Al rodear el cerro me encontré una medialuna luminosa de unos diez metros de diámetro, posada en el suelo. La luz era tan intensa que no podía mirar hacia delante, pero cuando ya pude ver, apareció frente a mí un ser corpulento de un metro ochenta de altura y apariencia humana, vestido con un traje brillante y levantando un brazo. Con un rostro ancho, pómulos pronunciados y ojos marcadamente oblicuos, mentalmente me invitó a acercarme: Soy Oxalc, de Morlen

Al rodear el cerro me encontré una medialuna luminosa de unos diez metros de diámetro,  posada en el suelo. La luz era tan intensa que no podía mirar hacia delante, pero cuando ya pude ver, apareció frente a mí un ser corpulento de un metro ochenta de altura y apariencia humana, vestido con un traje brillante y levantando un brazo. Con un rostro ancho, pómulos pronunciados y ojos marcadamente oblicuos, mentalmente me invitó a acercarme:… Seguir leyendo