Deseo alertar sobre los peligros de la bioneuroemoción, biodecodificación, y todo lo relacionado con la nueva medicina Germánica. No me extenderé en mi testimonio, fui criada por un padre ateo y una madre científica, así que cuando enfermé gravemente, no recurrí a Dios, busqué una cura desde médicos convencionales, pasé por acupuntura (aunque sea muy avalada por la OMS, hay transferencia de demonios y espíritus en esta terapia, al igual que la mayoría de las terapias alternativas), terapia neural, macrobiótica, reiki, el método de Master del Pe, ceremonias chamánicas con plantas de poder.

En fin, un día una amiga me pasó el video en el que aparece Enric Corbera (de quien puedes saber más leyendo éste artículo) hablando del “transgeneracional”, y del origen emocional de enfermedades heredadas. Investigando, mi abuelo había padecido el mismo diagnóstico extraño que yo, así que empecé a averiguar su historia y el tema emocional tenía que ver con dinero. Fui donde una mujer que en mi ciudad hacía esta técnica, pero solo hice una terapia de constelaciones familiares (otro engaño, puedes leer más al respecto en este artículo), fue terrible salí llorando y la “terapeuta” le echaba la culpa a mi marido de todo. En fin, yo me rehusaba a creer eso, pero algunos días lo culpaba, otros días pensaba en separarme, luego no sabía qué hacer, hasta que se me metió en la cabeza hacer el curso de bioneuroemoción, apareció la oportunidad y viajé a otro país a hacer los primeros módulos por tres semanas, en menos de un año hice toda la certificación. Debo aclarar que aunque mi cuerpo parecía sano, en el proceso fui abducida, espiritualmente estaba muy dañada.

Durante los cursos, todo es una lloradera tras lloradera porque es teórico – práctico, y te escarban los traumas más profundos de toda la vida. Terminas pensando que todos te han hecho daño, tus padres, y uno se convierte en “la oveja negra de la familia”, la que debe “sanar el clan”, la “incomprendida”. Es todo un lavado cerebral, de pronto sufres de “lealtad al clan” cuando entras en esa contradicción entre amar a tu familia y seguirlos, o “sanar” y ser “libre”, despertando tu “esencia”.

Lo peor de todo es que ellos mismos dicen que la “base espiritual” es un curso de milagros (del cual puedes leer más en éste artículo así como en éste artículo) que ahora sé es la Biblia de los caídos. Este libro es muy peligroso, la poca base religiosa que yo tenía por la primera comunión, fue borrada de mi cerebro y reprogramada con este libro.

Después de muchas oraciones de personas que veían mi camino al infierno, fue muy duro despertar a este engaño, porque hice toda la formación y estaba increíblemente programada para pensar una serie de estupideces que tienen “base científica”. Yo creí que si algo era “científico” era verdad, porque el curso fue ofrecido por una prestigiosa universidad, hasta donde llega el engaño. Yo me burlaba del fanatismo de los evangélicos, hasta llegué a ofrecer consultas usando la gran “base espiritual” de un curso de milagros. Gracias a la misericordia de Dios, a esta página y a muchas oraciones desperté.

En realidad este método es parte de un proceso de demonización, programación hacia alguna “misión de vida” o algún camino que NO ES DE DIOS, NO SERÁ PARA TU BIENESTAR, que termina en el “despertar” de la consciencia que no es más que te conviertas en un monstruo insensible, alejado de tu familia, dizque “sanando” porque nunca terminas de “sanar”. Por ratos estarás feliz, plena, alegre, pero créeme que los demonios también tienen la capacidad de crear esas emociones “positivas” en ti. Por favor pídanle ayuda a Jesucristo, si no lo creen arrollídense ante Él, quien es el Rey de Reyes, el Dios vivo, y pídanle conocer la verdad, ser libres, tener la oportunidad de empezar la carrera hacia el cielo, y que por su gracia los libre de quemarse eternamente (sí, no parará nunca) en el infierno. (Hubiese querido leer algo así de claro cuando no lo creía). Si yo leía esto antes, quizá ni lo creía porque la mente de quien practica esto está CEGADA, VENDADA, CAUTIVA, es como una prisión en la que tu alma dice “es cierto, o al menos puede ser cierto”, pero por nuestros propios medios y por orgullo no podemos creerlo, ni despertar a la verdad. Es solo el Espíritu Santo, llamando a Jesucristo con humildad, quien puede sacarnos la venda, y despertar a la verdad.

