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  • 18/12/2018

Psicología del trabajo

La descortesía en el entorno laboral no solo repercute en la salud y el descanso del empleado que la sufre. Ello impacta de forma negativa al rendimiento de ambos cónyuges.

Occupational Health Science

Sufrir burlas, sarcasmo y vejaciones, entre otras descortesías, en el trabajo, también afecta la calidad del sueño de la pareja. [iStock/praetorianphoto]

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Rudeza, sarcasmo, comentarios despectivos; encuestas realizadas en distintas empresas revelan que la mayoría de empleados ha sufrido algún tipo de descortesía por parte de un compañero de trabajo. Según una investigación, publicada en tiempo reciente por la revista Occupational Health Science, esta conducta negativa no solo repercutiría en la salud del trabajador, sino que también afectaría a la de su cónyuge.

En su estudio, Brittnie R. Shepherd y su equipo, de la Universidad Estatal de Portland, evaluaron el modo en que la conducta incívica en el entorno laboral impacta en la calidad del sueño de 305 parejas heterosexuales, casadas o de hecho, y residentes en Estados Unidos. Ambos miembros de la pareja trabajaban un mínimo de 20 horas semanales en turno de día, y completaron, de forma independiente, un cuestionario diseñado para medir los incidentes acaecidos en el puesto de trabajo, así como la preocupación e insomnio que estos generan.

Los resultados mostraron que el cónyuge del empleado vejado, hombre o mujer, experimentaba problemas para conciliar el sueño o bien se despertaba en medio de la noche, aunque ello únicamente ocurría si ambos ejercían la misma profesión o compartían empresa.

Los científicos postulan que los lamentos y quejas trasladarían el malestar laboral al ambiente familiar y originarían estas alteraciones. La empatía de la pareja sería mayor en el caso de pertenecer al mismo ámbito profesional u organización, ya que ésta conocería el contexto donde sucedería el problema, y por consiguiente se implicaría en la búsqueda de una solución.

Shepherd y sus colaboradores desaconsejan excluir al cónyuge de los problemas laborales con el objeto de evitar que las preocupaciones del otro miembro le afecten. En cambio, sugieren el desarrollo e implementación de medidas dentro de las empresas para detectar las conductas negativas, a fin de corregirlas.

Por desgracia, la frecuencia de este tipo de actitud va en aumento, hecho que altera de forma notable la productividad, la motivación, y en conclusión, la vida tanto laboral como personal del trabajador.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Workplace Incivility Ruins my Sleep and Yours: the Costs of Being in a Work-Linked Relationship», de C. Fritz et al. en Occupational Health Science, publicación avanzada en internet el 11 de diciembre de 2018.

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