LUCES PROFÉTICAS Y POSTERIOR CAÍDA DE MONS. FULTON SHEEN

El Obispo Sheen profetizó la anti-católica Nueva Iglesia en 1948. Pero él mismo fue su víctima y murió como un hombre roto en 1979

De los Padres  de Traditio

Fulton Sheen
El Obispo Fulton Sheen tuvo un funeral Novus Ordo de “blanco”.Irónicamente, Sheen había profetizado en 1948 la venida de la herética Nueva Iglesia del Novus Ordo, a la que llamó la  “contra-iglesia” Pero Sheen mismo cayó víctima de la Nueva Iglesia.
Se enredó profundamente en la Nueva Iglesia y en la “Nueva Misa”.
Pero después de algunos años, empezó a hablar en contra dealgunas de las enseñanzas del anti-concilio Vaticano II (1962-1965).
Sheen murió en 1979 como un hombre roto, al darse cuenta de que no prestó atención a su propia profecía.

Uno de los grandes enigmas de la última mitad del siglo pasado es la razón por la que el famoso orador y apologista católico de los años 1930, 1940, y 1950, el Obispo Fulton Sheen, se volvió contra la Iglesia Católica después del anti-concilio Vaticano II de 1962-1965. Sheen habló elocuentemente contra el marxismo, primeramente en la radio en los años 1930 y 1940, y después en la televisión en la década de 1950, en uno de los programas más populares televisados entonces.
Sheen no era un ignorante. Fue uno de los graduados con más altas calificaciones de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, junto con el fundador del Movimiento Tradicionalista Católica en 1964, el P. Gommar Pauw. Mientras que el P. Pauw apoyó firmemente la fe católica tradicional contra toda lo que se le oponía, sin importar  de lo alto de donde procedíese , Sheen, después del anti-concilio, abandonó la Fe  católica y se unió a la Nueva Iglesia, olvidando la profecía que él mismo había hecho en 1948:

[Satanás] establerá una Contra- Iglesia,  que será la mona de la Iglesia [Católica]. Tendrá todas las notas y características de la Iglesia, pero a la inversa y vaciada de su contenido divino. Estamos viviendo en los días del Apocalipsis, los últimos días de nuestra era. Las dos grandes fuerzas – el Cuerpo Místico de Cristo y el Cuerpo místico del Anticristo – están empezando a trazar sus líneas de batalla para una lucha colosal.

El falso profeta tendrá una religión sin Cruz. Una religión que no piense en el mundo futuro.. Una religión que intentará destruir la religión. Habrá una iglesia falsa. La Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica será una cosa  y el Falso Profeta creará otra distinta. La Iglesia falsa será mundana, ecuménica y mundial. Será una federación de iglesias y religiones, formando algún tipo de asociación global, un parlamento mundial de Iglesias. Rechazará cualquier contenido divino; será el cuerpo místico del Anticristo.

El Cuerpo Místico de Cristo en la tierra tendrá su Judas Iscariote [el Nuevo Papa], que será el Falso Profeta. Satanás lo va a reclutar de entre nuestros obispos. El Anticristo no se llamará a si mismo así ; de otra manera no tendría seguidores. Él no va a usar medias rojas ni vomitar azufre ni llevar un tridente ni agitar una flecha como Mefistófeles en el Fausto. Esta mascarada ha ayudado al diablo para convencer a los hombres que él no existe. Cuando nadie lo reconozca, será más grande el poder que ejerza. Dios se ha definido como “Yo soy el que soy”, y el Diablo como “Yo soy el que no soy.”

En ninguna parte de la Sagrada Escritura hallamos nada que consolide el mito popular de que el Diablo es un bufón que se viste de “rojo”. Más bien ha sido descrito como un ángel caído del cielo, como “el príncipe de este mundo”, cuyo interés es decirnos que no existe otro mundo. Su lógica es simple: si no hay cielo, no hay infierno; si no hay infierno, entonces no hay pecado; si no hay pecado, entonces no hay ningún juez; y si no hay juicio, entonces el mal es bueno, y el bien es malo. Pero por encima de esta descripción, Nuestro Señor nos ha dicho que él [el Anticristo] querrá ser reconocido como Él mismo, para engañar aun a los elegidos – y ciertamente ninguna imagen del diablo se ha visto jamás en los libros ilustrados capaz de engañar incluso a los escogidos.

¿De qué manera va a venir en esta nueva era para poder ganar adeptos a su religión? La creencia de la Rusia pre-comunista era que él vendría  disfrazado como un gran humanitario; que hablará de paz, de prosperidad y de abundancia, no como medio para llevarnos a Dios, sino como fines en sí mismos. La tercera tentación, en la que Satanás le pidió a Cristo que le adorase y a cambio todos los reinos de la tierra serían suyos, tendrá en los fieles su paralelo y se convertirá en la tentación de tener una nueva religión sin Cruz, una liturgia sin mundo futuro, una religión para destruir la verdadera religión o una política que sea en sí misma una religión – una que que incluso dé al César lo que es de Dios.

Detrás de su amor aparente para la humanidad y su discurso simplista de la libertad y la igualdad, tendrá un gran secreto que no dirá a nadie: él no creerá en Dios. Porque su religión será hermandad sin la paternidad de Dios, que engañará aun a los escogidos. Él establecerá una contra-iglesia que será la mona de la Iglesia, como él, el diablo, es el mono de Dios. Ella tendrá todas las notas y características de la Iglesia, pero a la inversa y vaciada de su contenido divino. Será el cuerpo místico del Anticristo, que en lo externo se parecerá al cuerpo místico de Cristo. En el siglo XX se unirá a la contra-Iglesia, y afirmará que es  infalible cuando su cabeza visible hable “Ex cátedra” desde Moscú sobre temas  de economía y política, y él querrá ser el pastor jefe del comunismo mundial. (Fulton J. Sheen, el comunismo y la conciencia de Occidente [Bobbs-Merrill Company, Indianapolis, 1948], pp. 24-25)

Verdaderos católicos, la descripción del obispo Sheen hace setenta años de la Nueva Iglesia del Novus Ordo, casa con la actualmente dirigida  por Francisco-Bergoglio; es escalofriantemente profética. La ironía es que el propio Fulton Sheen fue presa de la contra-iglesia. Pocos años después del anti-Concilio Vaticano II  (1962-1965), se enredó profundamente en la Nueva Iglesia creada en ese anti-concilio el 21 de noviembre de 1964. Parece que después de algunos años, sin embargo, brilló la luz en su cerebro, y comenzó a hablar contra algunas enseñanzas del concilio. Incluso fue por todo el mundo fomentando la Hora Santa. El problema era que, en ese momento, la inválida nueva misa de 1969 había entrado en vigor en todo el mundo, así que no había misa para confeccionar el Sacramento, y además el nuevo ordinal de 1968 había entrado también en vigor, así que no había sacerdotes católicos que pudieran confeccionar el  Sacramento. No estaba y no está ahora el “Santísimo” en los Tabernáculos  del Novus Ordo para que la gente pueda  adorarlo en  la “Hora Santa”.
Sheen murió en 1979 como un hombre roto, porque se dio cuenta de que no babía prestado atención a su propia profecía.

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