No hay que forzar a los niños a pedir perdón

La escena suele ser siempre la misma, con diferentes matices: dos niños se pelean y los padres intervienen rápidamente para solucionar el problema.  “Pide perdón”, le decimos en tono más o menos amenazante al responsable. Al inicio, el niño se muestra renuente pero tras la insistencia materna o paterna, termina diciendo un “Perdón” con muy poca convicción.    Los padres piensan que así enseñan buenos modales a sus hijos y que aprenden a disculparse cuando han… Seguir leyendo