Renato Leduc (1897-1986) fue un escritor, poeta y periodista mexicano que también se destacó como diplomático. El gusto y talento del autor tal vez fue aprendido o heredado de su padre Alberto Leduc, quien fue un reconocido intelectual dentro del movimiento modernista.

La obra de Renato Leduc abarcó varios géneros de la literatura, desarrolló la poesía, la novela, el cuento y la crónica. Sus escritos se caracterizaron por ser creativos, sarcásticos y en ocasiones nostálgicos. A través de un lenguaje sencillo y preciso también se refirió a los delitos de su país.

Retrato de Renato Leduc. Fente: Luisalvaz [CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

Algunos de los títulos de mayor renombre de este literato fueron: El aula, Poemas desde París, Los banquetes y El corsario beige. La originalidad de Renato lo convirtió en uno de los escritores contemporáneos más importante de México y Latinoamérica.

Biografía

Nacimiento y familia

Renato nació el 16 de noviembre de 1897 en la localidad de Tlalpan, Ciudad de México; provino de una familia culta y de clase media alta. Se conoce que su padre fue el famoso periodista y escritor Alberto Leduc, eso significó quizá que creció rodeado de literatura e intelectuales.

Sus años de infancia y juventud estuvieron marcados en gran medida por los acontecimientos políticos y sociales que su país vivió a finales del siglo XIX y en los inicios del XX. Así como a muchos, las consecuencias de la Revolución le hicieron la vida más difícil, eso debido a las carencias que sufrió.

Estudios

Los primeros años de formación de Leduc fueron en su ciudad natal. Posteriormente se preparó como telegrafista, lo que lo llevó a trabajar para Francisco “Pancho” Villa, jefe de la Revolución Mexicana. Luego estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Primeras andanzas

Leduc se caracterizó por ser un amante de la libertad, no en vano se dedicó en su primera etapa de juventud a recorrer México de cualquier manera y medio posible. De aquellas aventuras viajeras que tuvo recopiló afectos y experiencias; prontamente siguió los pasos de su padre y comenzó a ejercer el periodismo.

Si bien tuvo cualidades para la escritura, no era el más educado, refinado y elegante al hablar. De acuerdo con quienes lo conocieron se caracterizó por ser soez, es decir, que se expresaba con muchas groserías; sin embargo, su auténtica personalidad le allanó los caminos del éxito y el reconocimiento.

Primeras publicaciones de Leduc

Los primeros libros de Renato Leduc fueron publicados cuando él ya había pasado los treinta años de edad. En 1929 salió a la luz su primera obra poética titulada: El aula, considerada hasta hoy como una de las más importantes; tres años después publicó la novela Los banquetes.

Vida en París

En 1935 Renato se fue a vivir a París tras ser designado como diplomático de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Durante los siete años que vivió en la capital francesa se dedicó a perfilar sus letras; además de eso se relacionó con artistas como: André Breton, Alfonso Reyes, Picasso, Salvador Dalí y otros.

Federico Cantú [CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

De su estancia en “la Ciudad Luz” nacieron las siguientes obras: Breve glosa del Libro de buen amor, Poemas desde París y El corsario beige. En 1942 el escritor pasó una temporada en Nueva York, Estados Unidos, para posteriormente radicarse en  Nueva York.

Un matrimonio poco convencional

Renato Leduc contrajo matrimonio en 1942 con Leonora Leduc, una pintora inglesa asechada por los nazis debido a su relación con el artista alemán Max Ernst. Por tal motivo el escritor decidió ayudar a su amiga para librarla; luego ella logró ser nacionalizada mexicana.

Amorío con María Félix

Leduc fue un hombre de amores, siempre apasionado. Cuentan que se relacionó con la actriz mexicana María Félix. Según una anécdota ella le propuso matrimonio y él la rechazó. Entre otras cosas el escritor le dijo: “… Yo estoy contento de ser señor Leduc, ¿por qué voy a ser el señor Félix?…”.

Últimos años y fallecimiento

La vida de Leduc transcurrió entre letras, diplomacia y amores. Se dedicó a ampliar su obra literaria, tanto poética y narrativa, como periodística, en dos ocasiones recibió el Premio Nacional de Periodismo, en 1978 y 1983. Finalmente falleció el 2 de agosto de 1986 en la ciudad que lo vio nacer.

Estilo

El estilo literario de Leduc se caracterizó por el uso de un lenguaje claro y preciso, enmarcado en las líneas del modernismo, además fue creativo, novedoso e ingenioso. En muchas de sus obras fue notorio observar un verbo popular, eso tal vez debido a que era amigo hasta de los menos estudiados.