Algunas consideraciones sobre la bioneuroemoción

  1. Dicen los “sabios”: Es un método científico

Es una ensalada entre las leyes de Hamer creadas por un médico alemán (Ryke Hamer), psicología de Carl Jung (de quien puedes leer más en éste artículo), física cuántica, PNL (de la cual puedes leer más en éste artículo), hipnosis (más información en éste artículo), el método de Albert Ellis del camino al inconsciente, unas teorías de un médico francés llamado Salomón Sellam, y otro médico llamado Cristian Fleche, quien ya ha sido solicitado por la ley Francesa a declarar sobre sus métodos engañosos, como lo puedes leer en éste artículo. El engaño aquí, es que las bases del método son supuestamente científicas, todos los creadores de estos métodos son médicos, psicólogos famosos, etc., entonces los que somos muy “sabios” y solo creemos en la ciencia, caemos redondito. Hoy en día creo que hasta Nasa es un invento del hombre controlado por el enemigo. En fin, no leo nada que no tenga sustento bíblico.

Lo que la Biblia dice acerca de las ocurrencia de los sabios: “¡No se engañen a ustedes mismos! Si alguno cree que es muy sabio, y que sabe mucho de las cosas de este mundo, para ser sabio de verdad debe comportarse como un ignorante. 19 Porque, para Dios, la sabiduría de este mundo es una tontería. Como dice la Biblia: «Dios hace que los sabios caigan en sus propias trampas». 20 Y también dice: «Bien sabe nuestro Dios las tonterías que a los sabios se les ocurren.»” 1 Corintios 3-18

Debo indicar que yo por mis propios medios jamás hubiera abiertos los ojos, fue el Espíritu Santo que me hizo ver la verdad, me confrontó con mi orgullo, la herejía, incredulidad, absoluto irrespeto a las cosas de Dios, de lo cual he pedido perdón llorando como bebé. Dios no resiste al altivo, al orgulloso, y quienes estábamos en la Nueva Era, solo humillándonos ante Jesucristo, podemos salir de esto.

  1. Dicen los defensores del método: El Dr. Hamer era un científico.

Sobre la “nueva medicina Germánica”: El Dr. Ryke Hamer desarrolló este estudio con mucho esfuerzo, atendiendo a miles de personas, tenía gran sensibilidad, además estudió teología, sin embargo, al parecer desconocía la existencia de los demonios, espíritus, ataques espirituales, que son el origen de muchas enfermedades. En efecto, sí hay enfermedades con origen emocional, pero es el Espíritu Santo el que consuela, exhorta, guía, para seguir el consejo que Dios tiene para afrontar determinada situación. Por ejemplo: un cáncer de mama generado porque la mujer pasa mucho tiempo sola en casa y su pareja le es infiel. Un biodecodificador llegaría al hallazgo de que esta relación es el origen del cáncer y la persona se sentiría presionada a decidir divorciarse, después de que libere emociones de miedo, enojo, etc., y que le eche la culpa a los padres, a su marido, y dizque se encuentre con su esencia. Esto es muy grave, porque Dios nos manda a cuidar la familia como prioridad, y creo que la enfermedad puede valer más bien para unir a la familia, darnos aliento ante la adversidad, buscar consejería espiritual por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Según el método, toda enfermedad viene por un “DHS” o “Dirk Hamer Syndrome”, es decir un “impacto emocional”. En la Biblia, estas situaciones se conocen como “cargas”, y pueden ser desde un conflicto emocional, una situación que vivimos de niños, o incluso situaciones ancestrales. Luego de ser “experta” en esta mentira, acudí a una iglesia a realizar una verdadera liberación de cargas, y me sentí tan avergonzada con Dios, porque esto es gratuito, con alabanzas, cánticos, ayuno, mucha oración, se le pide al Señor Jesucristo se lleve aquellas cargas, que uno las va enumerando una a una, así también se pide romper cadenas de esclavitud con el pecado, maldiciones generacionales, hábitos que son difíciles de cambiar. La verdadera sanación es GRATUITA, nos cuesta el orgullo de aceptarlo.

