Mentiras sobre el perdón: desentrañando el abuso espiritual

Este tema lo he desarrollado debido a que es uno de los puntos que me impactaban en lo personal. Muchos que escucharon mi testimonio en video saben que me divorcié, y habiendo leído en la Biblia que Dios odia el divorcio, me sentía totalmente intranquila al respecto de mi situación. Me puse a buscar videos, artículos etc que hablaran sobre el tema del divorcio, del abuso dentro de una pareja, de las razones por las cuales Dios podría permitir el divorcio, etc.  Fueron meses de leer, buscar, investigar. De encontrar personas muy cerradas e intolerantes que en lugar de entender y escuchar, juzgaban y condenaban, y de encontrar otros puntos de vista de grupos Cristianos (sobre todo en Estados Unidos) que han dado un nuevo enfoque al apoyo de mujeres (y también se dan los casos en hombres, pero son en menor medida) que sufrieron abuso en su matrimonio y se divorciaron debido a ello.

Quisiera compartir este artículo de parte de uno de esos grupos Cristianos Norteamericanos que están dando apoyo desde una perspectiva Bíblica a las personas que sufren abuso en su matrimonio, o que se han divorciado. A través de ellos he comprendido que efectivamente Dios odia el divorcio, pero que el divorcio es una de las consecuencias de este mundo caído y del pecado, y que también se produce por una ausencia del rol del marido, el cual es amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella. Muchos varones cristianos les gusta ostentar el rol de la mujer debajo de su marido, pero se olvidan del compromiso espiritual que tienen de amarla, y luego le imponen cargas bajo un contexto bíblico mientras que ellos no cumplen con su parte de amar, respetar, cuidar y dar su importancia a su esposa, como Cristo lo hizo por la iglesia.

Este artículo traducido de un blog en inglés toca el tema de lo que es un verdadero arrepentimiento. Esto es importante, porque existen muchos hombres que son abusadores pero quieren usar la Biblia para someter a sus víctimas para que los perdonen una y otra vez, cuando si revisamos la forma como Dios otorga su perdón, siempre debe haber evidencia de un arrepentimiento sincero y un cambio en las acciones de una persona. Comparto este tema para que todas aquellas personas que vivieron mi situación, puedan encontrar apoyo y consuelo en Dios, más allá de lo que los hombres digan o enseñen.

Arella 😘

Entendiendo lo que es el abuso espiritual

“Tienes que perdonarlo porque Dios te perdonó”.

“El ya te dijo que lo sentía”.

“Necesitas perdonarlo y dejar atrás el dolor”.

“Solo estás siendo amargado/a”.

“Es un pecado estar enojada, necesitas perdonar”.

Una y otra vez, escuchamos historias de mujeres que son acusadas de ser intolerantes cuando intentan obtener ayuda sobre un abuso psicológico y emocional encubierto.

Es una experiencia desorientadora, aterradora, confusa y desgarradora darse cuenta de que el hombre con el que estás casada está abusando de ti. Cada mujer que enfrenta esto atraviesa toneladas de emociones humanas normales: miedo, traición, ansiedad, conmoción, ira, dolor y mucho más.

Y luego viene el abuso espiritual.

Cuando estamos enojadas por el abuso, que es una reacción saludable, se nos acusa de ser intolerantes y amargadas.

Cuando sabemos que las disculpas de nuestro abusador no son reales, se nos acusa de tener un corazón duro.

Cuando hacemos lo que es correcto para nosotras, como separarse o divorciarse, se nos acusa de que Dios odia el divorcio y que por nuestra decisión hemos destruído una familia, por lo cual estamos pecando.

Con demasiada frecuencia, en lugar de apoyarnos, nuestros conocidos y amigos crean una mina terrestre de acusaciones que se suma a nuestra traición y nos condena.

Cuando escuchamos estas acusaciones, nos confundimos y comenzamos a condenarnos a nosotros mismos. QUEREMOS ser piadosas, perdonar y amar. No nos estamos separando por andar con otro hombre, ni por interés en el dinero de otro hombre, ni por irresponsabilidad. En muchos casos las mujeres que se separan lo hacen incluso para proteger a sus hijos y evitar el ambiente hostil de un hogar donde existe el abuso.

Quienes nos acusan están pidiendo que renunciemos a nuestra propia seguridad y cordura para ser una “buen cristiana” porque no entienden lo que realmente significa el perdón en la Biblia.

Así que veamos qué significa el verdadero perdón y las mentiras que nos han contado al respecto.

