Los lunares de Julián

Asomando la cabeza a los arrecifes azules estaba Julián, sentado sobre un saliente, desde lo alto miraba hacia el mar.

¿Qué miras Julián?

Los lunares de mi camisa que se han caído en el mar. Hace frío y los busco, no sé qué ha podido pasar.

Estaba en casa jugando, oí gritar a mamá, mi hermano pequeño lloraba, mi padre me vino a abrazar. Un señor vestido de guerra entró y se puso a jugar. Mamá se hizo la muerta, mi hermanito dejó de llorar, mi padre gritó que corriera y que no mirara hacia atrás.  Entonces cogí mi barquito y salí corriendo hacia el mar.

Tengo frío en la espalda, no sé qué ha podido pasar. No es de día, ni de noche, ni sé qué hora será. Sólo tengo mi barquito.

¿Alguien me puede abrazar?

EN MEMORIA de tod@s l@s niñ@s asesinad@s por las guerras.

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