es el gesto de más ascensional referencia a lo infinito.
Sólo ella puede redimir la última cárcel de las realidades no dichas:
la mudez de su referencia a Dios. 
Por esto es la protopalabra, sobre toda expresión,
el sacramento primario de las realidades. 
Y el poeta es el adminsitrador de este sacramento…”
Karl Ranher
SALUDO
I
Yo te saludo amigo te saludo y te canto
igual que si te hubiera de siempre conocido.
No puedo equivocarme después de haberte oído.
Tú eres parte del sol que yo he esperado tanto.

Yo te saludo amigo te abrazo emocionado
a través de la niebla por donde pasa el día.
Con tu enorme caudal de luz y poesía
el rincón más oscuro se hubiera iluminado.

La senda que me enseñas no me es desconocida.
He marchado por ella sin conocer la calma.
Antes que tus palabras me llegaran al alma
ya habían tus ideas incendiado mi vida.

Es verdad que estos años no los hemos vivido
sino sólo pasado que el tiempo nos supera
que hay estrellas más altas sin sospechar siquiera
que forjando el gran siglo muchos han transcurrido.

Diste tu libertad que es como darlo todo
para que la alegría repique en la campana.
Un trozo de tu vida brindas cada mañana
para que el mundo entero pueda salir del lodo.

Yo te aseguro amigo que nunca había estado
tan cerca de la vida como en este momento.
No es posible la duda donde llega tu aliento.
Tú vas por la llanura de un cielo despejado.

Yo poeta declaro que tu acento es profundo
que llevas en las venas los ríos de un planeta.
Yo poeta declaro que tú eres poeta
porque anuncias y cantas el mañana del mundo.

II
Yo poeta declaro que escribir poesía
es decir el estado verdadero del hombre
es cantar la verdad es llamar por su nombre
al demonio que ejerce la maldad noche y día.

El poeta es el grito que libera la tierra
la primera montaña que divisa la aurora
la campana que toca la canción de la hora
el primer corazón que lastima la guerra.

Colocado en vanguardia sin que nunca desate
su unidad con los pueblos su visión del conjunto
el poeta es el hombre que primero está a punto
para hacerse con bríos a la mar del combate.

El poeta es el pueblo que a morir se resiste
en la súbita noche donde todo se olvida.
Donde no hay libertad no hay poeta con vida.
Ningún pájaro vuela donde el aire no existe.

Yo poeta declaro que la cólera es una
cuando hay algo que atenta contra el sol que nos guía.
Languidece el poeta si la tierra se enfría
cuando no hay corazón ni justicia ninguna.

Yo poeta declaro que en el duro camino
del tiempo el poeta se halla siempre un hermano.
Yo poeta declaro que el poeta es humano
aunque a veces nos haga presentir lo divino.

La estrella y el corazón, 1949.
LA PALABRA O LA VIDA
Escuchad, de hombre a hombre,
en las mares violentas que navegar nos toca
rebasado el eclipse del terror en la boca,
los instantes del mundo llamados por su nombre.

Escuchad la palabra que hace frente a la muerte
por amor a la vida.
Escuchad la palabra que no ha sido vencida
a pesar de que vive de espaldas a la suerte.

Mientras cae una lluvia que la tierra sedienta
hasta los huesos cala,
el vientre de la tierra se extiende como un ala,
y el rayo que ha hecho blanco desploma la tormenta.

Se ha llegado hasta el límite del sufrimiento humano,
y la evasión no existe.
La vida que aún hay dentro del hombre se resiste
a no saber de un mundo que alcanza con la mano.

Escuchad la palabra
que repite sin tregua la verdad de las cosas;
la palabra que engendra tempestades y rosas
para que la clausura de los ojos se abra.

Hasta el árbol más firme tiembla de pies a cabeza
y las puertas dan golpes cada vez más violentos.
Como el perro y el gato, las aguas y los vientos
se erizan al contacto de la naturaleza.

La libertad dormida por fin ha despertado.
Levanta el tiempo el ancla para seguir su ruta,
y la mirada, libre de toda nube, escruta
el más amplio horizonte que el sol ha iluminado

Escuchad la palabra que del alma despega
para que sean claros los caminos oscuros.
Escuchad la palabra que atraviesa los muros
porque es algo de todos, y al corazón nos llega.

A su paso la bruma se vuelve fugitiva
y se mueven las tierras sin que un dios las sacuda;
el más hondo secreto del ayer se desnuda
y la voz de los vientos se levanta agresiva

Los pueblos que han llegado con su dolor muy lejos
en las entrañas cantan un júbilo inminente.
Una nueva alegría pone clara la frente
y limpia las pupilas hasta hacerlas espejos.

Escuchad la palabra que la forma dibuja
de la vida más bella.
Escuchad la palabra que a viajar nos empuja
por encima del pájaro, más allá de la estrella.
Poesía unánime, 1967

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