Proceso Mered: Fiscalía italiana ataca a periodistas y a su cobertura sobre caso durante acusación

A la izquierda, el hombre que según The Guaridan es Medhanie Tesfamariam Berhe. A la derecha Medhanie Yehdego Mered en cartel fotográfico. Imagen ampliamente difundida en medios sociales.

El “proceso Mered”, conta Medhanie Tesfamariam Behre, joven acusado de tráfico de seres humanos, empezó en Palermo en octubre de 2017 y está llegando a su fin. Se argumenta que la identidad del imputado es Medhanie Yedhego Mered, conocido como el “General”, conocido traficante de seres humanos por el Mediterráneo. La policía sudanesa arrestó al acusado en Asmara Corner Café en Jartum, Sudán, en mayo de 2016 a solicitud de la procuraduría de Palermo. El arresto se hizo en colaboración con la Agencia Nacional del Delito británica. Pero desde su llegada a Italia, quienes vieron al arrestado expresaron serias dudas de que sea la persona buscada. Por su parte, el acusado ha invocado error de persona y sostiene que es un carpintero refugiado de Eritrea.

Junto con él, según palermo.gds.it, se solicitaron otras sentencias severas para otras personas: el fiscal de Palermo, Calogero Ferrara, al terminar su investigación, solicitó 14 años de prisión y una multa de 50 000 euros.

Il PM ha inoltre chiesto la condanna a 10 anni di reclusione (e 40.000 euro di multa) per i coimputati Afomia Eyasu, Andebrahan Tareke e Arouna Said Traore e otto anni di reclusione (e 35.000 euro) per Muktar Hussein e Mahammad Elias. Il 27 giugno parola alle altri parti, il 1 luglio arringa della difesa.

El Ministerio Público ha solicitado condenar a diez años de reclusión (y 40 000 euros de multa) para los coimputados Afomia Eyasu, Andebrahan Tareke y Arouna Said Traore, y ocho años de reclusión (y 35 000 euros) para Muktar Hussein y Mahammad Elias. El 27 de junio, concedió la palabra a las otras partes, y el 1 de julio, el alegato a la defensa.

Lo que llamó más la atención fueron las recientes palabras del fiscal, que acusó a la prensa de haber organizado una “campaña impresa para cubrir al traficante”. Según informa el diario Il sito di Sicilia:

Il pubblico ministero – in aula Claudio Camilleri e Calogero Ferrara – ha anche parlato dei “collegamenti accertati con soggetti presenti a Palermo e la conferma della campagna di stampa avviata per coprire il trafficante”. Riferendosi in particolar modo alla deposizione della teste Meron Estefanos, giornalista svedese di origine eritrea, sentita in Corte d’assise il 22 gennaio 2018.

Secondo l’accusa – che ha anche depositato una memoria di oltre 600 pagine – “uno dei testi chiave nell’ottica difensiva doveva essere la teste, attivista dei diritti umani dei profughi eritrei che si è fatta sin dall’inizio promotrice della campagna di stampa finalizzata a proteggere il trafficante di esseri umani, spargendo in giro una serie di fake news che venivano clamorosamente smentite durante la sua deposizione testimoniale”.

El Ministerio Público –en la sala conformada por Claudio Camilleri y Calogero Ferrara– también habló de las “conexiones comprobadas con sujetos presentes en Palermo y la confirmación de la campaña de prensa iniciada para cubrir al traficante”. Se refería en particular a la declaración de la testigo Meron Estefanos, periodista sueca de origen eritreo, realizada en el tribunal el 22 de enero de 2018.

Según la fiscalía  –que también presentó una memoria de más de 600 páginas– “un testigo clave de la defensa debía ser la testigo [Meron Estefanos], activista de derechos humanos de los prófugos eritreos, que desde el comienzo promovió una campaña de prensa para proteger al traficante de seres humanos, y difundir una serie de noticias falsas que fueron abiertamente desmentidas durante su declaración testimonial.

Las afirmaciones de la fiscalía suscitaron descontento entre los periodistas y una inmediata reacción de las organizaciones comerciales en su sitio institucional:

Il traffico di essere umani è certamente un atto riprovevole, ma non si può pensare che ci siano giornalisti che decidono a tavolino di avviare campagne a favore di criminali. Ben altra cosa è portare avanti inchieste giornalistiche che possono non piacere a qualche magistrato, ma che nella libertà e nell’autonomia professionale del cronista contribuiscono a fornire punti di vista diversi da quelli che emergono dalle inchieste delle procure. I giornalisti rispettano sempre l’operato della magistratura, e per questo chiedono rispetto per il loro lavoro e la loro autonomia. Le parole di Ferrara  ci sono apparse fuori luogo, soprattutto perché provengono da un inquirente che conosce bene la freschezza e la libertà dell’articolo 21 della Costituzione italiana.

