Juan de Dios Peza: biografía, estilo, obras, frases

Juan de Dios Peza (1852-1910) fue un escritor, poeta y político mexicano cuya pasión en el desempeño de sus diversos oficios lo consagró como uno de los personajes más destacados de su país durante el siglo XIX. La mayor parte de su obra estuvo dentro de las filas del Romanticismo.

Los escritos de Peza se caracterizaron por tener un lenguaje sencillo y expresivo. La mayoría de su obra poética fue realista, sin dejar de ser emotiva, además en muchos casos estuvo dedicada a su familia, en especial a sus hijos y a su padre.

File:Juan de Dios Peza. Fuente: José María Vigil, Vicente Riva Palacio [Public domain], via Wikimedia Commons

Algunos de los títulos más destacados de este escritor mexicano fueron: Poesías, Canto a la patria, Cantos del hogar, Reír llorando y La beneficencia en México. Peza fue también un notorio periodista, ese oficio lo llevó a cabo siendo joven y motivado por el espíritu liberal que imperó en su tiempo.

Biografía

Nacimiento

Juan de Dios nació el 29 de junio de 1852 en Ciudad de México, en el seno de una familia tradicional y conservadora. Como muchos aspectos de su vida, los datos sobre su familia son escasos; sin embargo se conoce que su padre se desempeñó en el ámbito político mexicano.

Estudios de Peza

Peza realizó sus primeros estudios en la Escuela de Agricultura, luego los complementó en el Colegio San Ildefonso. Posteriormente cuando tenía quince años comenzó a estudiar en la Escuela Nacional Preparatoria; y aunque después inició la carrera de medicina decidió abandonarla para dedicarse a la literatura.

Peza “el liberal”

Tal vez por ejemplo familiar o por experiencias de la vida, Juan de Dios Peza siempre manifestó su espíritu liberal. Entendió perfectamente lo que eso significó social y políticamente, así que no dudo en manifestarlo a los cuatro vientos, hizo del periodismo su principal ventana de expresión.

Primeros trabajos

El incipiente escritor comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo de las letras y la literatura a través del ejercicio del periodismo. Trabajó y fungió como colaborador en medios como: Revista Universal, La Juventud Literaria, entre muchos otros.

Antiguo Colegio de San Ildefonso, actual Museo de la Luz, lugar de estudios de Peza. Fuente: Museo de la Luz – UNAM [Public domain], via Wikimedia Commons

En 1873 tuvo la oportunidad de sacar a la luz su primera publicación poética titulada: Poesías. Al año siguiente debutó en el movimiento teatral mexicano de su época con la pieza La ciencia del hogar, en las inmediaciones del Teatro del Conservatorio; poco a poco fue ganando reconocimiento.

Vida personal

Sobre la vida personal de Peza se ha investigado poco; sin embargo se sabe que su matrimonio no funcionó. La que fue su esposa lo abandonó, aunque sufrió mucho, supo mantenerse fuerte para criar a sus dos hijos, de allí que escribiera tanto sobre la vida del hogar.

Actividades políticas del escritor

A la par de su labor periodística y de escritor, Juan de Dios Peza incursionó en actividades políticas de su país; en 1876 publicó: Horas de pasión. Ahora bien, en 1878 se fue a vivir a España para representar a su país como secretario de embajada, para esa fecha dio a conocer la obra Poetas y escritores mexicanos.

Durante su estancia en la capital española aprovechó para empaparse del acontecer literario de aquel entonces. Hizo amistad con destacados intelectuales españoles, tales como: Ramón de Campoamor y Gaspar Núñez de Arce, así que estuvo en constante evolución.

Regreso a México

Antes de finalizar la década de los setenta del siglo XIX Peza regresó a su país, y continuó con su carrera política siempre fiel al liberalismo. Prontamente fue elegido como representante de la cámara de diputados del Congreso de la Unión. Su obra La lira mexicana fue concebida para ese tiempo, específicamente 1879.

Últimos años y fallecimiento

Peza se mantuvo durante toda su vida dedicado a las letras, tanto como periodista como poeta, unas de sus últimas obras fueron: Cantos del hogar y Memorias, reliquias y retratos. Desafortunadamente falleció el 16 de marzo de 1910 en Ciudad de México, cuando contaba con cincuenta y siete años.

Estilo

El estilo literario de Juan de Dios Peza estuvo enmarcado en la corriente literaria del Romanticismo, además sus textos contaron con una fuerte carga de realismo. El lenguaje que empleó se caracterizó por ser sencillo, expresivo y también con algunos toques de cariño y afecto, sin llegar a ser exagerado.

Escudo de la UNAM, lugar de estudios de Peza. Fuente: UNAM [Public domain], via Wikimedia Commons

En el caso específico de la poesía, las principales temáticas que desarrolló estuvieron dirigidas a patria, México, a su padre, a sus hijos y a la constitución del hogar. En muchos de sus versos estuvieron reflejadas sus vivencias personales; han cobrado vida en inglés, alemán, francés, húngaro y japonés.

Obras

Poesía

– Poesías (1873).

– Horas de pasión (1876).

– Canto a la patria (1877).

– La lira mexicana (1879).

– Cantos del hogar (1891).

– Fusiles y muñecas.

– Reír llorando.

– Nieve de estío.

– Leyendas de las calles de Ciudad de México.

Otros títulos

– Los últimos instantes de Colón (1874).

– Poetas y escritores mexicanos (1878).

– La beneficencia en México (1881).

– Memorias, reliquias y retratos (1900).

– Biografía de Ignacio M. Altamirano.