Renato Leduc le imprimió humor a sus obras, ironía, pasión, amor y lujuria. Sus textos trataron diversos temas, desde lo político hasta lo erótico; el escritor mexicano también utilizó su pluma para criticar las acciones de quienes estuvieron en el gobierno y ejercían la autoridad.

Renato Leduc en los toros con Luisa Gaxiola (1981). Fuente: Ateneista universitario [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons

Obras

Poesía

– El aula, etc. (1929).

– Algunos poemas deliberadamente románticos y un prólogo en cierto modo innecesario (1933).

– Breve glosa del Libro de buen amor (1939).

– Poemas desde París (1942).

– XV fabulillas de animales, niños y espantos (1957).

– Catorce poemas burocráticos y un corrido reaccionario, para solaz y esparcimiento de las clases económicamente débiles (1962).

Novela

– Los banquetes (1932).

– El corsario beige (1940).

Antologías y recopilaciones

– Versos y poemas (1940).

– Poemas casi inéditos (1944).

– Antología (1948).

– Obras escogidas (1977).

– Poesía interdicta (1979).

– Poesía y prosa de Renato Leduc (1979).

– Renatogramas (1986).

– Antología poética (1991).

– Brindis a la vida. Obras escogidas (Edición póstuma, 1996).

– Obra literaria (Edición póstuma, 2000).

Periodismo y otros textos

– Banqueta (1961).

– Historia de lo inmediato (1976).

– Los diablos del petróleo (1986).

– Cuando éramos menos (1989).

Breve descripción de algunas de sus obras

El aula, etc. (1929)

Fue una de las obras poéticas más relevantes de este escritor mexicano, donde puso en evidencia las principales características de su estilo. Un escrito desenfadado, imaginario y creativo, en el cual desarrolló temas nostálgicos, así como también referentes a México, a su historia y política.

Esta obra tuvo un carácter popular realzado por el lenguaje empleado por el escritor. Leduc fue un hombre que se contactó con toda clase de personas, y eso brindó sencillez a sus textos. Este libro ha sido considerado como uno de los más importantes y leídos de México durante el siglo XX.

Algunos de los poemas que conformaron esta obra fueron:

– “Los buzos diamantinos”.

– “El mar”.

– “Cívica”.

– “Himenoclasta”.

– “Temas”.

– “La estatua”.

Fragmento

“El maestro de griego nos decía: las palabras

macularon su antigua pureza.

Las palabras fueron antes más bellas…

Las palabras…

Y la voz del maestro se quedaba

prendida de una tela de araña.

Y un muchacho con cara de Hamlet repetía:

palabras… palabras… palabras…

… El maestro sigue diciendo palabras.

El arte… la ciencia…

Algunas abstrusas, algunas preclaras.

El muchacho con cara de Hamlet, bosteza;

y fuera del aula,

un pájaro canta

silencios de oro

en campo de plata…

Fragmento de “Los buzos diamantistas”

“Una nítida noche en que la pedrería

sideral deslumbraba,

los buzos diamantistas, en santa cofradía,

descendimos al mar…

… Seamos impasibles, sublimes y profundos

como el fondo del mar,

si no por altivez, por desencanto

imitemos el gesto del océano

monótono y salobre.

En un cielo violáceo, bosteza Lucifer.

El ponto está cantando su gran canción azul.

Los buzos-diamantistas, en santa cofradía,

volvemos a la tierra, a vivir otra vez.

Traemos del abismo la pesadumbre ignota

de lo que pudo ser…”.

XV fabulillas de animales, niños y espantos (1957)

Fue una obra que el escritor desarrolló con la colaboración de quien fue su esposa, Leonora Carrington. El texto se caracterizó por tener matices surrealistas y creativos en cuanto a contenido e ilustraciones; el lenguaje  fue dinámico, lúdico e insolente en ocasiones; fueron 15 los poemas que lo integraron.

Fragmento de “Canción de cuna para adormecer niños muy despiertos”

“El pescado grande se come al chiquito

mas banquero grande pare banquerito.

El pescado grande cómese al chiquito

y el marrano grande pare al marranito.

… El banquero tiene las nalgas enjutas

de tanto mecerlas en muelle sillón.

Duérmete mi niño… Ahí vienen las putas

a darte la teta o el biberón…

Rascacielos negros, rascacielos rojos

por arriba calvos, por abajo cojos…

Duérmete criatura, duérmete y no gruñas

que viene el banquero con largas uñas.

Duérmete pequeño y ya no hagas gestos.

Duérmete y reposa cual si fueras sordo

que pronto… un día de estos

los peces chiquitos comerán pez gordo…”.

Los banquetes (1932)

Fue una de las primeras novelas escritas por Leduc, en la cual expresó explícitamente su homofobia. Tal vez su inspiración para escribir la obra fue el gran número de homosexuales que se evidenció en la década de los años treinta en el área cultural, y que al parecer causó en él cierta repulsión.