El tráfico de seres humanos es un acto reprobable, pero no se puede pensar que son los periodisitas quienes deciden en su escritorio hacer campañas a favor de los delincuentes. Otra cosa es hacer investigaciones periodísticas que pueden no agradar a algún magistrado, pero que dentro de la libertad y la autonomía profesional del cronista contribuyen a formular puntos de vista diversos de los que surgen de la investigación fiscal. Los periodistas respetan siempre el trabajo de la magistratura, y por eso piden respeto por su trabajo y su autonomía. Las palabras de Ferrara nos parecen fuera de lugar, sobre todo porque provienen de un investigador que conoce bien la integridad y la libertad del artículo 21 de la Constitución italiana.

La fiscalía desmintió el ataque a los periodistas, a pesar de las palabras equivocadas del fiscal de Palermo, Calogero Ferrara. Según Il sito di Siiclia:

“Nessun attacco è stato rivolto ai giornalisti come si evince anche dalla registrazione integrale della requisitoria depositata in Corte di assise”. E’ la precisazione che proviene dalla procura di Palermo in merito al processo al trafficante di esseri umani, Medhanie Yedhego Mered – detto “il generale” – che si celebra davanti alla Corte di assise di Palermo. Sulla vicenda sono intervenuti Ordine dei giornalisti di Sicilia e Assostampa.

“No se inició ningún ataque contra los periodistas como se desprende del registro integral de la requisitoria ofrecida en la Audiencia Nacional”. Es la apreciación de la fiscalía de Palermo en mérito al proceso del traficante de seres humanos, Medhanie Yedhego Mered –llamado el “General”– que se desarrolla ante la Audiencia Nacional de Palermo. La Orden de Periodistas de Sicilia y Asostampa intervinieron en el asunto.

Pero ese desmentido no calmó las aguas. Lorenzo Toldo, corresponsal de The Guardian que denunció el error de los magistrados italianos en el caso de Medhanie Tesfamariam Behre, expresó en Facebook su reacción:

Il procuratore di Palermo Calogero Ferrara sostiene che la stampa impegnata sul caso Mered abbia messo in atto ‘’una campagna per coprire il vero trafficante’’. Come a dire, insomma, che i giornalisti che in questi anni hanno sollevato dubbi e perplessità su quello che sembra essere un evidente scambio di persona, un errore della Procura, la cattura di un migrante scambiato per un criminale, avrebbero favoreggiato il mercante di uomini. Guardian, New Yorker, Wall Street Journal, Al Jazeera, SVT, Le Monde, Repubblica, Meridio News, Radio France Internationale, Internazionale, Il Fatto Quotidiano, il Corriere della Sera.

Tutti avremmo tentato di coprire il vero trafficante. Nonostante la procura in 3 anni non abbia trovato un solo testimone disposto a dire che l’uomo arrestato dai magistrati di Palermo è il vero trafficante, nonostante due test del DNA scagionino l’uomo arrestato dai procuratori, nonostante una perizia fonica dica che le voci tra il vero mercante di uomini e il ragazzo tratto in arresto non siano compatibili, nonostante lo stesso pentito della procura abbia sostenuto di non conoscere l’uomo oggi a processo, nonostante la moglie, il fratello e le vittime del vero trafficante abbiamo smentito i procuratori sostenendo in aula che quello in carcere non è il famigerato Mered, nonostante tutto, la procura chiede una condanna di 14 anni di carcere per il ragazzo e sferra un attacco inaccettabile contro la stampa.

El fiscal de Palermo, Calogero Ferrara, sostiene que la prensa dedicada al caso Mered había iniciado una “campaña para cubrir al verdadero traficante’’. En suma, es como decir que los periodistas que en este año han planteado dudas y perplejidad en lo que parece ser un evidente cambio de persona, un error de la fiscalía, la captura de un migrante confundido con un delincuente, habría favorecido al traficante de personas. The Guardian, New Yorker, Wall Street Journal, Al Jazeera, SVT, Le Monde, Repubblica, Meridio News, Radio France Internationale, Internazionale, Il Fatto Quotidiano, il Corriere della Sera.

