Aunque hace felices a muchas personas y está presente en la dieta diaria, el azúcar no es saludable. Por esta razón, se inventaron varios edulcorantes artificiales para reproducir el sabor dulce del azúcar. Como prácticamente no tienen calorías, los edulcorantes artificiales se volvieron muy populares entre las personas con diabetes y los que buscan bajar de peso o, simplemente, un estilo de vida más saludable

 

Sin embargo, a pesar del aumento en el consumo de estos edulcorantes y de los alimentos dietéticos en general, la epidemia de obesidad sólo ha empeorado. La evidencia sobre los edulcorantes artificiales es bastante variada y su uso es controvertido.

 

Diferentes tipos y su dulzura

Se encuentran disponibles muchos edulcorantes artificiales con diferentes estructuras químicas. Todos son efectivos para estimular los receptores de sabor dulce en la lengua. De hecho, la mayoría son más dulces que el azúcar. Algunos, como la sucralosa, tienen calorías, pero la cantidad total necesaria para proporcionar un sabor dulce es tan pequeña que las calorías que ingieres apenas son notorias.

 

Algunos edulcorantes bajos en calorías se procesan a partir de ingredientes naturales y no cuentan como «artificiales», como el edulcorante natural stevia sin calorías, así como alcoholes de azúcar como xilitol, eritritol, sorbitol y manitol.

 

Efectos sobre el apetito

No sólo comes para satisfacer tus necesidades energéticas sino también porque la comida es gratificante. Los alimentos endulzados con azúcar desencadenan la liberación de sustancias químicas y hormonas cerebrales, lo que se conoce como recompensa de los alimentos.

 

La recompensa de la comida es crucial para sentirse satisfecho después de comer e involucra algunos de los mismos circuitos cerebrales que las conductas adictivas. Aunque los edulcorantes artificiales proporcionan un sabor dulce, se cree que la falta de calorías impide la activación completa de la sensación de recompensa de los alimentos.

 

Esta puede ser la razón por la que, en algunos estudios, los edulcorantes artificiales se relacionan con un aumento del apetito y los antojos de alimentos azucarados. Las imágenes por resonancia magnética (MRI) en cinco hombres mostraron que el consumo de azúcar disminuyó la señalización en el hipotálamo, el regulador del apetito de su cerebro.

 

Esta respuesta no se observó cuando los participantes consumieron aspartame, lo que sugiere que es posible que su cerebro no registre los edulcorantes artificiales como si tuvieran un efecto de satisfacción. Esto implica que la dulzura sin las calorías puede hacer que quieras comer más, lo que aumenta la ingesta total de calorías (aunque no vengan del azúcar). Sin embargo, en otros estudios, los edulcorantes artificiales no afectaron el apetito ni la ingesta de calorías de otros alimentos. 

 

Impacto en la salud

La salud es más que tu peso corporal. Algunos estudios relacionan los edulcorantes artificiales con un mayor riesgo de enfermedades metabólicas como diabetes tipo 2, enfermedades cardiacas y síndrome metabólico, aunque no se ha podido probar la causa y el efecto.

 

Por ejemplo, en un estudio se encontró que una alta ingesta de refrescos dietéticos estaba relacionada con un riesgo 121% mayor de diabetes tipo 2. En otro estudio se halló que estas bebidas se asociaron con un 34% más de riesgo de síndrome metabólico. Se cree que esto ocurre por una asociación con intolerancia a la glucosa y una alteración de las bacterias intestinales (flora intestinal o microbioma, que son muy importantes para la salud).

 

El consumo de edulcorantes artificiales no parece causar aumento de peso, al menos no a corto plazo. De hecho, reemplazar el azúcar con edulcorantes artificiales puede ser útil para reducir el peso corporal, aunque en el mejor de los casos sólo ligeramente. Lo importante es equilibrar la dieta, no confiarse en el hecho de que algo no contiene azúcar, porque los postres, por ejemplo, incluyen grasas y carbohidratos. 

 

Si usas edulcorantes artificiales y estás sano, feliz y satisfecho con los resultados que obtienes, no es necesario que cambies nada. Sin embargo, si experimentas antojos, control deficiente del azúcar en sangre u otros problemas de salud, evitar los edulcorantes artificiales puede ser una de las muchas cosas a considerar.

 

Con información de Healthline

 

Foto de portada: Kamran Aydinov / Freepik

Zaida Bemanar

La conciencia espiritual es la que nos permite tener un propósito claro, reconocer nuestros dones fundamentales y nuestra misión en la vida. Ella ofrece mirarse a uno mismo y al otro de una manera mucho más significativa que lo puramente psicológico o técnico

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