Un dramático evento meteorológico está sucediendo sobre el Polo Norte: un súbito calentamiento por encima de los 10 kilómetros sobre la superficie terrestre ha elevado la temperatura de golpe en 50ºC.

Los meteorólogos llaman a este episodio calentamiento estratosférico repentino (SSW) y ha ocurrido súbitamente en los primeros días del nuevo año.

En diciembre, la temperatura estratosférica era de -70ºC, pero el pico de calor ha elevado el termómetro hasta los -20ºC el martes 5 de enero, según un comunicado de la Universidad de Bristol.

Aunque este episodio no es la primera vez que ocurre, tiene consecuencias climáticas severas: a principios de 2012 y de 2018, dos intensas olas de frío afectaron a Europa como consecuencia de súbitos calentamientos en la estratosfera.

La de 2018 se conoció como la “bestia del Este” y marcó temperaturas récords de frío en varias partes del viejo continente.

Patrones de circulación atmosférica

La Organización Meteorológica Mundial explicó entonces que el fenómeno estaba relacionado con patrones de circulación atmosférica a gran escala y con el calentamiento estratosférico repentino registrado en la estratósfera por encima del Polo Norte.

Aquel episodio de calentamiento estratosférico provocó una división en el vórtice polar que generó vientos fríos procedentes de Siberia e impactaron en las temperaturas de Europa.

Un escenario parecido puede producirse este invierno, advierten los científicos en un artículo publicado en la revista JGR Atmospheres.

Explican en su artículo que los SSW son regímenes atmosféricos extremos que pueden tener una firma en el clima de la superficie terrestre hasta 40 días después del inicio del evento en la estratosfera.

Seguimiento de 60 años

El estudio analizó 40 eventos de SSW que ocurrieron durante los últimos 60 años y advierte que la división del vórtice polar está asociada con un clima más frío en el noroeste de Europa y Siberia.

El autor del estudio, Dann Mitchell, explica que “el clima extremadamente frío que traen estas rupturas de vórtices polares es un claro recordatorio de cuán repentinamente puede cambiar nuestro clima.”

Añade que, incluso con el cambio climático calentando nuestro planeta, estos eventos seguirán ocurriendo, lo que significa que debemos poder adaptarnos a un rango de temperaturas cada vez más extremo.

Otro de los autores del estudio, William Seviour, es todavía más categórico: “los impactos aparecen más rápido y más fuertes después de eventos en los que el vórtice polar estratosférico se divide en dos, como puede ocurrir en el evento que se desarrolla actualmente.”

Vórtice polar cambiante

El vórtice polar es un ciclón a gran escala situado cerca de las zonas polares terrestres: se ubica en la media y alta troposfera y la estratosfera.

Cuando llega el invierno, el hemisferio norte recibe menos radiación ultravioleta, parte integrante de los rayos solares. Entonces, las temperaturas descienden, especialmente en el extremo norte del planeta.

Estas diferencias de temperatura generan la así llamada corriente en chorro estratosférica, que se forma no solo por el calentamiento atmosférico, sino también por la rotación del planeta.

Cuando ocurre un SSW, se produce un cambio en la circulación de vientos fuertes alrededor del vórtice polar e incluso una inversión de la corriente de aire.

El frío entonces queda atrapado en la corriente en chorro y puede descender a latitudes más bajas, provocando las consabidas olas de frío que, de nuevo, amenazan a gran parte del hemisferio norte.

Referencia

Tracking the stratosphere‐to‐surface impact of Sudden Stratospheric Warmings. Richard J. Hall et al. JGR Atmospheres, December 2020. DOI:https://doi.org/10.1029/2020JD033881

Foto: Lorri Lang. Pixabay.

Lucía Marrero

Escribidora, no escritora. Mi mundo gira diariamente y quiero compartirlo con mis lectores.

Deja un comentario

Deja un comentario