DIFERENTES SIGNIFICADOS BÍBLICOS DE LA PALABRA “PERDÓN”

Existen muchos tipos diferentes de perdón. Las mujeres cristianas maltratadas no tienen que regresar en automático con sus abusadores narcisistas encubiertos bajo la base de un perdón que no tiene sustento en un verdadero arrepentimiento de la parte abusiva.

Lo que la Biblia enseña sobre el perdón es complejo. Si observas el perdón a lo largo de toda la escritura, pareciera que la Biblia se contradice a sí misma, sin embargo, existe una razón para establecer las diferencias.

Un ejemplo es Mateo 18:15-17 que dice lo siguiente:

Cómo se debe perdonar al hermano

Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

Otro ejemplo que habla sobre el perdón es el siguiente:

Mateo 18:21-35

Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete

Los dos deudores

Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.

Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Otro pasaje es Colosenses 3:13:

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Y también en Marcos 11:25-26

25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.

26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Y finalmente Lucas 17:3:

3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.

4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

Podemos ver en Lucas 17: 3 que el perdón depende del arrepentimiento del infractor.

Dios hace una diferencia entre aquellos que pecan en la ignorancia, y los lobos cuya intención y motivo es dañar a otros. Debemos tratar a este tipo de personas de manera diferente.

Además, existen diferentes tipos de perdón: existe el perdón judicial, el perdón psicológico y el perdón relacional.

El perdón judicial es el perdón del pecado por parte de Dios. Requiere de un arrepentimiento verdadero por parte del pecador. Se ve obstaculizado cuando los pecadores no se hacen responsables y no se les dan consecuencias que los obliguen a arrepentirse,  y cuando la reconciliación es forzada.

El perdón psicológico es el aspecto interno, personal e individual del perdón por parte de la persona que fue perjudicada. Implica dejar ir el odio y la venganza, pero no significa negar el dolor y el daño. También puede implicar extender la gracia al que pecó en su contra, pero para una víctima de abuso con un esposo no arrepentido, esta gracia puede tomar la forma de oración por él para que entienda sus errores y se arrepienta.

El perdón relacional es sinónimo de reconciliación. Muy a menudo, una esposa maltratada no puede ofrecer perdón relacional,  porque su abusador se niega a arrepentirse genuinamente.

Muchos abusadores no pueden recibir el perdón relacional porque se niegan a hacer el trabajo doloroso del arrepentimiento. No debemos suavizar las palabras de Jesús en Lucas 17: 3.

CUANDO TE ACUSAN DE NO PERDONAR

A veces, cuando los cristianos le dicen a una mujer maltratada que no está perdonando, simplemente están usando un lenguaje aceptable de “cristiano” para decir cosas que nunca le dirían abiertamente. A menudo lo que realmente quieren decir es:

~ Eres demasiado sensible

~ Te quejas demasiado

~ Eres solo una esposa llorona

~ Estás siendo poco piadosa

~ Esperas demasiado de él

~ Así son todos los hombres

~ No es realmente tan malo lo que hizo

~ No hagas olas, piensa en tus hijos

~ Nadie es lo suficientemente bueno para ti

~ Probablemente sea tu culpa

Incluso algunas personas citarán las Escrituras sobre tener un espíritu tranquilo, y dirán que es pecado “chismear” sobre su esposo.

Nos acusan de no agradar a Dios, y nos piden salvar el matrimonio a toda costa. Esto es abuso espiritual.

El perdón es un proceso personal entre un humano y Dios. No es una declaración pública que tenemos que hacer para demostrar cuán “piadosos” somos.

Cualquier texto bíblico siempre tiene que ser evaluado en base a los siguientes 4 puntos:

  • El carácter de Dios
  • La consistencia con lo que dice el resto de la Palabra
  • El contexto de la escritura en el libro en el que se encuentra
  • Sentido común

Los abusadores son muy buenos para evitar o minimizar su propia responsabilidad, al tiempo que desvían la atención hacia los demás. El “perdón” es un concepto que los abusadores explotan con frecuencia para desviar la atención hacia aquellos que han sido perjudicados en lugar de fijar la atención en ellos mismos. La supuesta falta de perdón de la víctima se denominará “amargura”, y cuando esto se combina con las lágrimas de cocodrilo de un “arrepentimiento” superficial, se puede usar para proteger eficazmente al abusador de asumir la responsabilidad que le corresponde.

