• 0


    0

  • 1
  • 0
  • 980

Vitaly Mansky es un cineasta y documentalista ruso que desde hace mucho tiempo está interesado en la vida en Corea del Norte. Al igual que muchas otras personas, él se sorprendió de cómo en nuestra época puede existir un Estado muy parecido a la trama de la distopía de George Orwell 1984.

Un día, Mansky consiguió conocer a los funcionarios de la República Popular Democrática de Corea. Ellos le ofrecieron trabajar en una película. Por supuesto, Vitaly aceptó, pero no para realizar el mandato del gobierno, sino para entender cómo está construido en realidad el país más cerrado del mundo.

Genial.guru se interesó en la historia de esta película y lo que resultó del documental Bajo el Sol.

El gobierno de Corea del Norte planificó una película que le demostrara al mundo la imagen de una familia feliz y una vida próspera. Ellos prepararon el guion sobre una niña de 8 niños de Pionyang que se preparaba para el Día del Sol (une fiesta en honor al cumpleaños de Kim Il-sung) y así convertirse en miembro de la Unión de Niños. Las autoridades le dieron este guion a Vitaly Mansky y lo rodearon de acompañantes, quienes cada día verificaban el material del metraje.

El personaje principal de Bajo el Sol fue asignado a la pequeña Zi-Min. La niña y sus padres también recibieron el guion.

Frente a Mansky, comenzaron a interpretar un verdadero espectáculo de una vida feliz. Los personajes principales de la película se trasladaron de un departamento de una recámara cerca de la estación del tren a una lujosa casa en el centro de la capital. A decir verdad, la casa era solo una decoración, el linóleo estaba colocado sobre una superficie de cemento, los armarios estaban vacíos, nadie utilizaba el baño y, en general, no había una entrada frente a la casa.

El padre pasó de ser un periodista a un ingeniero de una fábrica ejemplar y su esposa de ser una empleada de una cafetería a una empleada de una fábrica de leche de soya. Incluso las fotografías familiares fueron tomadas sobre un fondo falso. Pero la exageración llegaría a ser mucho más grande. “Todos los habitantes de Pionyang son parte de una exhibición. Por ejemplo, por todos lados ves césped, pero para mantenerlo, todos los días a las 6 de la mañana y en la tarde, después del trabajo, podías ver a personas agachadas limpiándolo con brochitas”, comenta Vitaly.

Si el plan del gobierno de la RPDC hubiera funcionado, entonces el documental se hubiera convertido en un ejemplar de propaganda. Pero el plan del director ruso era completamente distinto.

Además de las tomas del guion, el operador filmaba todo a escondidas detrás escena: lo falso que era el mundo alrededor, lo que pasaba fuera de la ventana (Mansky y su equipo tenían prohibido salir de casa sin supervisión). Cada día, el operador se quejaba de problemas en el estómago y se iba al baño a copiar en secreto el material en otra memoria. El director y su equipo se encontraban en un estado de tensión, ocultaban tomas no oficiales y entendían que, si eran descubiertos, las consecuencias serían trágicas.

A su llegada, a un joven norteamericano le dieron 20 años de prisión por intentar sacar del país un cartel con la imagen del líder como recuerdo. Pero nunca sospecharon de Vitaly y, finalmente, las escenas de 26 minutos y los comentarios en forma de crítica del director que acompañaban el resto de Bajo el Sol pasaron a ser parte de una película anti propaganda.

Mansky confesó que, después de su viaje a Corea del Norte, este país le causó muchas más preguntas de las que tenía hasta antes de realizar las tomas de la película: “En general, cuando iba a Corea del Norte, pensé que tenía una idea clara sobre el país y solo necesitaba plasmarlo en la pantalla. Al pasar unos cuantos meses, puedo afirmar con toda responsabilidad que no entiendo nada sobre cómo funciona la vida allí”.

Lo que más le sorprendió al director fue que las personas en RPDC no se sienten desafortunadas. Ellas simplemente no saben que se puede vivir de otra manera. “Ante todo pensaba que este era un sistema de terror, represión y que las personas en el interior comprendían todo. Pero, al sumergirme en este mundo, vi que las personas en un principio no solo no entendían, sino que incluso no pensaban en ello… Una vez hablé con un domador de tigres. Él me explicó que, cuando un tigre que será destinado para ir al circo nace, desde el primer día lo entrenan de tal manera que no sepa que es un tigre. Entonces, él crece, le crecen las garras, dientes, bigotes, ruge, salta, pero simplemente no tiene idea de que es un tigre…. Algo similar ocurre en la película Bajo el Sol”.

Aquí hay algunos hechos sobre Corea del Norte que Mansky recuerda en numerosas entrevistas:

  • Además de la familia que se muestra en la película, Vitaly no se encontró en las calles con ningún otro padre o madre que paseara con sus hijos.
  • Algunos trabajadores viven en cuarteles directamente en las fábricas y los niños pasan las noches en la escuela.
  • Los hombres en Corea del Norte realizan servicio militar por 10 años. Y uno de los pocos días que pueden reunirse con sus familiares es en el Festival de Flores. Además, los hombres no pueden quedarse a solas con su familia, deben de ser vistos en público durante la exposición.
  • A las estatuas de los líderes llevan flores artificiales. Cuando cerca de las estatuas hay demasiadas flores, son recolectadas por automóviles especiales y nuevamente se llevan a los puestos.
  • Los extranjeros no pueden viajar en el metro. Al director se le permitió viajar solo dos estaciones para filmar una escena necesaria. El tiempo no fue suficiente y le propusieron pasar a otro tren para pasar las mismas dos estaciones, pero en dirección contraria. Después de que Mansky dijo que no podía continuar filmando la escena con otros pasajeros, se les pidió a las personas moverse a otro vagón. Los pasajeros se levantaron y rápidamente se cambiaron de vagón ocupando los mismo lugares en él. “Para mí, esto fue algo impactante que, hasta ahora, parece que fue un sueño”, recuerda el director.
  • En la televisión local no hay noticias ni anuncios publicitarios. Únicamente hay dos canales, y las 24 horas del día transmiten entrevistas a los líderes y la lectura del Juche.
  • En el periódico hay tres secciones. En la primera página siempre hay una gran foto del líder. En el resto, fotos de líderes de menor importancia y sus logros. Al final, en letras pequeñas, hablan sobre los acontecimientos mundiales, catástrofes, huelgas y accidentes aéreos.
  • Nunca nadie se ha besado en alguna película de Corea del Norte.

“Allí hay personas que nacieron en las mismas condiciones en las que vivieron sus padres y abuelos, no tienen ningún tipo de información de que la vida puede ser completamente distinta, ellos no van a ningún lado, no tienen Internet. Me parece que ellos ya no tienen miedo. Lo horrible es que ya están en un nivel más allá del miedo”, resume sus impresiones Vitaly Mansky.

No es fácil ver la película Bajo el Sol, pero trata precisamente sobre el verdadero rostro del totalitarismo. ¿Estás listo para echarle un vistazo?

Ir a la fuente

Deja un comentario