La amó pero no la eligió

Sus almas estaban conectadas. Su amor era fuerte y apasionado. El tipo de amor que ninguno de ellos conocía. Él profesó su amor por ella y la llamó el amor de su vida. Sabía que nunca volvería a encontrar a nadie como ella. Que sólo habría una en su vida y que su amor por ella era para siempre. No se sentía diferente. Ella había amado antes, pero no había visto el amor tan intenso y apasionado. Pensó que había sabido lo que quería en el amor y las relaciones hasta que él le mostró y ella no podría haber querido nada más o nada más. Parecía como si ella tuviera la palabra, pero su futuro nunca estaba en sus manos.

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A pesar de la forma en que cada uno de ellos se había sentido, su circunstancia en la vida dictó que no podían estar juntos. O eso creía él. Que sus mundos eran demasiado diferentes y simplemente no podían cumplir. Era un riesgo que él no tomaría, un camino que no se atrevería. Y cuando se enfrentan a tal encrucijada, mi pregunta es, ¿Cómo decidimos qué camino tomar? ¿Reunimos la fuerza y el coraje para luchar y seguir nuestros corazones? ¿O simplemente nos conformamos con la norma o la vida que creemos que se supone o se espera que vivamos, pensando que no nos dieron mucho de una opción? Lo peor es permitir que nuestro miedo al fracaso, el miedo a lo desconocido o el miedo de terminar con un corazón roto, asuma nuestra vida y nuestras decisiones en ese instante.


Muchas veces en esta vida creemos que no tenemos una opción, pero tenemos opciones, lo hacemos. Lo que realmente nos falta es el coraje o la voluntad de hacer esa elección. Y, eso es lo que hace toda la diferencia. Eso es lo que produce resultados sorprendentes. Hay ciertas cosas en la vida que nunca deben ser sacrificadas por nadie o cualquier propósito: la integridad, las creencias, los valores, los principios, la familia, el núcleo mismo de uno mismo. Pero tal vez, si hubiera una sola cosa que valga la pena arriesgarse  en esta vida, sólo quizás, eso sería amor. 


El tipo que es verdaderamente especial. El tipo de amor sólo se encuentra una vez en su vida. El tipo que tenían estos dos corazones. Esa clase vale la pena luchar, porque es sólo en el amor donde la verdadera y real felicidad podría existir. Había querido que él le diera una oportunidad y se arriesgara por ella. Nunca había querido verlo llevar la carga que iba a ir a cierta dirección, pero era un camino que habría ido felizmente y le tendría la mano, aunque sólo estuviera dispuesto a ir por ella. Y aunque tenía un buen sentido de la autoestima, deseaba sentir de él que valía la pena. Mucho de la misma manera que ella creyó que valía la pena cuando abrió su corazón para él.

Ambos habían continuado por su cuenta y habían elegido ser felices con todo lo que pudieran conseguir. Pero siempre se sentirían conectados. Siempre se mantuvieron estrechamente y muy cariñosamente en sus corazones. Sabían que el significado de cada uno en sus vidas sería siempre incomparable. Que la forma en que se sentían el uno para el otro sería insuperable y permanecería para siempre. Su amor, insustituible.


Escrito por Paola Céspedes de Hoy Aprendí.

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