Leyes de la Geometría Sagrada | Gran Hermandad Blanca

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leyes de la geometría sagrada

leyes de la geometría sagrada

“El universo es fractal. Cuanto más lo miras, más interesante se vuelve.”

– John Lloyd

¿Conoces las leyes de la geometría sagrada?

Desde un panal de abejas a las escamas de un pez en el océano, a las redes neuronales de nuestro cerebro, toda la vida se compone de patrones intrínsecos. Estos patrones geométricos que encontramos en la naturaleza nos provee de una ventana integral hacia la interconexión entre todas las cosas de la Creación.

Las leyes de la geometría sagrada unen ciencia y espiritualidad, el uno y los otros, la intuición del hemisferio derecho de nuestro cerebro, al pensamiento y la razón de nuestro hemisferio izquierdo, interno y externo, macro y micro.

De esa manera, la geometría sagrada nos permite alinear nuestro propio corazón, mente y espíritu con la Fuente de toda vida. Es la puerta entre lo etérico y el reino de lo material.

Pues estos patrones, expresiones de vida distinguibles a nuestros ojos, se manifiestan en la naturaleza hasta en lo más inmenso del cosmos.

Es la esencia de la síntesis entre todas las partes y el uno. La interconexión que las leyes de la geometría sagrada nos demuestran es un recordatorio de nuestra relación con el mundo, y las figuras y símbolos que se respetan de un objeto o ser a otro es la prueba.

En este artículo hablaremos de las leyes de la geometría sagrada, y de las relaciones que manifiestan.

Contemplando la Naturaleza

El contemplar la naturaleza fue durante siglos la manera de lograr la sabiduría. Los antiguos griegos, los cristianos de la edad media, las culturas indígenas de América, los nórdicos, los antiguos chinos, todas las grandes civilizaciones comenzaron su viaje a través de la comunión inevitable con la naturaleza de la que somos parte. Plutarco ya hacía referencia a las leyes de la geometría sagrada cuando escribió que “Platón dijo que dios geometriza continuamente” (Convivialium disputationum). De hecho, Stephen Skinner acuerda que el estudio de la geometría sagrada encuentra sus raíces en el estudio de la naturaleza, y los principios matemáticos que se encuentran intrínsecamente en ella.

Hoy volvemos a notar estos patrones geométricos que en algún momento de nuestra historia estuvieron muy claros para nosotros.

Entender las leyes de la geometría sagrada requiere un cambio en la manera en que relacionamos los números y las formas. Unos no pueden existir sin los otros. Así, la geometría deja de ser simplemente una forma de medida, pues entendemos que existe más allá de nosotros.

Apúntante al eCurso de geometría sagrada – Enero 2019 – 

Siete Leyes de Creación –  Geometría Sagrada

La geometría sagrada, como todo estudio, está sustentada por una serie de leyes que explican y dan forma a todo el universo. Para aquellos que deseen profundizar en esta temática, podrán encontrar explicaciones más detalladas en este extracto del libro ‘El Poder de la Vida en la Geometría Sagrada y la Arquitectura Biológica’, de Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso.

Ahora sí, rápidamente expresaremos los principios de cada una.

geometría sagrada

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Leyes de la Geometría Sagrada: el Vacío

 Todo el universo nace de un punto cero. Este es un espacio que en potencia, puede serlo todo, pero aún no se ha manifestado. La vida puede darse solamente si la conciencia crea un espacio negativo. Esto significa, un espacio que carece de todo tipo de información, de sustancia. En ese espacio que es pura potencia, surge la vida.

Así, todo nace del vacío y se dirige al vacío.

Leyes de la Geometría Sagrada: la Unidad

Por contraposición, surge del vacío la totalidad. Este fenómeno universal permite demostrar la conectividad entre toda la materia que existe y la energía, por medio de la existencia física. Pues es la energía comprimida la que da forma la masa.

Así, las fuerzas fundamentales entre las partículas base pueden expresarse por medio de un solo campo teórico.

Se dice que la espiral es uno de los primeros movimientos característicos de un campo unificado. Es también uno de los movimientos y formas más recurrentes en el universo.

Leyes de la Geometría Sagrada: la Auto-Recurrencia

Esta se cumple cuando la espiral que surge del vacío finaliza su ciclo y se cierra sobre sí misma. De esta manera, el autoconocimiento hace que la espiral de la experiencia recurra sobre sí misma, que todos los eventos se concatenen entre sí, y los ciclos actuales se cierren para permitir el nacimiento de otros nuevos.

Leyes de la Geometría Sagrada: la Polaridad

Esta ley es importante para entender nuestra percepción dual del universo. La lógica positivista de la que somos herederos nos genera un sistema de pensamiento en el cual la realidad sólo puede seguir uno u otro camino. Esto provoca una división psíquica, regida en una separación entre lo bueno y lo malo.