La Biblia en Gálatas 6: 2-4 nos dice sobre las cargas: “Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo. Si te crees demasiado importante para ayudar a alguien, solo te engañas a ti mismo. No eres tan importante”.

Con este versículo, quien esté haciendo terapias de cualquier tipo (como yo lo hacía, y me siento muy avergonzada), sepa que es la palabra de Dios que nos dice que no podemos ayudar a alguien en este sentido, a “sanar”, “liberar cargas” “liberar emociones”, etc., eso lo hace Dios, y por último si no lo hace lo mucho que podemos hacer es ayudarnos a sobrellevar la carga.

  1. Dicen los psicólogos Jungianos: Carl Jung es uno de los padres de la psicología.

Carl Jung ha sido la influencia más nefasta en la psicología. Si bien es cierto que llevamos un inconsciente personal y colectivo, no sabemos en qué momento es nuestro o son ataques de Satanás. En mi caso personal, tenía un montón de sueños que yo consideraba que eran revelaciones de mi inconsciente. Por ejemplo, una vez soñé que un hombre enmascarado me perseguía y yo corría como loca, entré a un estadio y corría por las gradas, llegué al final del camino y el tipo vestido de negro me esperaba diciéndome “has llegado, te felicito”, y este sueño lo tuve justo antes de viajar a hacer este curso de bioneuroemoción. Dije “bingo”, toda esta enfermedad sirvió para llegar a esta “misión”, y pensaba que eso decía mi inconsciente. En realidad era Satanás quien podía entrar a mis sueños a darme esas “señales”, y yo muy tonta siempre les hacía caso. Existe también el caso de los ataques “en astral” que personas con las que hemos hecho pactos (ex parejas, terapeutas, maestros, etc.), realizan y se manifiestan en sueños. Alguna vez soñé que abrazaba a una ex pareja y lo perdonaba, yo estaba feliz de que en mi “inconsciente” ya había terminado ese enojo, pero en realidad esta persona estaba manipulándome a ese nivel, para interferir en mi vida. Llevo meses pidiéndole a Jesucristo cuide mis sueños, y estoy tan asustada en este tema que creo que nunca dejaré de pedirle eso.

En fin, en el curso de bioneuroemoción y en toda la onda nueva era, se habla muchísimo de los “espejos”, y es una artimaña para que perdamos el poco discernimiento que nos queda, y que creamos que todo lo que nos molesta en el otro, es algo que nos molesta de nosotros mismos. Entonces, si una persona vanidosa, engreída, prepotente me causa un rechazo enorme, cualquier persona medianamente cuerda se apartaría, sin necesidad de juzgar, es normal la “incomodidad”, (los cristianos te aconsejarían que ores por esa persona) sin embargo cuando entras a este mundo sin sentido, empiezas a decirte a ti misma “¿cómo puedo juzgarla?” “¡es que dentro de mi también hay vanidad, engreimiento, prepotencia!”, luego “trabajas eso en tu interior”, y ni te das cuenta que tu instinto, tu espíritu o Dios, lo que sea te estaba avisando “¡peligro, aléjate!”, y de pronto hasta terminan haciéndose amigos, socios, etc. Cuántas veces mi alma, o la voz de Dios me decía “aléjate”, y no la escuchaba, solo me decía a mí misma “estás juzgando, obsérvate, eso que no te gusta de ella está en ti, etc.”, en serio una se vuelve estúpida, un zombi “espiritual” sin absoluto discernimiento. De paso, practicas el “amor incondicional” porque “amas a todos”, cuando en verdad no amas a nadie, solo que has perdido la capacidad de diferenciar el bien y el mal, y tienes el discurso de que “todo es perfecto”. A mí antes me incomodaban los GLBTI, no los rechazaba pero dentro de mí había algo que me decía esto no está bien, poco a poco hasta defendía su causa.