Es importante que no permitamos que nuestro concepto de perdón sea utilizado como un medio que el abusador pueda usar para controlar la situación y continuar oprimiendo a su víctima.

DEBES PERDONARLO PORQUE JESÚS TE PERDONÓ

Me dijeron que le mostrara gracia y que lo perdonara porque Jesús me perdonó.

~ Sobreviviente de abuso encubierto

Esto suena muy sagrado… ¿cómo puedes argumentar en contra de ser como Jesús?

Cuando las personas nos dicen que debemos perdonar, generalmente dicen que necesitamos:

  • Actuar como si nada hubiera pasado
  • Confiar en él otra vez
  • Fingir que es alguien que no es
  • Darle 1,000 oportunidades más

Pero eso no es lo que es el perdón.

También dicen que debemos perdonar y olvidar después de cada ofensa. Esto no funciona en un matrimonio abusivo. Tampoco está respaldado en el resto de las Escrituras, donde, por ejemplo, en 1a Corintios 5, Pablo le dijo a la iglesia que no se asocien con un pecador impenitente.

Cuando se nos dice que perdonemos a nuestros esposos por el abuso y la opresión en curso, se nos dice que vivamos una mentira, ignoremos el pecado y sigamos siendo perjudicadas.

NECESITAS PERDONARLO POR EL BIEN DE TU MATRIMONIO

Me dijeron que ya lo superara y dejara de acordarme de lo sucedido.

~ Sobreviviente de abuso encubierto

Esta es una manera maravillosa de manejar las ofensas comunes que ocurren en un matrimonio saludable donde ambos cónyuges están tratando de amarse el uno a otro, pero que no son perfectos y a veces dicen cosas que no quisieron decir. Pero es un consejo peligroso para una mujer maltratada, y la mantiene en el abuso durante años y años.

Cuando hay un patrón continuo de comportamiento abusivo, el perdón no es la respuesta adecuada. Los límites que protegen a una víctima de más daños son la respuesta correcta. No puede haber una relación donde no haya un cambio de comportamiento genuino.

Si tu hermano peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. (Lucas 17: 3)

A menudo somos presionados para perdonar, e incluso para reconciliarnos, cuando sabemos en nuestro interior que nuestro esposo no ha cambiado. Nos vemos obligadas a no confiar en nosotras mismas, a negar lo que sabemos que es verdad y a renunciar a nuestra capacidad de cuidarnos y mantenernos emocionalmente seguras. Muchas veces este tipo de situaciones terminan en homicidios o mujeres golpeadas en el hospital, o incluso en hijos asesinados o golpeados en un ataque de ira del papá.

Cuando se nos dice que perdonemos una y otra vez a alguien que NO está arrepentido, no solo nos dañan una y otra vez, sino que también estamos sufriendo el daño moral de ser obligadas a hacer algo que va en contra de nuestro sentido de justicia dado por Dios.

De hecho, hay un tiempo bíblico para retener el perdón, como se ve en 1ª de Corintios 5: 2-5 y Mateo 18:17, para proteger a los demás y ayudar al infractor a arrepentirse.

“Se disculpó, así que tienes que perdonarlo.”

El arrepentimiento falso y las disculpas falsas son tácticas de manipulación de los abusadores encubiertos. Ellos son muy hábiles para aparentar ser buenos tipos, para fingir arrepentimiento y tristeza, y para pretender ser buenos cristianos.

Desafortunadamente, los pastores y los miembros de la iglesia ignoran estos trucos y les creen a ellos. Esto los lleva a culpar a la víctima por tener una  “falta de perdón” y comienzan a presionarla para que intente nuevamente volver con el abusador.

Los delincuentes son expertos en manipular a las personas para justificar su abuso … así como para mantener el control. Los delincuentes a menudo se disculpan para minimizar el abuso, ser perdonados … y ganar simpatía.

La pretensión de tristeza del abusador causa una intensa confusión en nosotros, porque queremos creer que lo dice en serio. Estamos siendo sabios cuando ignoramos por completo las palabras y las disculpas, y recordamos que todos los abusadores fingen estar arrepentidos como otra táctica para mantener el control sobre nosotros y hacer que otros nos presionen para que nos quedemos con ellos.

Hemos hecho que sea más importante perdonar a los abusadores que proteger a las víctimas.

Dijo que lo sentía, lo que significa que se arrepintió.

Dios define el arrepentimiento: significa un cambio completo de perspectiva, un cambio completo de corazón que conduce a un cambio de todas las formas de abuso sobre las personas. Dios no mira las palabras, sino el corazón. Él no quiere que seamos engañados por una tristeza falsa y un falso arrepentimiento.

