LA MISTERIOSA APARICIÓN DE LA VIRGEN DOLOROSA EN CODOSERA

Marcelina Barroso Expósito en compañía de su prima Agustina González (ambas de La Codosera), iban andando hacia el caserío próximo del “Marco”, a cumplimentar un encargo de su madre. Había recorrido unos tres kilómetros, cuando, al cruzar el paraje denominado Chandavila, reparó en un oscuro bulto que se divisaba sobre un castaño, distante unos sesenta metros, a la derecha del camino. No hizo caso. Pero a la vuelta venía pensando si persistiría aún el extraño… Seguir leyendo