La falta de respeto: una LACRA que destruye ESPAÑA

Lo que más llamaba la atención a los viajeros en el pasado, era la elegancia, el porte, el salero de los españoles. Ellos con sus capas, ellas con sus mantillas, ricos o pobres, daba igual. Siempre fue España un país de caballeros y damas que daban clases de saber estar a los europeos.

En estos momentos ganan los malos: malos modales, malas palabras, malos planteamientos intelectuales, malos ejemplos de las personas públicas, malos poetas y peores compositores. España, el país de la música y el baile. El país que fascinó a Boccherini, (Musica notturna delle strade di Madrid)  Ravel  (Bolero) y Debussy. El país que impactó a ¡¡un ruso!! Serguei Diaghilev y que le llevó a crear, junto a  su compañía de Ballets Rusos, un «Ballet Español»… ahora el pueblo de este país en proceso de autodestrucción se enorgullece de un cutre videoclip epítome del mal gusto y de la estética de la dejadez, un rap infame que no es más que la muerte de la no-música. la vulgaridad institucionalizada, aplaudida por necios ignorantes de lo que es música. Para los que no lo saben, el rap es una creación más de los ingenieros sociales, que han conseguido convencer a la borregada que hablar con rabia sobre una sola nota y con un ritmo repetitivo, machacón y simplista es «música antisistema». Madre mía.

El rifirrafe de Letizia es principalmente fruto de su falta respeto por la institución que representa, la falta de respeto por  la madre del padre de sus hijas, la falta de respeto al pueblo español al que representa como jefa del Estado consorte, y la falta de respeto a si misma como mujer, madre y esposa. Lo que le importaba era su enfermiza obsesión por controlarlo TODO, desde el pintalabios y la arruga hasta las fotos de sus hijas con su abuela.

Se han perdido las formas. Y sí, las formas importan.

Porque las formas son el vehículo del fondo. La forma correcta puede ser hipócrita, como las sonrisitas y reverencias de ahora, pero si la forma es agresiva y desconsiderada, inevitablemente es que expresa un fondo que también lo es.

Pero lo que mostró Letizia al mundo no se limita a ella, sino que estamos rodeados por el enemigo. Jiménez los Santos llamando «arpía» a la reina Sofía o incitando a agredir a los alemanes. Con él, seguimos en el paradigma del Kali yuga de la violencia. la agresión, la confrontación…

El otro día me encontré con un vídeo en el que Rufián se comportaba como un auténtico energúmeno en una comisión de investigación del Parlamento español sobre la financiación ilegal del PP. Era un momento perfecto para pillar a Esperanza Aguirre en sus contradicciones. Pues no, lo hizo fatal y salió perdiendo, él y la comisión de investigación.
La escasa inteligencia y la nula educación tiraron por tierra su trabajo de parlamentario porque, al ser tan irrespetuoso con lo que allí estaba aconteciendo, salió perdiendo como en la guerra.

Un parlamentario no puede comportarse en una comisión de investigación como si estuviera en un bar, interrumpiendo sistemáticamente y levantando la voz.. Los políticos que representan a la juventud, la izquierda o el pueblo están muy equivocados. Los pobres tienen educación y saben comportarse.

Observen ahora la diferencia con lo que pasó en EEUU con Zuckerberg. observen la educación, el respeto por el lugar en el que se encuentran y por el presidente de la comisión.

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