Algunos abusadores ofrecen disculpas “sinceras” con lágrimas. Una vez recibí una carta de disculpas de 15 páginas que nunca condujo a ningún cambio real. Las disculpas de los abusadores son solo una variación más de su manipulación continua.

Los abusadores no han hecho el trabajo duro a largo plazo para resolver sus problemas más profundos… Van de persona en persona, a cualquier oído que los escucha, compartiendo sobre su ‘quebrantamiento’ y ‘pecado’ y cómo están aparentemente arrepentidos, solo para preparar a sus oyentes mediante la empatía y la confianza, justificando un golpe aparentemente inocente que le propinaron a su esposa, por su impaciencia con él, por su falta de perdón, por no estar dispuesta a volver con él… esto sucede una y otra vez.

El verdadero arrepentimiento es quebrantamiento y humildad, no manipulación. Se necesita mucho tiempo, años, para ver si un abusador realmente ha cambiado, pero los cristianos creen que el cambio puede ocurrir en días o semanas.

Trágicamente, cuando un abusador finge cambiar, todos celebran, pero cuando la víctima cambia y establece límites, todos la critican y sienten simpatía por el abusador.

Dijo que lo sentía, así que debes perdonarlo y confiar en él de nuevo

Las personas dicen esto cuando nos presionan para que nuestro matrimonio funcione (como si pudiéramos hacerlo funcionar unilateralmente). Creen que si él dice “lo siento”, y aún no confiamos en él, es nuestra culpa. Creen que una disculpa debe ser recibida con perdón y confianza.

El perdón bíblico nunca es incondicional y unilateral. No está permitiendo que otros salgan libres, “perdonados” y habilitados para hacer daño nuevamente sin ninguna consecuencia. En cambio, el perdón es una invitación a la reconciliación, no la concesión ciega y barata de la misma.

El perdón nunca exige reconciliación y confianza. Eso solo ocurre si el abusador ha mostrado un verdadero cambio y ha demostrado que es confiable. Esto es increíblemente raro entre los abusadores.

“Al pedir perdón, los delincuentes suelen buscar el perdón relacional (reconciliación), pero la simple solicitud del abusador a menudo es abusiva”.

Estás amargada/o

Me acusaron de tener una “raíz de amargura” cuando declaraba los hechos del abuso.

~ Sobreviviente de abuso encubierto

Decirle a alguien que estás siendo abusada no es ser amargada, es simplemente decir la verdad.

Las mujeres cristianas abusadas son acusadas de tener una raíz de amargura. Esto es abuso espiritual. A lo largo de la Biblia, vemos personas sintiendo pena y amargura por la pérdida y el dolor. Dios nos creó con estas emociones, y es saludable sentirlas.

Cuando nos damos cuenta de que nuestro esposo nos está abusando psicológica y emocionalmente, es una pérdida enorme y devastadora. Tenemos mucho que llorar. Cuando nos dicen que estamos amargadas, se nos pide que neguemos este proceso humano natural. No es pecado sentir la amargura del dolor.

Hay otro punto sobre la “raíz de la amargura” que quiero mencionar porque es muy esclarecedor y fascinante:  La raíz de la amargura que las personas citan fuera de contexto en Hebreos 12:15 no es un pecado profundo en el corazón, sino una persona encantadora y exaltada en una congregación, que aleja a otros de Cristo.

Se nos ha dicho que es malo sentir enojo, pero Dios se enojó con las personas malvadas en toda la Biblia, y Jesús se enojó con los fariseos, como se relata en Marcos 11:15.

El enojo es un indicador de que algo está mal y necesita cambiar, y puede ser una emoción justa y poderosa. Dios nos creó para enojarnos cuando el mal se está perpetrando contra nosotros o contra otros. Es saludable estar enojado por el abuso y la opresión al igual que Dios está enojado con quienes hacen el mal.

Es  incorrecto y contra natura el NO estar justamente enojado con las cosas que enojan a Dios, como la maldad, la injusticia y la opresión. Quienes acusan a las mujeres maltratadas de estar amargadas están silenciando a la víctima. Y aquellos que acusan a una mujer que busca justicia de que solo está buscando venganza, no entienden el deseo de Dios de justicia para los oprimidos.

El enojo es una parte normal del proceso de duelo, ya que enfrentamos el abuso y la pérdida de nuestra familia, nuestro esposo y nuestra vida tal como la conocemos. Necesitamos honrar nuestro dolor y enojo para sanar.