Carl Jung se enfoca mucho en la “sombra”, y que en los “excesos” de la personalidad está escondido un trauma, debilidad, etc., y todos hablan de darle “luz” a aquella sombra. En lo personal, mi “sombra” era ser hiper responsable, porque desde muy joven cuidaba a mis hermanos, era muy independiente, muy ordenada en mis asuntos. En realidad, eran virtudes, si bien había una historia de abandono detrás, de forma resciliente yo había desarrollado la virtud de la responsabilidad. En este lavado de cerebro, de pronto ser “muy responsable” era un exceso, y empecé a “aflojar presión” de forma impresionante, hasta terminar muy mal, con deudas, desorden, etc. Si eres muy fiel, es un exceso, si eres muy creyente en Dios ni que se diga, un exceso al que se debe dar “luz”.

También creo ahora, que en los procesos de acompañamiento emocional, la persona libera enojo, tristeza, miedo, asco, y en la segunda etapa, se “conecta” con su “ser superior” o su “divinidad” o con una situación “positiva”, un “valor” que “de luz a esa situación”. Después de leer el post de esta página sobre la fibromialgia, walk-ins, y las formas de  demonización, me convencí de que esta terapia en la que se “da luz a tus sombras”, en realidad la persona “aligera las cargas”, para que el terapeuta (todos están demonizados, etc.) transfiera demonios o espíritus a la otra persona. Esta “luz” no viene de nuestro interior sino de “Luz-cifer”. Esto me derrumbó por completo, si no me convencía de esto yo seguiría creyendo que esto en verdad sanaba a los demás.

Si la persona al salir de la sesión se siente sana, liberada, llena de luz, lo más probable es que haya recibido la transferencia demoniaca de forma “exitosa”.

Hace poco escuché una buena prédica sobre lo que nos dice la Biblia acerca de nuestras “sombras”, y no las llama así sino “concupiscencias”. Todos tenemos una debilidad ante el pecado, y cada uno debe saber cuál es para trabajar el dominio propio, y en el caso de los cristianos pedirle al Espíritu Santo nos ayude a vencer a la carne. Por ejemplo, algunos tienen tendencia al consumo de alcohol, otros al sexo, y así. Ya dentro de la Iglesia, también algunos ya se creen santos y niegan su debilidad (les va peor). En mi caso yo decía “estoy deprimida”, y una persona muy querida me decía “no declares eso, declara que el Señor te llena de gozo”, y me parecía tan nueva era, pero estaba muy confundida. En fin, esta prédica me hizo entender que debemos aceptar nuestra debilidad, como la llama la Biblia, nuestra “concupiscencia”, y pedirle a Dios nos ayude a vencerla poco a poco. Ahora digo: esta situación me deprime, pero tengo fe que tú, Señor, me ayudarás a superarlo.

Al respecto, la Biblia en Santiago 1: 13-15 nos dice “Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido. 15 Y la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, engendra muerte”

Creo que para quienes salimos de la nueva era, es una vergüenza darnos cuenta que todo está en la Biblia, sobre todo como sanarnos pidiendo a Dios de la forma en que Él mismo ha establecido. Que las miles de teorías sobre las causas del sufrimiento la Biblia las resume en una: el pecado. Es verdad, el pecado nos causa sufrimiento y abre puertas a demonios y espíritus malignos, porque nuestra alma está hecha para permanecer en santidad.

Ante esta debilidad o concupiscencia, es el Espíritu Santo quien nos sana, nos ayuda a perdonar, a reconocer esto en nosotros y superarlo poco a poco, a llenarnos más de Cristo y no de quien sabe que entidades en estas terapias (cualquiera de las nueva era). Personalmente, también voy donde un psicólogo cristiano que me ha ayudado mucho a sanar la raíz de tanto orgullo, soberbia, complejo de sabelotodo, etc.

