ES LA TÍPICA FRASE QUE PRONUNCIAMOS CUANDO EN ALGÚN MOMENTO DE LA VIDA, ESTA SE NOS COMPLICA.

LA CADENA DE SUCESOS QUE CADA DÍA VIVIMOS, SE PARECE A UNA NORIA DE FERIA CON ESPIRALES ENTRELAZADAS. PARECIERA QUE DETRÁS DE LOS ACONTECIMIENTOS SE HALLASE UNA LEY DE CICLOS VITALES QUE, COMO MÍNIMO, MERECEN CIERTA MIRADA, SOBRE TODO CUANDO LLEGAN A NUESTRA VIDA LAS LLAMADAS “DESGRACIAS”.

Uno se pregunta, ¿por qué mirar el centro de la desgracia?, ¿acaso no es mejor recurrir a la técnica del avestruz y evitar amargarnos, desviando ligeramente la mirada?

Resulta fundamental tomar consciencia, primero porque al observar la ley que subyace, captamos un Plan sutil pleno de Inteligencia. En realidad, tras la cadena de adquisiciones y pérdidas, pareciera existir un hilo conductor de maduración y consciencia. En segundo lugar y a poco que miremos, no tardamos en descubrir que “todo pasa”, y que todo está bajo la ley de provisionalidad e impermanencia, cosa que no solo alivia cuando vienen las horas bajas, sino que también nos alerta y despierta.

¿Acaso alguien piensa que el Universo juega a los dados con los átomos, las estrellas y las personas?, ¿acaso todavía sentimos que detrás de la escena hay un juego maldito por el que, de pronto, nos “cae” una ruina, un cáncer o la muerte de un alma amada?, ¿acaso todavía cree alguien en ese “azar” que se comporta como amenazante ruleta?

No se trata de eliminar la imagen de incertidumbre en la que se mueve el reducido nivel lógico de la persona, sino abrir un canal de intuición más allá de lo meramente racional, que permita chispazos de comprensión y estados transpersonales de confianza. En realidad, conforme la ciencia avanza, hasta resulta predecible el lugar y tiempo exacto en el que surcará el cielo un meteorito o un cometa.

Todavía no sabemos cuándo nos llegarán las llamadas venturas o desgracias, sin embargo, lo que sí podemos saber es que lo que está por llegar podemos preverlo a través de la intuición del  alma, y que todo lo que sucede, por atracción o rechazo que se produzca en nuestra vida, es lo que necesitamos para nuestra evolución correcta.

Conviene vivir preparados para perderlo todo, sin dejar un instante de vivir con plenitud el momento actual. En realidad, no tenemos más que el momento presente, y lo que sí es cierto es que, la vida puede cambiarnos en un segundo.

¿POR QUÉ TODAVÍA EL VICTIMISMO ES LA TORTURA DE ALGUNAS PERSONAS?, a veces uno piensa que, en tales casos el problema no es otro que la ignorancia y la inconsciencia. Tal vez nadie escape a las mil y una llamadas que la vida nos hace para seguir expandiendo, amando y haciendo florecer al alma.

Llamadas ante las que a menudo respondemos por miedo, con un abanico de aplazamientos y resistencias, es entonces cuando por designio de amor e inteligencia… el futuro de pronto, se disfraza de accidente, enfermedad o pérdida amorosa.

Tras cualquier situación de las antes mencionadas, de pronto sucede que nuestra vida entra en crisis, al tiempo que el pequeño imperio personal se desmorona, los viejos hábitos caen y nada es igual de lo que antes pasaba.

EL MUNDO SE DETIENE, Y TODO UN PROGRAMA DE CRECIMIENTO Y PROFUNDIDAD SE PONE EN MARCHA. ANTE ESTO, UNO PUEDE ENTREVER LA INTENCIONALIDAD EVOLUTIVA O ENTRAR EN UN MUNDO DE NEGACIÓN, QUEJAS Y RESISTENCIAS.

EN REALIDAD, LO QUE DURE LA ACEPTACIÓN DE LO SUCEDIDO, NOS DURARÁ EL DUELO A NIVEL PERSONAL. SERÁ ENTONCES CUANDO CONVENGA RECORDAR AL PEREGRINO, ESE CAMINANTE QUE RECORRE LA VIDA CON POCO EQUIPAJE, PASO A PASO, DESDE UN CORAZÓN INUNDADO DE OBSERVACIÓN Y CONFIANZA.

SI VIAJAS CON MUCHO EQUIPAJE, VIVE ATENTO, TAL VEZ RECIBAS UNA VISITA QUE TE DEVUELVA AL AHORA.




Aitor Iturriaga

Graduado en Psicología. Coaching certificado gracias al destino.

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