Obviamente, necesitamos procesar nuestro enojo de manera curativa y apropiada en lugar de desquitarnos con quienes nos rodean o, como lo hacemos con mayor frecuencia, desquitarnos con nosotros mismos.

¿NECESITO PERDONAR PARA SANAR?

Lo que la gente suele decir es que necesitamos liberar la amargura y la ira. Pero en la Biblia se nos muestra que el dolor de la amargura y la ira se libera, no a través del perdón, sino a través del lamento (en lenguaje moderno se llama sentir y procesar nuestro dolor).

Cuando las personas quieren que perdonemos para “sanar”, generalmente quieren que cubramos nuestras emociones y actuemos como si estuviéramos curados sin realmente pasar por el largo proceso de curación. Cuando se nos ha abusado de manera encubierta, puede llevar tiempo desentrañar los matices del abuso que hemos experimentado y sanarlos.

¿El acto de decir “te perdono por abusar de mí, golpearme o maltratarme durante 20 años” trae curación? Puede traer alivio para algunos, pero no traerá curación completa en un instante. Muchas personas logran decir “te perdono” hasta que su proceso de sanación se ha completado, y no justo después de sufrir el trauma. Una de las sobrevivientes judías del Nazismo, quien perdió a toda su familia en un campo de concentración, pudo perdonar durante el juicio a un dirigente nazi, pero le tomó toda su vida procesar, sanar y finalmente perdonar. Y no por perdonarlo, estaba justificando lo que él hizo. Otros participantes en el juicio no se sentían preparados para perdonar.

Otro ejemplo es las víctimas de la masacre de Noruega (Utoya) cuando 77 jovencitos fueron asesinados a sangre fría por un neo-nazi y odinista (adorador pagano a los dioses nórdicos). Puedes buscar el documental “22 de julio” para conocer más sobre lo sucedido, es un excelente documental. Los sobrevivientes claramente traumatizados no están en condiciones aún de perdonar al asesino, y es algo que solo con tiempo y sanación podrán lograr.  En las palabras de uno de los sobrevivientes, él quería que el asesino entiendiese la gravedad de lo que había hecho.

Mi sanación llegó con meses de llanto y honrando mi enojo, siendo amada en mi dolor por Dios, volcando mi deseo de venganza a Dios, y muchas otras cosas que hice, día tras día, durante años. La sanación es un camino largo, sinuoso y personal que recorremos con Dios.

LO QUE NO ES EL PERDÓN

  • Olvidar
  • Aceptar
  • Negar
  • Justificar
  • Minimizar
  • Tolerar
  • Racionalizar

Perdonar NO es olvidar, permitir, justificar o racionalizar el abuso psicológico o espiritual encubierto. Recuerda:

Si un abusador dice que lo siente, no hay razón para confiar en él si no lo demuestra con hechos.

Las disculpas y el arrepentimiento no son lo mismo.

El verdadero arrepentimiento implica un largo proceso de cambio real.

La confianza debe ganarse, no darse a ciegas, y no está relacionada con el perdón.

Podemos perdonar sin volver a tener una relación con esa persona.

Perdonar a un abusador es dejar ir tu deseo de venganza y ponerlo en manos de Dios para que cambie y se arrepienta de verdad.

Buscar justicia es lo que Dios quiere para nosotros y no proviene de un deseo de venganza.

El perdón está entre tú y Dios, guiados por su Espíritu, y nadie debe forzarlo.

Perdonar no es lo mismo que liberar ira y amargura.

La curación no es un evento único al que se llega a través del “perdón”, sino un proceso continuo.

Encontramos menos de 150 ocurrencias de la palabra perdonar en la Biblia. Hay más de 500 ocurrencias de la palabra “justicia”. Dios no perdona sin un verdadero arrepentimiento y un cambio de vida de la persona, para entregarla a Dios y luchar contra el pecado. Y aún en varios casos donde vimos un arrepentimiento sincero (como en el caso de David luego de haber estado con una mujer casada en adulterio y haber mandado a matar al marido) existe un castigo y una consecuencia.

¿Cuándo comenzaremos a decirles a las víctimas “necesitas buscar justicia” en lugar de “necesitas perdonar? El fundamento mismo del trono de Dios es la justicia y la rectitud.

– Jimmy Hinton

“No eres no deseada, eres elegida. No eres no amada, vales como para morir por ti. No estás sola, tú eres suya”

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