Mucho se ha dicho sobre qué hace a una persona inteligente. Lo cierto es que la ciencia ha demostrado que la inteligencia se encuentra estrechamente vinculada con la carga genética de la madre. No obstante, la inteligencia no está solo condicionada por la herencia genética.




  Una investigación realizada por la Universidad de Cambridge sostuvo que son las madres quienes transmiten la parte de carga genética relacionada con las habilidades cognitivas. Esta información desbarata todos los perjuicios de género que se da en contra de las mujeres.

Inteligencia: ¿se hereda… de la madre?

  Las personas que tienen la suerte de ser más inteligentes que el promedio deberían empezar a agradecérselo a otra persona en particular: sus madres. 



  Y es que, según han destacado varias investigaciones, parece que son las madres las que transmiten la mayor parte de carga genética relacionada con las habilidades cognitivas.
  Esto desmentiría muchos de los prejuicios de género que siguen bastante enraizados en nuestras sociedades y que llevan siglos acompañando cruelmente a las mujeres en particular. Según estas informaciones, la inteligencia del progenitor no sería un factor fuerte a la hora de predecir la inteligencia de los hijos.

¿Cómo llegaron los expertos a la conclusión de que la inteligencia se hereda de la madre?

  Los investigadores manipularon ratones y se dieron cuenta de que existen “los genes condicionados”, los cuales se comportan de manera diferente dependiendo de si provienen del cuerpo femenino o masculino.



 Se le suministró a los ratones altas dosis de genes maternos y paternos.
  Así, se dividieron en dos grupos: ratones con más dosis de genes maternos y ratones con más dosis de genes paternos.

Genes e inteligencia

  Los ratones que tenían mayor cantidad de genes maternos desarrollaban un encéfalo muy grande.
  Sin embargo, su cuerpo era diminuto. Por el contrario, los que poseían mayor cantidad de genes paternos tenían una cabeza pequeña y un cuerpo hiperdesarrollado. De este modo, fueron identificando cuáles provenían de la madre y del padre.



  Con el tiempo, detectaron que existen áreas cerebrales con más células maternas y otras con más células paternas. No obstante, los científicos descubrieron que las células con mayor cantidad de genes paternos se fueron agrupando en la zona del cerebro que tiene que ver con la alimentación, la fuerza y el sexo.
  En cambio, las células con genes de origen maternos se acumularon en la zona cerebral que maneja el desarrollo del lenguaje, el pensamiento, la memoria y la inteligencia.

Investigaciones recientes

  El científico estadounidense Roberth Lehrke, en su publicación Sex Linkage of Intelligence, propone que gran parte del componente cognitivo del ser humano está ligado directamente con el cromosoma X.
  Además, pudo demostrar que las mujeres tienen el doble de probabilidades de heredar los rasgos cognitivos, pues tienen dos veces el mismo cromosoma X.



  Lehrke explica que todas las mujeres poseen un cromosoma X “no inteligente” y otro “muy inteligente”. Sin embargo, pueden existir mujeres que poseen dos cromosomas X con “superinteligencia”. Tal es el caso de la mujer con el mayor coeficiente en el mundo, Marilyn vos Savant.
  En el caso de los hombres, el cromosoma Y no tienen ningún aporte en la parte cognitiva. Es decir, un cromosoma Y junto a un cromosoma X “no inteligente” puede sufrir retrasos mentales. Por el contrario, junto a un cromosoma X “muy inteligente”, se desarrolla el coeficiente intelectual.

¿Qué porcentaje de la inteligencia se hereda?

  Pero, ¿realmente se hereda la inteligencia? ¿En qué proporción es así? Se suele hablar de que entre un 45 y un 55% de la inteligencia viene escrita en los genes.
  Esto nos da a entender que también hay una parte significativa, aproximadamente la mitad, que se desarrolla si los condicionantes familiares, sociales y personales son buenos.
  Y es que cabe recordar que la inteligencia no es otra cosa que la capacidad que tenemos los seres humanos para solucionar problemas.



   No hay una zona específica del cerebro encargada de resolver problemas, sino que es todo nuestro cerebro en su conjunto el que funciona globalmente para abordar cualquier tarea que precise de un esfuerzo de nuestras habilidades cognitivas. 
  Además, para más embrollo, no solo usamos el pensamiento racional para estos fines, sino que también entran en juego el pensamiento heurístico, la intuición y las emociones, que suelen estar más relacionadas con la herencia genética del padre.

Otros factores que influyen en el desarrollo de la inteligencia

1. Los valores
2. La autonomía
3. La confianza
4. El vínculo emocional
 


Finalmente, ahora que sabes que la inteligencia se hereda en parte de la madre, realiza ejercicios intelectuales con tu hijo, para que ambos aumenten sus conocimientos.

Referencias bibliográficas:
Bassedas, E. et al. (1991). Intervención educativa y diagnóstico psicopedagógico. Bardelona: Paidós.
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Matas, L.; Arend, R. A. & Sroufe, L. A. (1978) Continuity of adaptation in the second year The relationship between quahty of attachment and later competence. Child Development; 49: 547-556.
Prieto, M.D. y Arnaiz, P. (1989). Un enfoque cognitivo de la evaluación de las capacidades de la inteligencia en Educación Especial. En M.P. Abarca, (coord.). La evaluación de programas educativos. Madrid: Escuela Española.
Vines, G. (1997) Mamá, gracias por la inteligencia. El Mundo; 253.

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