Así lo asegura Elon Musk, quien ha presentado al público algunas de las novedades sobre lo que será la interfaz definitiva entre el cerebro humano y las máquinas.

El excéntrico multimillonario ha revelado mayores detalles sobre su nuevo proyecto Neuralink, el cual será un sistema que pretende instalar chips en los cerebros de personas con problemas de movilidad o paralizados para que así puedan controlar teléfonos móviles o incluso computadoras.

Entre las principales novedades mostradas ayer en una conferencia que tuvo lugar en la Academia de Ciencias de California (ver video), se encuentran unos «hilos» flexibles que se implantan en el cerebro humano y permiten la transferencia de grandes cantidades de datos, además de un robot implantador y un circuito integrado que acelera el citado trasvase.

El informe presentado por Neuralink asegura que los hilos son de entre 4 y 6 micrómetros de ancho, o lo que es lo mismo, un tercio del diámetro de un pelo humano. El robot neuroquirúrgico, parecido a la combinación de una máquina de coser y un microscopio, implanta 6 hilos con 192 electrodos por minuto evitando vasos sanguíneos y minimizando inflamaciones.

Un conjunto implantado podría contener hasta 3.072 electrodos repartidos en 96 hilos, señala el documento.

Los pequeños hilos con sensores que recopilan información de la materia gris del cerebro.

Según afirmó Musk en la citada conferencia, el objetivo final es asegurar una simbiosis entre el intelecto artificial y el cerebro humano, con la lectura de los picos neurales del cerebro.

El circuito integrado desarrollado por la empresa permite mejorar el descifrado: refinar y amplificar la señales cerebrales. Actualmente es capaz de transmitir datos solo usando una conexión alámbrica (USB-C), pero el objetivo es utilizar las inalámbricas. Este sistema usará cuatro sensores implantados que se conectarán con un dispositivo externo con batería montado detrás de la oreja.

«Se controlará con una aplicación de smartphone», precisó el director de Neuralink, Max Hodak, que también participó en la presentación.

Esta tecnología permitirá a las personas con parálisis controlar computadoras y teléfonos. Actualmente la implantación de hilos requiere de perforaciones de cráneo y la instalación de dispositivos semejantes es traumática. La firma de Musk planea utilizar láseres para procedimientos de este tipo, y para ello ha atraído a investigadores de la Universidad de Stanford (EE.UU.).

El sistema Neuralink incrustado en una rata de laboratorio.

«Un mono ha logrado controlar una computadora con su cerebro», reveló Musk.

La compañía está trabajando con ratas para asegurar la estabilidad de este nuevo sistema. Se espera que los primeros experimentos en humanos se lleven a cabo a para finales de 2020.

El robot que realiza las intervenciones.

Fuente: The Verge. Edición: RT.


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