Nunca más vuelvas a sentir culpa por estas 5 cosas

La culpa es una de esas emociones que corroen toda nuestra estructura emocional: nos paraliza, nos tortura y nos baja la autoestima. Y lo que es peor aún, ¡no podemos hacer casi nada al respecto! 




 Lo hecho, hecho está, y aunque siempre podemos tratar de reparar el daño o disculparnos, no podemos cambiar el pasado y deshacer lo que sea que hayamos hecho.
  El sentimiento de culpa, o de culpabilidad, al tener una naturaleza emocional, depende siempre de un acto o estímulo que lo active. Es decir, la culpa nunca viene sola; siempre se da por una causa que provoca su efecto. Y cuando ello ocurre, sentimos tristeza, vergüenza, autocompasión, mala conciencia, remordimiento, etc.



  La acumulación de culpa que nos limita y que veta nuestra libertad personal no es saludable ni adecuada. De hecho, estamos seguros de que a día de hoy arrastras en tu corazón muchos pesos relacionados con la culpa.
  A continuación, te proponemos tener en cuenta estas dimensiones. Reflexiona sobre ellas para darte cuenta de que, efectivamente, hay muchos comportamientos cotidianos que están relacionados con el sentimiento de culpa.

Aspectos por los cuales debes empezar a dejar de sentirte culpable

1. Al decir «no» si así lo quieres

  Practicar la asertividad es esencial para nuestra autoestima. Decir «no» a algo cuando así lo pensamos, sentimos y necesitamos es un acto de valentía personal que todos deberíamos poner en práctica.
  Es necesario que empecemos a dejar de sentirnos culpables por decir «no» cuando es necesario.
 


2. Hacer lo que quieras cuando lo necesites

  Esto claramente no es fácil. Entendemos que ninguno de nosotros disponemos de esa libertad absoluta con la que complacernos siempre que lo necesitemos. Pero, dentro de estos «límites» cabe la autonegociación.
  Merezco una tarde libre para mí mismo. Merezco este pequeño capricho, merezco cuidarme, mimarme y tenerme en cuenta… No dudes en ponerlo en práctica cuando tu mente así lo requiera y permítete aquello que necesitas sin sentirte culpable.

3. Expresar tu opinión en cada momento

  Valora tu propia opinión,  valores y sentimientos. Así pues, ¿por qué debes sentirte culpable por expresar tu opinión cuando la ocasión lo requiere?
  A veces nos da miedo hablar por temor a hacer daño, o nos asusta defraudar, o incluso causar decepción al decir la verdad. Sin embargo, la verdad siempre debe decirse, pero sin provocar daño basado en la agresión.
  Hazlo, expresa en voz alta lo que piensas, pues callar, asumir y disimular es un acto inmaduro que nos destruye poco a poco.

4. Alejarte de quien no te hace sentir bien

   Hay personas que no nos hacen sentir bien, con las que no congeniamos. No son «malas personas»: son solo personalidades que se alzan como auténticos reversos a nosotros mismos.
  Lo creas o no, no estás obligado a llevarte bien con todo el mundo. No te sientas culpable si prefieres la distancia a la falsa cortesía.

5. No te sientas culpable por no cumplir tus expectativas

  No existe peor enemigo que la propia mente. En ocasiones, las personas establecemos unas expectativas tan elevadas sobre lo que debemos conseguir que lo único que logramos es sufrir.
  Todos hemos pasado por esas épocas en que nos sentimos culpables por no dar lo mejor de nosotros a los demás.
  Culpables de no conseguir ese trabajo soñado, por no perder todo el peso que deseamos… Somos esclavos de una infelicidad que nosotros mismos hemos creado.


 Hay que cortar estos vínculos insanos y liberarnos de estas cárceles. No crees altas expectativas. Lucha por lo que deseas pero, ante todo, sé humilde y respétate como persona. 

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