Todos habríamos intentado encubrir al verdadero traficante. A pesar de que en tres años la fiscalía no encontró un solo testimonio dispuesto a confirmar que el hombre arrestado por los magistrados de Palermo es el verdadero trafficante, a pesar de que dos pruebas de DNA exoneraron al arrestado por los fiscales, a pesar de que una pericia fonética determinó que las voces del verdadero comerciante de hombres y el muchacho arrestado no son compatibles, a pesar de que el mismo [testigo] arrepentido de la fiscalía sostuvo hoy no conocer al procesado, a pesar de que la esposa, el hermano y las víctimas del verdadero traficante habían desmentido a los fiscales que quien estaba preso no es el tristemente célebre Mered, a pesar de todo, la fiscalía pide una condena de 14 años de cárcel para el muchacho y lanza un ataque inaceptable contra la prensa.

En honor a la verdad, no son recientes las desavenencias entre la fiscalía de Palermo y los periodistas. Estos últimos siempre han buscado demostrar que el hombre arrestado en Jartum, Medhanie Tesfamariam Behre, un humilde carpintero, no es el traficante de seres humanos, Medhanie Yehdego Mered. Ya en junio de 2017, Ilaria Sesana escribió:

Ma già nel momento in cui l’arrestato ha messo piede in Italia sono sorte le prime perplessità. Il volto del giovane estradato in Italia non assomiglia affatto a quello dell’uomo immortalato nelle immagini diffuse dalla procura di Palermo. Il giovane, infatti, dice di chiamarsi Medhanie Tesfamarian Berhe, ha 29 anni ed è un falegname che si trovava a Khartoum in attesa di trovare i soldi necessari a pagarsi il viaggio per l’Italia. Persino gli agenti siciliani inviati in Sudan per estradare il presunto trafficante hanno avuto un attimo di esitazione di fronte al giovane che veniva consegnato loro dagli agenti sudanesi.

Non appena le foto del giovane arrestato hanno iniziato a circolare sui media e sui social network si sono sollevate molte voci di amici e familiari del ragazzo che hanno denunciato lo scambio di persona.

Ya desde que el arrestado puso pie en Italia surgieron las primeras inquietudes. El rostro del joven arrestado en Italia no se parece al del hombre immortalizado en las imágenes difusas de la fiscalía de Palermo. El joven dice llamarse Medhanie Tesfamarian Berhe, que tiene 29 años, es carpintero y se encontraba en Jartum para reunir el dinero necesario para ir a Italia. Hasta los agentes sicilianos enviados a Sudán para extraditar al presunto traficante dudaron ante el joven que fue entregado por los agentes sudaneses.

En cuanto empezaron a circular fotos del joven arrestado en medios y redes sociales se alzaron voces de amigos y familiares del muchacho que denunciaron que se habían equivocado de persona.

La periodista Futura D’Aprile de TPI analiza un reportaje de la cadena sueca SVT producido con periodistas de The Guardian, escribió:

Un documentario della tv pubblica svedese SVT, prodotto in collaborazione con alcuni giornalisti del britannico Guardian, ha rivelato che il trafficante di esseri umani Medhanie Yehdego Mered, che si ritiene sia detenuto in un carcere italiano, vive in realtà libero in Uganda.

La tesi sostenuta dal Guardian è stata confermata dal test del DNA [en] richiesto da Michele Calantropo, l’avvocato di Medhanie Tesfamariam Behre, l’uomo in carcere al posto del vero trafficante di esseri umani.

Un documental de la cadena pública sueca SVT, producido en colaboración con periodistas del medio británico The Guardian, reveló que el traficante de seres humanos Medhanie Yehdego Mered, que supuestamente está detenido en una cárcel italiana, en realidad vive libre en Uganda.

La tesis sostenida por The Guardian fue confirmada por la prueba de ADN solicitada por Michele Calantropo, abogado de Medhanie Tesfamariam Behre, quien está preso en vez del verdadeo traficante de seres humanos.

El juicio sigue siendo un trago amargo, pues los magistrados intentan desafiar a los periodistas, al punto de afirmar que organizan una campaña de prensa para cubrir a un “delincuente”, que en realidad es apenas un acusado a quien no han declarado oficialmente culpable de las acusaciones que se le imputan.

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