Por otro lado, la lógica dialéctica nos enseña la complementariedad de los opuestos, y la integración. Un aspecto de la realidad no puede manifestarse sin el complementario inmediato, y ese es el final del ciclo.

leyes de la geometría sagrada

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Leyes de la Geometría Sagrada: la Contención o Acumulación

Ante las cuatro primeras leyes, podemos entender que el ciclo, que parte del vacío, se encamina a experimentar y conocer su propia creación. Así, cuando el ciclo se cierra y nace de nuevo, duplica su forma sobre sí mismo, dibujando un patrón que se conoce como Flor de la Vida que consta con una forma hexagonal contenida dentro de un círculo doble. Es así la representación geométrica del conjunto de ciclos que nacen y vuelven sobre sí mismos a su punto de creación, el vacío.

Este patrón contiene, acumula y solidifica la vida creada por la Pentaflor, que veremos en la ley siguiente.

Leyes de la Geometría Sagrada: la Distribución

Esta se representa geométricamente por la Pentaflor. Se constituye por diez espirales de color dorado que se encuentran ordenadas en forma de pentágono, y basadas en la secuencia numérica de la vida descrita por Leonardo de Pisa (mejor conocido como Fibonacci). Esta imagen es la del la molécula de ADN, principio fundamental de la vida, creada de un punto cero y compuesta por las diez espirales, cinco en un sentido y cinco en el otro.

Leyes de la Geometría Sagrada: la Fractalidad

Este es el concepto que encuentro más maravilloso de los siete. Y nos dice que el resultado de la suma de todas las partes está a su vez contenido en cada una de las partes. Esto quiere decir que las formas geométricas construidas en cada una de las partes, son idénticas a la forma del patrón total. El universo completo es, de esta manera, un Fractal.

A modo de ejemplo, somos un organismo compuesto por organismos que a la vez forma parte de un organismo mayor. De esta manera, todo es una repetición a escala de los mismos conceptos. Geométricamente, el mismo fenómeno puede apreciarse, y eso lo que llamamos Fractal.

Los patrones fractales han sido registrados a lo largo de la historia en la música, la meteorología, la naturaleza, entre otros.

Fue el matemático Benoît Mandelbrot el que inició el estudio de los fractales en los años setenta, y gracias a él, ciencias de distintos campos se han visto beneficiadas con este concepto.

Las leyes de Creación de la Geometría Sagrada conforman un campo de estudio fascinante, y muy profundo que investiga constantemente la relación de nuestra experiencia con la naturaleza. Son años de estudios documentando la búsqueda de un sentido de la naturaleza y la forma de manifestarse, y por lo tanto, el sentido y la raíz de nuestra propia existencia.

AUTOR: Lucas, redactor y traductor de la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTES:

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Alquimia: La búsqueda de un estado puro | Gran Hermandad Blanca

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alquimia

alquimia

“El conocimiento sin transformación no es sabiduría.”

– Paulo Coelho

A lo largo de la segunda década del siglo veintiuno, la alquimia no solamente se ha hecho cargo del campo de transmutación de metales, sino también del cambio de consciencia que nos lleva del mundo físico al no-físico. La realidad no es más que la evolución de la conciencia en la alquimia del tiempo y las ilusiones.

Y a lo largo de toda la historia, la alquimia ha demostrado poseer una doble naturaleza: una química y una esotérica.

Por un lado, ha estudiado el uso de diversas sustancias químicas en la búsqueda de lograr distintas reacciones. Es de hecho la precursora de las ciencias químicas modernas.

Por otro lado, la alquimia ha estado relacionada con la filosofía espiritual del Hermetismo. Esta tradición occidental está basada en los escritos atribuidos a Hermes Trismegisto, y fue luego complementada por los estudios psicológicos de Carl Jung.

En este artículo hablaremos un poco de la alquimia, su historia, características y evolución a través del tiempo.

Qué es la Alquimia

La alquimia es una tradición protocientífica que ha sido históricamente practicada en Europa, África y Asia, hasta extenderse al resto del mundo. En la historia de la ciencia, la alquimia se refiere tanto a una forma temprana de investigación de la naturaleza, como a una disciplina filosófica y espiritual. En ambas materias se destaca por la combinación de la química, metalúrgica, física, medicina, astrología, el misticismo, espiritualismo y arte. Y de todas ellas, extrae elementos para formar una única corriente de gran fortaleza.

De esta manera, la alquimia se nos presenta como un sendero antiguo hacia la purificación y transformación espiritual, la expansión de la consciencia y el desarrollo de la intuición.

Se caracteriza también por hallar sus bases en el misterio y el sincretismo, y posee un sistema de símbolos esotéricos que poseen la habilidad de alterar la consciencia y conectar el alma humana con las Fuerzas Divinas.

Un poco de historia

La tradición de la alquimia data de la antigua cultura egipcia, en los primeros avances de la química y la metalúrgica. Los alquimistas egipcios utilizaban su arte para llevar a cabo distintas aleaciones, perfumes y joyería, y para embalsamar a los muertos.

Luego fueron los Árabes los que realizaron grandes aportes a la alquimia. Ellos introdujeron los números a esta práctica, lo que permitió llevar las cantidades y controlar los tiempos para cada proceso. De hecho, son ellos los que acuñaron el término alquimia (del Arábigo al-kīmiyā).

No es hasta la era medieval y el Renacimiento que la alquimia se expande hacia el mundo occidental para ser desarrollada por cabalistas, rosacruces, astrólogos y otros ocultistas.

