LA VICTORIA DE ISRAEL EN EUROVISIÓN, UNA MANIOBRA PARA LEGITIMAR LA CAPITALIDAD DE JERUSALÉN

Isra-Hell, chuleándose de toda la U.E. con otro asentamiento, si no ilegal, sí
injustificado: la participación en la feria de ganado cantor de Eurovisión

No son los ramplones festivales de música objeto del interés de este “blogger”. Salvo las periódicas retiradas de Italia en los ochenta y noventa, ninguneada pese a enviar siempre la flor y nata de sus cantantes, nada digno ha ocurrido en una Eurovisión que languidece. Pero dada la intencionalidad política del palmarés no puedo sino señalar en la dirección que apunta el triunfo israelí como nuevo espaldarazo al expansionismo sionista.

En primer lugar, la tipa con aspecto (que no voz) de Bjork obesa a la que han regalado el premio era miembro de la marina de su país cuando aquélla perpetró la masacre de Gaza en 2014 (más de 400 palestinos muertos). Claro, que si canta -como un pollo con amigdalitis- contra el “bullying” ya tiene las simpatías de los concienciados, como siempre desinformados. Y en la coartada de la corrección política es un maestro el país hebreo; ya consiguió en 1998 el triunfo de un (o una) Dana Internacional que iba de mujer barbuda, aunque al menos sabía cantar.

No es difícil adivinar que detrás del triunfo israelí hay algo más que el blanqueo de sus crímenes genocidas: la edición de 2019 se celebrará en una Jerusalén a la que el gobierno de Netanyahu ha trasladado la capital contraviniendo la disposición en contra de la ONU, eso sí, con el aplauso de Trump. La borreguil asistencia de los representantes de la U.E. supondrá un reconocimiento “de facto” que deslegitimará aún más la legalidad internacional.

Y a España nos dará la ocasión de, además del ridículo, incurrir en la indignidad.

(posesodegerasa)

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