LA EMPANADA MENTAL DE LA IGUALDAD

Los eslóganes son parásitos del pensamiento que funcionan bien siempre que no se les analice en profundidad. Esencialmente, porque no superan la prueba del algodón. Son condensados de aparente pensamiento del cual solo conservan el vehículo mediante el que éste se expresa (el lenguaje), pero nada del contenido que deberían comunicar (las ideas). Que no resistan el más somero análisis no les convierte necesariamente en aberraciones, pero cuando la pereza mental que denotan está al… Seguir leyendo