Ambos niveles de la alquimia, el mundano y el espiritual, coexistieron siempre. Los primeros en la búsqueda de la conversión física de los metales como el plomo en oro. Aunque cabe aclarar que no era la ambición lo que los motivaba. El historiador Nevill Drury, autor de Magia y Hechicería, nos dice: ‘Los alquimistas no reconocían todos los metales como iguales en madurez o “perfectos”. El oro simbolizaba el mayor desarrollo en la naturaleza y llegó a identificar la renovación y regeneración humana.’

Los alquimistas espirituales vivían en la búsqueda de purificación de sí mismos, eliminando el material básico de sí para alcanzar el oro de la Iluminación. Sin embargo, durante el renacimiento, muchos alquimistas comenzaron a entender que debían alcanzar la purificación espiritual para lograr la transformación mundana de los metales.

los cuatro elementos de la alquimia

los cuatro elementos de la alquimia

La Piedra Filosofal

En la alquimia, la idea de una transmutación de un metal a otro era razonable porque se creía que los todos los metales eran una combinación de cuatro principios: frío, calor, sequedad y humedad (de ahí que los cuatro elementos fueran el Fuego [seco y caliente], la Tierra [seca y fría], el Agua [húmeda y fría], y el Aire [húmedo y caliente]). Entonces, reacomodando estas cualidades básicas se podría pasar de un metal a otro, mediante el uso de un polvo seco extraído de una piedra mística, la Piedra Filosofal.

Ahora bien, desde el punto de vista hermético, la Piedra Filosofal que suponía ser la más tangible condensación de la sustancia sutil, se volvió una metáfora para el potencial interno del espíritu y la razón para evolucionar a un mayor estado de iluminación (simbolizado por el oro). Desde esta perspectiva de la alquimia, la elevación del espíritu, la transmutación de los metales y la purificación del cuerpo se concibieron como distintas manifestaciones del mismo concepto.

Azoth

Los alquimistas también buscaron una sustancia a la que llamaron Azoth. Esta se creía que sería una cura universal (la panacea de Paracelso), y un solvente capaz de disolver cualquier otra sustancia.

En la alquimia hay dos corrientes distintas que explican su nombre. El ocultista Aleister Crowley explica que ‘Azoth’ surge de la unión de la primera y últimas letras de los alfabetos antiguos. ‘A’ representa la A / Alfa / Álef, la primera letra de los alfabetos latino, griego y hebreo que es en sí la misma letra. La ‘Z’ es la última letra del alfabeto latino, la ‘O’ es por Omega, la última del alfabeto griego y ‘TH’ representa Tav, la última del alfabeto hebreo. De esta manera, Azoth representa simbólicamente cosas diversas cuyo origen es el mismo, lo cual es una característica presente en todas las entidades que habitan el cosmos. Incluso la ‘H’ del final se dice que podría simbolizar al sol, por ser la inicial del dios Helios.

Por otro lado, se cree también que Azoth es una deformación del latín medieval azoc, que a su vez derivaba del árabe al-zā’būqel Mercurio’. Sería por eso que los alquimistas antiguos nombraban de esa manera al mercurio.

El Azoth fue simbolizado por el Caduceo.

Eliphas Levi escribe en su libro Magia Transcendental: ‘El Azoth o Medicina Universal es, para el alma, razón suprema y justicia absoluta; para la mente, verdad matemática y práctica; para el cuerpo es la quintaesencia, la cual resulta de la combinación del oro y la luz. En el mundo superior o espiritual, es la Primera Materia de la Gran Obra, la fuente del entusiasmo y la actividad del alquimista. En el mundo intermedio o mental, es la inteligencia y la industria. En el mundo inferior o material, es la labor física.’

sabiduría de los alquimistas

sabiduría de los alquimistas

El Elixir de la Inmortalidad

La alquimia también persiguió durante muchas eras y culturas la obtención de una sustancia que permitiera a quienes la bebieran prolongar su vida de manera indefinida.

En la alquimia de China antigua, muchos emperadores se predispusieron a encontrar este precioso elixir, y los resultados fueron variables. Incluso una prueba fallida provocó la muerte de uno de los emperadores de la Dinastía Ming.

En la India, se le dio el nombre de Amrita y según la leyenda, podía sólo encontrarse cuando el océano alcanzaba su punto más agitado, pues provenía de las profundidades.

En la alquimia Europea, la búsqueda del Elixir de la Inmortalidad está íntimamente relacionada con la creación de la Piedra Filosofal. Algunos alquimistas alcanzaron gran reputación en esta búsqueda, como Nicolas Flamel y Saint German.

La búsqueda de este elixir llevó a muchos alquimistas, entre ellos Paracelso, a dar los primeros pasos en lo que luego se transformaría en el campo farmacéutico.

Y esta búsqueda sigue llevándose a cabo aún el día de hoy, avanzando cada día más gracias a las nuevas herramientas que han sido desarrolladas desde los inicios de esta tradición.

AUTOR: Lucas, redactor en la gran familia de HermandadBlanca.org

FUENTES:

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