Hace poco un pastor dijo esta frase “la sabiduría del hombre es demoníaca, busquen la sabiduría de Dios”, si yo escuchaba eso hace pocos meses lo hubiese acusado de fanático, dogmático, etc., pero es muy cierto. Ahora investigo la base teológica de todo, e incluso las creencias religiosas de autores que leo. Carl Jung absolutamente no pasa la prueba, Dios no lo aprobaría jamás.

  1. Sobre la “física cuántica”

Si ahora leo esos textos de física cuántica no los entendería, yo le pedí a Dios que me quitara de mi cerebro cualquier información contraria a Él y lo hizo en un minuto. Por nuestros propios medios jamás podríamos “desprogramarnos” de tanta basura del mundo. Es lamentable que paguemos para que nos “desprogramen” las leyes y estatutos que Dios nos puso en el corazón desde antes de nacer, para programarnos con más mentiras, además de las que ya adoptamos como verdades, por estar tan alejados de Dios.

Sobre la famosa “física cuántica”, el método de la bioneuroemoción tiene a esta “ciencia” como una de sus bases, y recuerdo haber leído algunas formas en que se probaba que de acuerdo a como mires la realidad, cambia la percepción, e incluso podemos crear nuestra realidad de acuerdo a nuestras creencias. En este blog, leí un texto sobre este tema, y el peligro de creer que podemos “crear nuestra realidad”. Me he bajado del pedestal de “diosa” creadora de mi realidad, para arrodillarme a pedirle, suplicarle a Dios lo que necesito, aceptando su voluntad, y sabiendo que es con obediencia que encuentro su agrado y su favor.

Es que hasta la muy científica “física cuántica” es una trampa de Satanás. Este tema lo he conversado con cristianos que son muy honestos, correctos, que viven en santidad. Una persona cristiana me dijo que nosotros sí podemos visualizar algo que deseamos y pedírselo a Dios, porque Él tampoco quiere robots. No lo sé, yo fui un títere del enemigo mucho tiempo, todo lo que pensaba, pedía, visualizaba se “manifestaba”, y no creo que era por la física cuántica sino que quien no conoce a Jesucristo vive bajo la potestad del príncipe de este mundo: Satanás, y con mucho dolor debo aceptar que era este ser quien creaba esta “realidad” que supuestamente mi mente estaba creando. Cuando pedí hacer este curso, se dio de inmediato, pedí muchas cosas que estaban dentro del plan del enemigo y sucedían rápidamente… “¡bendita física cuántica!”, pero cuando se trataba de metas agradables a Dios, estas no sucedían, o tomaban más tiempo y esfuerzo de mi parte. Los “milagros”, las “sincronías” jamás venían de Dios.

Finalmente, la Biblia dice en Romanos 12: 2: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”

Fuera del evangelio nuestra mente es cautiva a los deseos del mundo, y peor aún cuando se está metido en la nueva era, somos títeres de Satanás. Pidamos tener la mente de Jesucristo, y la única forma es aceptándolo como nuestro señor y Salvador, leyendo su palabra y aplicándola, con ayuno, y oración.

  1. Sobre el “Proyecto Sentido” y las regresiones al vientre materno.

En un ayuno dentro de una Iglesia Cristiana, con mucha alabanza, oración, nos encontrábamos pidiendo liberación de maldiciones, y dentro de estas estaba no haber sido deseado, o disgustos de la madre durante el embarazo. Por esta y muchas más razones, aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador, implica “nacer de nuevo”, y la sanación de estas cargas se realiza de forma progresiva. Dios ha establecido un diseño, el apóstol Pablo menciona esto con frases como “dolores de parto”, o “el hombre interior”, “vivir es Cristo, morir es ganancia”, es un proceso de librarse de cargas, hasta ser como Cristo. Esta es la única forma de sanar de verdad.

En la nueva era existen un montón de terapias de “regresar al vientre materno”, unas incluyen hipnosis, regresiones, “armonizaciones”, y estoy convencida de que son iniciaciones para trabajar para el enemigo. La primera vez que lo viví, fue en una sesión de reiki hace más de diez años. Fue mi padre lamentablemente quien me llevó, ante una depresión que vivía. El “terapeuta” puso un sonido de risas de bebés, y yo lloraba sin cesar, luego me reía como loca, y salí en realidad “iniciada”. Fue mi ingreso a la nueva era, y mi graduación fue con el curso de bioneuroemoción.

