¿SOMOS EUROPEOS?

 

Las familias españolas son las que cargan con un coste en la factura de la luz antes de impuestos más elevado de toda Europa. Los datos publicados por Eurostat revelan que el bolsillo de los hogares españoles es el que más sufrióen el Viejo Continente por el recibo eléctrico en el primer semestre de 2017.

Cada kilovatio-hora, la unidad de medida de la electricidad, costó a los consumidores medios de España 0,199 euros antes de gravámenes, según los guarismos publicados por Bruselas que ponderan los precios de la luz en función del poder adquisitivo de cada nación. Esta estadística, que compara de forma más justa la carga que supone para el ciudadano la factura de la luz en las diferentes naciones, muestra que en Francia el kWh está en 0,099 euros. Los hogares franceses pagan la mitad.

Este coste es más del 30% menor en la vecina Portugal, donde la unidad eléctrica sale a 0,138 euros. Sobre el 30% menos también están Italia (0,1347 euros) o Alemania (0,1306). Incluso países con el precio mayorista de la luz caro, como es el caso de Bélgica, acaban repercutiendo menos sobre los bolsillos de los belgas (0,1703 euros). Hasta islas como Reino Unido o Irlanda, que disponen de peores niveles de interconexión y precios mayoristas más altos, aguantan mucho mejor la factura cuando llega a sus consumidores.

España es el país que más lastra los bolsillos de los consumidores desde 2014. A partir de 2007 y hasta 2014, hubo otros estados en peor posición. Sin embargo, Polonia, Malta, Eslovaquia, Albania, República Checa, Hungría, Bulgaria, Lituania, Turquía o Irlanda han mejorado más que España y ahora sus ciudadanos se ven menos afectados por esta cuestión.

Ir a la fuente

Deja un comentario