«Excepcionalmente incapaz»: cómo los osos tumbaron una utopía libertaria en un pueblo

Tras asegurarse una gran influencia en la política de Grafton (Nueva Hampshire), los libertarios recortaron el presupuesto en un 30 % pero no pudieron acordar acciones coherentes frente al aumento del número de animales que visitaban el asentamiento.

 

Grafton (Nueva Hampshire), en una imagen de 1920.wikipedia.org / Dominio público

El periodista Matthew Hongoltz-Hetling ha plasmado en un libro el intento de un grupo de libertarios por tomar el poder en un pequeño pueblo del estado de Nuevo Hampshire (EE.UU.) y cómo sus medidas para reducir la presencia estatal dejaron a los residentes indefensos ante una inesperada ‘invasión’: las frecuentes incursiones de osos en la localidad por la falta de servicios públicos.

Según se detalla, todo empezó en 2003, cuando se estableció la organización ‘Free State Project’ (Proyecto del Estado Libre), con el propósito de trasladar a Nueva Hampshire 20.000 libertarios y reorganizar el estado conforme a sus ideales políticos. A nivel estatal, los logros del proyecto han sido bastante moderados. No obstante, en el pueblo de Grafton, de unos 1.200 habitantes, los miembros de la iniciativa municipal ‘Free Town Project’ (Proyecto del Pueblo Libre) se aseguraron el respaldo de una parte de la población y ganaron una gran influencia en la política local.

Durante cerca de una década en el poder, los libertarios redujeron elpresupuesto del pueblo —que era tan solo de un millón de dólares— en un 30 %. Entre otras cosas, se cortaron gastos en iluminación, bomberos, la reparación de carreteras y la recogida de basura.

«Grafton era un pueblo pobre desde el principio, pero con la caída de los ingresos fiscales justo cuando su población se expandía, las cosas empeoraron constantemente. Los baches se multiplicaron, las disputas domésticas proliferaron, los delitos violentos se dispararon y los trabajadores de la ciudad comenzaron a quedarse sin calefacción», indica la revista The New Republic. Fue entonces cuando aparecieron en el escenario los osos, cuya población se duplicó entre 1998 y 2013. Así lo describe The New Republic: 

Los osos negros de Grafton no eran como otros osos negros. Singularmente ‘audaces’, comenzaron a entrar a jardines y patios a plena luz del día. La mayoría de los osos evitan los ruidos fuertes; estos ignoraron los esfuerzos de los residentes para ahuyentarlos

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De hecho, el pueblo podría haber atraído los animales por la facilidad con la que podían comer de los contenedores locales que carecían de cerrojos especiales contra osos.

Frente a la invasión de osos, que resultó en una serie de ataques contra mascotas e incluso personas, el experimento social libertario resultó ser «excepcionalmente incapaz» para resolver problemas, ya que los activistas no pudieron acordar acciones coherentes. Como resultado, algunos vecinos se escondieron en sus casas, portando armas al salir a la calle, mientras que otros se lanzaron a cazar osos. Además, hubo quienes prefirieron alimentar a los animales.

A una mujer […] le gustaba recibir a los osos en su propiedad y agasajarlos con festines regulares de cereales cubiertos con donuts azucarados. Si esos mismos osos aparecían en el césped de otra persona esperando un trato similar, ese no era su problema

Al enfrentarse al problema, varios grupos y líderes de ‘Free Town Project’ pasaron a acusarse unos a otros de «estatismo». Además de verse debilitado por la lucha interna, entre los años 2012 y 2019 el movimiento perdió varios representantes prominentes. Como resultado, Grafton perdió su estatus de asentamiento ejemplar e imán para los libertarios de EE.UU. En cuanto a la población de osos, se planea que sea reducida en un 34 % respecto al nivel de 2013; una tarea que puede prolongarse hasta 2025.

«Claramente, cuando se trata de ciertos tipos de problemas, la respuesta debe ser colectiva, respaldada por el esfuerzo público y dominada por algo más que invocaciones a la racionalidad del mercado y a maximizar la libertad individual», concluye The New Republic.

La historia de ‘Free Town Project’ se expone en el libro recién publicado ‘A Libertarian Walks into a Bear: The Utopian Plot to Liberate an American Town (and Some Bears)’ [‘Un libertario se encuentra con un oso: el complot utópico para liberar un pueblo estadounidense (y a algunos osos)’], del periodista estadounidense Matthew Hongoltz-Hetling.

Vicente Ferrer

Entender que somos parte del todo, un universo lleno de almas que en el fondo son una sola, ver el Alma de las personas con las que trabajo, es lo que me hace ver la grandeza de las personas y de esta preciosa profesión que es el coaching.

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