Miles de hondureños desafían a la pandemia, las conductas odio, desprecio y el ser considerados humanos inferiores, por el simple hecho de ir al encuentro de las oportunidades para trascender en sus propósitos de vida

A pocos meses de finalizar el año 2020, una caravana de hondureños sale rumbo a los Estados Unidos, cientos de familias salieron en plena pandemia del covid-19 en “caravana” hacia los Estados Unidos, huyendo de la miseria, el hambre y la violencia, fenómenos provocados por la brecha social que divide el país entre los que tiene mucho y los que no tienen nada. Los miles de ciudadanos y ciudadanas comenzaron la huida del territorio desde la terminal Metropolitana de Transporte en la ciudad de San Pedro Sula, ubicada al norte del país, hacia la frontera con Guatemala y luego continuar su ruta por todo el territorio mexicano. 

Más que un camino es un peregrinaje, donde los menos favorecidos por el sistema se atreven a caminar desafiando barreras que limitan sus derechos fundamentales como personas. Miles de hondureños desafían a la pandemia, las conductas odio, desprecio y el ser considerados humanos inferiores, por el simple hecho de ir al encuentro de las oportunidades para trascender en sus propósitos de vida. 

Es una vía de escape para cientos de hondureños, marcados de sufrimiento y angustia que toman la valiente decisión de migrar sin importar el sufrimiento de un itinerario muy difícil que los espera, así lo manifiesta la Conferencia Episcopal de Honduras en el comunicado de octubre del 2018, expresa que la caravana de migrantes como ‘tragedia humana’. El texto dice que la migración en Honduras no es algo nuevo, pero sí la forma masiva en la que los compatriotas salen en busca de una vida mejor.


«Hemos sido sordos ante los gritos de abusos y violación a sus derechos en su trayecto y hemos sido ciegos para ver esa realidad, hemos preferido alegrarnos por la llegada de remesas, como una solución a los problemas internos», indica el papel. Asimismo, sugiere que «el gobierno, el sector financiero, empresarial, trabajadores, campesinos y la sociedad emprenda la tarea de establecer un nuevo pacto social que aborde profunda y definitivamente la solución «a este drama social hondureño». 

Es un camino obligado para miles de hondureños que en su desesperación no encuentran más opciones locales salen con su equipaje lleno de temores y anhelos en búsqueda de una respuesta a su frágil y moribunda economía familiar. Como son cientos de hermanos y hermanas en tránsito recordamos con mucho realismo las palabras del poeta hondureño Roberto Sosa, que expresa a cabalidad un sentir colectivo de muchos hondureños en su libro «Los pobres», que dice:  

“Los pobres son muchos y por eso es imposible olvidarlos. 

Seguramente ven en los amaneceres múltiples edificios donde ellos quisieran habitar con sus hijos.  

Pueden llevar en hombros el féretro de una estrella.   

Pueden destruir el aire como aves furiosas, nublar el sol. 

Pero desconociendo sus tesoros entran y salen por espejos de sangre; caminan y mueren despacio. 

Por eso es imposible olvidarlos”. 

Imposible de olvidar humanos emprendedores que por condición de caminantes enfrentan una situación especial de vulnerabilidad, incluyendo particularmente niñas, niños, mujeres y adultos mayores que motivados por buscar la plenitud del ser humano en otras partes del mundo, salen sin ninguna garantía con la decisión de huir de la pobreza, de la desesperanza. Para encontrar junto con su familia, nuevas rutas de esperanza y una mejor vida.  

Sin temor de atravesar fronteras geográficas y humanas con miles de obstáculos enfrente que ponen en peligro su propia vida, pero con la fe en el Dios de la vida que los llevara a puerto seguro donde puedan integrarse a una nueva comunidad y vivir con dignidad. Recordando el mensaje del Papa Francisco en su nueva encíclica Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y amistad social expresa su preocupación por las personas migrantes, y recuerda a los países en destino mostrar acogimiento humanista para hacer del mundo una nación universal, llamando a la integración de los pueblos peregrinos como símbolo del encuentro y de otro mundo posible.  

Un cordial saludo y que Dios les bendiga

Graduado en Psicología. También ha cursado varios posgrados, entre los que destacan el de Gestión de Recursos Humanos y el de Mindfulness por la Universidad de Málaga. Experto universitario en Coaching.

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