El Templo Satánico (TST, por sus siglas en inglés), una organización con sede en la ciudad de Salem, estado de Massachusetts, afirma que el Servicio de Impuestos Internos de EE.UU. le otorgó el estatus de organización sin fines de lucro que se concede a iglesias, sinagogas y mezquitas.

«Nos complace anunciar que, por primera vez en la historia, una organización satánica ha sido reconocida por el gobierno federal de Estados Unidos como una iglesia», asevera el grupo en su cuenta de Instagram.

Según la información de AP, la declaración del TST llega después de recibir del Servicio de Impuestos Internos de EE.UU. (IRS, por sus siglas en inglés) una carta en la que se le certifica la clasificación de «Iglesia o una convención o asociación de iglesias». De acuerdo con la agencia, esta clasificación otorga al TST el estatus de una institución exenta de impuestos, ya que según la ley estadounidense, las iglesias generalmente están exentas de presentar declaraciones tributarias.

De acuerdo con un comunicado del grupo publicado esta semana para anunciar su nuevo estatus y citado por Bloomberg, el Templo Satánico se considera a sí mismo «una organización religiosa no teísta dedicada a la práctica satánica y la promoción de los derechos satánicos».

El documento agrega que el grupo «entiende a la figura satánica como un símbolo de la naturaleza inherente del hombre, representativa de la rebelión eterna, la indagación iluminada y la libertad personal en lugar de una deidad o ser sobrenatural».

El papel de los medios

En agosto del año pasado, miembros del Templo Satánico colocaron una estatua de Baphomet, la representación del macho cabrío alado, en el capitolio del Estado, para protestar y pedir el retiro de un monumento dedicado a los Diez Mandamientos.

Este tipo de presiones sociales fueron potenciadas, además, por los medios, servicios de streaming y el cine, reporta Cribeo. Por ejemplo, no hace ni tres meses, un documental dejó impresionados a los asistentes al Festival de Cine Independiente de Sundance. Dirigido por la directora Penny Lane y distribuido por Magnolia Pictures, Hail Satan? narra la historia del Templo Satánico y todas las protestas realizadas por el grupo en pos de la libertad de expresión y religiosa y la separación de la Iglesia y el Estado.

Por otro lado, el Templo obtuvo fama a nivel internacional con la complicidad inesperada de Netflix. Todo gracias a una serie: Las escalofriantes aventuras de Sabrina, una versión extremadamente satánica del cómic original y de la famosa e inocente serie de TV de finales de los 90 y principios de los 2000 (Sabrina, la bruja adolescente).

Y aunque, Lucien Graves, líder del Templo de Satán, no estuvo demasiado contento con la serie al principio por la imagen que se le daba al satanismo y el «mal uso de Baphomet», posteriormente se dio cuenta de los adeptos que ganaba gracias a ella y retiró una demanda que había iniciado contra la plataforma de streaming.

Conflicto de intereses

«El satanismo está aquí para quedarse», ha dicho Graves en respuesta a los que critican que la organización haya estado en contra de considerarse religión del Estado durante años y ahora haya aceptado recibir una exención de impuestos justamente del Estado.

«Sentimos que aceptar la exención de impuestos como religión —mejor que renunciar a ella a modo de protesta— nos puede ayudar más a la hora de mantener nuestras peticiones de un acceso igualitario, a la par que dejamos de lado cualquier sospecha de que no reunimos los requisitos para ser una verdadera organización religiosa», concluyó.

Fuente: RT/Cribeo.


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