La glicina actúa como neurotransmisor y también como aminoácido en el cerebro. Nosotros no lo sabemos, no lo percibimos siquiera, pero esta sustancia multipropósito trabaja de manera continuada para favorecer el bienestar. Lo hace de muchísimas formas, pero basta decir solo a modo de ejemplo que, sin ella, no tendríamos un sueño reparador por las noches.

Como bien solemos decir, el ser humano y en esencia todo ser vivo es pura química. Todos y cada uno de los procesos que se suceden en nuestro interior están mediados por moléculas, neurotransmisores, hormonas, aminoácidos, etc. Así, entre todas esas sustancias que garantizan nuestro equilibrio y homeostasis, hay una que destaca por su gran funcionalidad y relevancia.

En efecto, la glicina es un elemento químico imprescindible para nosotros. Así, y aunque a la gran mayoría le sean más conocidos nombres como la serotonina, la dopamina o las endorfinas, es momento de que tengamos presente a este pequeño compuesto clave que facilita la comunicación entre neuronas.

Profundicemos un poco más.

La a glicina es un aminoácido que está presente en las proteínas de todos los seres vivos. Como curiosidad, cabe decir que es el aminoácido más pequeño y que, además, actúa también como neurotransmisor. Esto último es lo que les da relevancia e interés a todos los niveles.

Fluye por la sangre y atraviesa la barrera hematoencefálica, para llegar finalmente hasta todo el sistema nervioso central. Cuando lo hace, cuando llega al cerebro, queda adherida a una serie de receptores sinápticos y entonces orquesta una serie de procesos biológicos.

Es interesante saber, además, que el cuerpo produce glicina por sí solo, no obstante, también la consumimos a través de cualquier alimento rico en proteínas, como puede ser la carne de todo tipo, el pescado, los huevos, los lácteos y las legumbres. Asimismo, hay quien opta por reforzar sus niveles a través de suplementos dietéticos por diversas finalidades, como regular el sueño.

Conozcamos por tanto qué funciones tiene la glicina y todo lo que puede hacer por nosotros.

Facilita la comunicación entre neuronas

Cuando la glicina se adhiere a sus receptores en el sistema nervioso central, se desencadenan una serie de cambios esenciales para el buen funcionamiento de las neuronas. Lo que hace es facilitar la entrada de iones de cloruro al interior de la célula nerviosa.

Algo así impulsa el impulso eléctrico, de manera que este efecto recorre a otras muchas neuronas a través de las hendiduras sinápticas dando paso a la comunicación entre ellas.

Regula los movimientos

La glicina actúa como neurotransmisor activador, pero también como molécula inhibidora. Esta última función es decisiva en el plano motor. Por ejemplo, imaginemos al sistema nervioso ordenando al cuerpo que empiece a moverse, a que corra porque debe cruzar ese paso de cebra antes de que se ponga en rojo.

Esta secuencia está impulsada por numerosos neurotransmisores, pero gran parte de ellos trabajan estimulando, es decir facilitando el que esa acción, ese movimiento, se ponga en marcha. Ahora bien, también es determinante que ese movimiento cese y para ello tenemos a los neurotransmisores inhibidores: la glicina es uno de ellos.

Regenera tejidos

Este dato es interesante, el colágeno, esa proteína en forma de fibras que se encarga de unir los tejidos conectivos (músculos, tendones, ligamentos, piel, huesos, cartílagos, etc.) está formado por 4 aminoácidos, siendo uno de ellos la glicina. Es tan relevante que, de hecho, es el aminoácido más abundante en la piel y es clave para regenerar tejidos.

Facilita el desarrollo cerebral embrionario

En una investigación realizada en la Universidad de ​​Universidad Hasselt, Bélgica, destacan el papel de la glicina como esa molécula esencial y determinante durante los primeros meses del desarrollo cerebral del feto.

Más tarde, y durante los primeros años de vida del niño, también sería clave para todos los cambios y procesos que experimenta el cerebro en esas etapas tempranas.

La glicina «relaja las neuronas» y facilita el descanso

La glicina cumple una función muy similar al GABA, actúa como relajante, como inhibidor del sistema nervioso central. Esta tarea es decisiva para reducir, por ejemplo, los estados de estrés y ansiedad. No obstante, donde es más decisiva es en facilitar el descanso nocturno. Lo hace de varias maneras:

  • Reduce la temperatura corporal.
  • Favorece un sueño profundo y mantenido a lo largo de las horas.
  • Promueve una relajación de los músculos.
  • Nos ayuda a «pasar» más tiempo en la fase REM del sueño.

Captación de estímulos visuales y auditivos

Otra función tan decisiva como interesante de la glicina es la siguiente. Gracias a ella los estímulos que recibimos desde los oídos y los ojos pueden llegar al cerebro. Este neurotransmisor multipropósito facilita esa conexión y esos impulsos eléctricos.

Favorece tus funciones cognitivas

Recordar lo que lees, pensar de manera más reflexiva, tener una buena capacidad para focalizar la atención, tomar decisiones más inteligentes… Todos estos procesos cognitivos están mediados por la glicina cuando actúa como neurotransmisor en el sistema nervioso central. Gracias a ella, se potencian las conexiones entre neuronas para optimizar dichos procesos tan decisivos en el día a día.

Antía Bentancort

Activista incondicional de la unicidad humana. ¡Todos somos únicos, con un poder único, una genialidad única y una manera única de enriquecer este mundo!

Deja un comentario

Deja un comentario