El corsario beige (1940)

Fue otra de las novelas de Renato Leduc, aunque muchos estudiosos no lo consideraron novelista debido a su vida desinhibida y su intensa dedicación a la actividad periodística. Ahora bien, esta obra se trató sobre el gobierno alemán y sus atrocidades.

El escritor realizó una obra irónica y sarcástica como era común en muchos de sus textos. Además exageró ciertos ambientes alemanes producto de la Segunda Guerra Mundial, y se adentró a la ancianidad con ciertas divagaciones; la política y la miseria se entremezclaron.

Los diablos del petróleo (1986)

Fue un trabajo periodístico que Leduc realizó para honrar y reconocer la labor de los trabajadores de la industria petrolera. Para la época en que fue publicado la producción del crudo se elevó a más de dos millones de barriles diarios en México; la organización y el liderazgo fueron temas esenciales.

Fragmento

“En los primeros años de este siglo veinte, durante el Porfiriato, en la modesta viviendita que ocupábamos en la hermosa vecindad de la avenida Porfirio Díaz, en la Villa de Guadalupe, nos alumbrábamos con velas de parafina o sebo, hasta que un día mi padre trajo a la casa un bello quinqué de vidrio con un gallito pintado en la bombilla y una inscripción que decía: ‘Sinclair’. Estos bellos y útiles quinqués parece que los obsequiaba la compañía ‘Mexican Sinclair Pierce Oil’”.

Fragmento de «Breve glosa» del Libro de buen amor (1939)

“Aquel amor a quien amé a destiempo

martirizóme tanto y tanto tiempo

que no sentí jamás correr el tiempo,

tan acremente como en ese tiempo.

Amar queriendo como en otro tiempo

—ignoraba yo aún que el tiempo es oro—

cuánto tiempo perdí —ay— cuánto tiempo.

Y hoy de amores ya no tengo tiempo,

amor de aquellos tiempos, cómo añoro

la dicha de perder el tiempo…”.

Fragmento de “El mago” de Catorce poemas burocráticos… (1962)

“El mago tenía dos hijas tan bellas… tan bellas

que el gobierno en masa andaba tras ellas.

Muchachitas serias pese a sus deslices

las niñas amaban los cabellos grises…

(Cabellera gris: emblema argentino)

¿Ricachón precoz…? Si acaso Tintino”.

Fragmento de “Pequeña canción del optimista” de Algunos poemas deliberadamente románticos y un prólogo en cierto modo innecesario (1933)

“Llovía desesperada el agua turbia del cielo,

desesperada llovía, poniendo un áspero velo

entre te quiero y me quieres,

entre tu anhelo y mi anhelo.

Amor que disuelve el agua

en una simple inmersión;

amor que se desgañifa

invocando a la razón;

amor que piensa en mañana,

no es amor de corazón…”.

Frases

– “Quisiera yo que siquiera al final el arduo camino fuera para bien o para mal, árbol no de ciencia artera, sí pecado original”.

– “Yo vivo de lo poco que aún me queda de usted, su perfume, su acento, una lágrima suya que mitigó mi sed”.

– “Sabia virtud de conocer el tiempo; a tiempo amar y desatarse a tiempo”.

– “Todo es ahora luz desvanecida, tibieza, soledad, último amor…”.

– “Vivo de una sonrisa que usted no supo cuándo de donó”.

– “No haremos obra perdurable. No tenemos de la mosca la voluntad tenaz”.

– “¿Quién dijo que el alma padecía, si alma no tengo?”.

– “Su perfume, su acento, una lágrima suya que mitigó mi sed”.

– “Aquí se habla del tiempo perdido, que como dice el dicho, los santos lo lloran”.

– “… Como estoy seguro que seré victima de uno que otro flamazo, no me queda otro remedio que evitarlos a cuerpo limpio y contestarles por adelantado con un significativo ademán de los que acostumbran los compañeros del riel”.

Referencias

  1. Renato Leduc. (2019). España: Wikipedia. Recuperado de: es.wikipedia.org.
  2. Martínez, J. (2018). Renato Leduc. México: Enciclopedia de la Literatura en México. Recuperado de: elem.mx.
  3. Polidori, A. (2019). Poesía Moderna. México: Material de Lectura. Recuperado de: materialdelectura.unam.mx.
  4. Argüelles, J. (2018). Renato Leduc perseguido por sus “leyendas”. México: Semanal Jornada. Recuperado de: semanal.jornada.com.mx.
  5. Serna, E. (2001). Renato Leduc: el pase del desdén. México: Letras Libres. Recuperado de: letraslibres.com.

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