  1. El “Yaciente” del Dr. Salomón Sellam

Este doctor es muy famoso, es muy difícil atenderse con él, llena los cursos a tope, y tiene muchos libros publicados. Como todo lo que viene de Satanás, mitad mentira mitad verdad. Aquí saltarán los “sabios” porque se trata de un médico francés especializado en psicosomática. En los videos antiguos, aparece un hombre de aspecto extraño, la piel es algo gris, el pelo parado (clásica estática de personas demonizadas), y en los videos más modernos aparece un hombre alegre, su cara brillante lejos de ese aspecto gris, ahora viste de colores, y hasta tiene sentido del humor.

Sus teorías son parte de la ensalada del método bioneuroemoción, al hablar del “Yaciente”. Se trata supuestamente de personas con uno o más de estos síntomas: duermen con los brazos cruzados, visten de negro, algunos son muy callados, las profesiones típicas de personas con este “síndrome” son: bailarines, profesores de yoga, fisioterapeutas, médicos, parteras. Existe un libro escrito por este médico, en el que habla ampliamente del tema. La teoría es que en la familia, alguien murió de forma repentina, entonces la persona que tiene esos síntomas llega al “clan” en reemplazo de un muerto, entonces es como un “muerto en vida”. El Dr. Sellam tenía este “síndrome”, decía que se preocupaba demasiado por sus pacientes, tenía un aspecto lúgubre, vestía de negro, era algo depresivo, etc., hasta que se curó, me parece (no estoy segura) a través de la “sofrología”. Él desarrolla un “protocolo” que es usado por “biodecodificadores” en el que la persona entra en un trance, en el cual visualiza a este “antepasado” y dizque lo manda a volar enviándolo a la “Luz”, y corta cualquier conexión con este ser. Esto, según la Biblia es ESPIRITISMO, NECROMANCIA, es como CONSULTAR A LOS MUERTOS, o HECHICERÍA, y es un pecado muy grave.

Yo me imagino que los demonios se matan de risa mientras el “terapeuta” trabaja el “inconsciente” del consultante, porque según este afamado doctor es en la mente profunda que este muerto vive en la persona, y lo que se trabaja es la “mente” para que libere esta creencia. Estoy segura que se trata de personas que ya tienen demonios adentro (yo recibí esta terapia en uno de los cursos), y ciertamente desconozco que sucede en ese proceso, pero la persona extrañamente pasa de ser “oscura” a ser “luz”. Demás está decir que es una falsa luz, el hecho de vestirse colorido, tener interés en pintar mandalas, el zumba, o el pop, no es sinónimo de estar sano. Son dos caras de la misma moneda del diablo. La única luz que puede traernos sanidad es la de JESUCRISTO.

Creo firmemente que el propósito de estas terapias es negar la existencia del verdadero mundo espiritual. Absolutamente nada ocurre sin la intervención de Dios (el de la Biblia), su Hijo Jesucristo, el Espíritu Santo, y el ejército de ángeles que nos rodean, o por causa de Satanás y sus “principados, potestades, poderes de este mundo de tinieblas, huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales” (Efesios 6:12).

Insisto, si está muy programada nuestra mente, no puede entender ni aceptar esto, necesitamos que Jesucristo nos abra los ojos, la mente, el corazón, a la verdad. Para que sepan lo grave de esto, el método trabaja a nivel neurológico (ellos lo dicen con orgullo), y terminamos como dice la Biblia con la “consciencia cauterizada” (1 Timoteo 4:2). Al abrir los ojos, me tenía que poner hielo en la cabeza para desinflamar el cerebro, y poco a poco mi consciencia volvía a sensibilizarse ante el pecado, y diferenciar el bien y el mal, y venía el arrepentimiento. También fui a un neurólogo para descartar peligros de derrame cerebral.

Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!. Santiago 4: 7-8

Que Dios los bendiga, gracias por sostener este espacio virtual al que el Espíritu Santo me trajo sacándome la venda.

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