El filósofo revolucionario, Jesús de Nazaret, cuyas enseñanzas han sido tan distorsionadas, dijo una vez: «Qué tire la primera piedra el que esté libre de pecado». Es decir, que levante la mano el que no cometa errores, el que nunca se equivoca y, en definitiva, el que se ha liberado del ego… Dejémonos de juzgarnos los unos a los otros y comencemos a aceptar nuestras imperfecciones, de manera que poco a poco estas se vayan transformando por medio del poder de la comprensión y del amor. Al señalar la «paja» en el ojo ajeno estamos perdiendo de vista la «viga» que nos sigue nublando el entendimiento. El otro no es más que un espejo donde nos estamos viendo constantemente reflejados. El otro no es más que una pantalla en el que nos estamos proyectando todo el rato. Aprovechemos nuestras relaciones para confrontar nuestra propia ignorancia y poder así convertirla en sabiduría. Y comprendamos, de una vez por todas, que los errores son necesarios para aprender.
Borja Vilaseca.
Escritor, periodista,
inspirador para personas con necesidad de cambio.

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Antonio Castellanos

A través del Coaching Transpersonal me descubrí. Conecté con mi auténtico Ser. Descubrí mis dones y mis valores.

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