Breve descripción de algunas de sus obras

La beneficencia en México (1881)

Fue una especie de trabajo documental y ensayístico que este escritor mexicano desarrolló en relación con los centros hospitalarios del país para aquel entonces. La idea le fue dada por el doctor Luís Fernández, quien consideró necesario conocer la historia y el estado funcional de dichos centros.

En un principio fueron artículos publicados en el periódico La Reforma, que posteriormente fueron agrupados para convertirlos en un libro. La obra pasó a ser una importante referencia sobre el funcionamiento de las instituciones de salud y las políticas aplicadas para su funcionamiento.

Fragmento de “El Hospital de San Andrés”

“Expulsados de la República los jesuitas en 1767, encontraron los habitantes de esta capital en la mañana del 23 de junio del citado año, desierta y abandonada la casa en que aquellos padres vivieran y que no es otra cosa que el edificio en que hoy se halla establecido el Hospital de San Andrés…

… Fundado en 1626 para noviciado de la célebre compañía, con los bienes de D. Melchor Cuellar y María Nuño  de Aguilar, su mujer, suscitáronse pleitos a la muerte de los donadores, y hasta 1642 se concluyó la fabricación del edificio…”.

Cantos del hogar (1891)

Fue la obra poética más destacada e importante de Juan de Dios Peza, en la que destacó una calidad estilística, sin dejar a un lado la expresividad y la rima. Fue un poemario totalmente personal, donde reflejó sus vivencias a través de un lenguaje bien elaborado y lleno de ternura.

Algunos de los poemas que conformaron este libro fueron:

– “Mi padre”.

– “A mi hija Concha”.

– “Mi viejo Lauro”.

– “César en casa”.

– “Mi hija Margot”.

– “Bebé”.

– “Reyerta infantil”.

– “La velada”.

– “Venid los tres”.

– “Cambio de nombre”.

– “Mi oasis”.

– “Mi talismán”.

– “El culto del abuelo”.

– “Patria”.

– “Las bodas”.

– “Juegos del alma”.

Fragmento de “Bebé”

“Cuneta Bebé dos meses no cumplidos,

pero burlando al tiempo y sus reveses,

como todos los niños bien nacidos

parece un señorón de veinte meses.

Rubio, y con ojos como dos luceros

lo vi con traje de color de grana

en un escaparate de Plateros

un domingo de Pascua en la mañana…

¿Quién al ver que en sus hijas se subleva

la ambición de adueñarse de un muñeco,

no se siente vencido cuando lleva

dos duros en la bolsa del chaleco?”

… La historia del amor con dos premisas,

iguala a la mujer y no os asombre;

¡Un muñeco en la edad de las sonrisas,

y en la edad de las lágrimas, un hombre!”.

Fragmento de “Mi padre”

“… En lentas horas de miseria y duelo,

lleno de firme y varonil constancia;

guarda la fe con que me habló del cielo

en las horas primeras de mi infancia.

La amarga proscripción y la tristeza

en su alma abrieron incurable herida;

es un anciano, y lleva en su cabeza

el polvo del camino de la vida…

La nobleza del alma es su nobleza;

la gloria del deber forma su gloria;

es pobre, pero encierra su pobreza

la página más grande de su historia.

… Quiera el cielo que el canto que me inspira

siempre sus ojos con amor lo vean,

y de todos los versos de mi lira

estos los dignos de mi nombre sean”.

Fragmento de “César en casa”

“Juan, aquel militar de tres abriles,

que con gorra y fusil sueña en ser hombre,

y que ha sido en sus guerras infantiles

un glorioso heredero de mi nombre.

… Con sus manos pequeñas y traviesas,

desató el niño, de la verde guía,

el lazo en que hay impresas

frases que él no descifra todavía…”.

Memorias, reliquias y retratos (1900)

Esta obra de Juan de Dios Peza fue una recopilación de diferentes artículos que escribió durante sus años de labor periodística. En dichos trabajos el autor mexicano desarrolló temas e investigaciones sobre historia, literatura, personajes, lugares y mucho más.

El lenguaje del libro es sencillo y de fácil compresión, además brindó una lectura liviana, porque el escritor usó términos simples. En algunos de los escritos estuvo presente el sentimentalismo propio de Peza; para el tiempo de su publicación fue notoria por su novedad.

Fragmento

“Acabo de encontrar en un rincón de la más escondida gaveta del antiguo bufete de mi abuelo, que guardo y conservo como un tabernáculo de recuerdos, una cajita diminuta que no había visto nunca. La abrí con curiosidad y me encontré en ella una condecoración que me era muy conocida desde hace muchos años…

… Es una cruz de aspas de esmalte rojo, con el centro blanco y ceñida por un laurel de oro. ¿Qué mexicano no la conoce? Es el premio otorgado a los defensores de México el año de 1847”.

Fragmento de Nieve de estío

“Como la historia del amor me aparta

de las sombras que empañan mi fortuna,

yo de esa historia recogí esta carta

que he reído a los rayos de la luna.

Yo soy una mujer muy caprichosa

y que me juzgue a u conciencia dejo,

para poder saber si estoy hermosa

recurro a la franqueza de mi espejo.

… No lo sé. Yo soy tuya, yo te adoro,

con fe sagrada, con el alma entera;

pero sin esperanza sufro y lloro;

¿tiene también el llanto primavera?

Cada noche soñando un nuevo encanto

vuelvo a la realidad desesperada;

soy joven, en verdad, mas sufro tanto

que siento ya mi juventud cansada…

Buscar la dicha llena de tristeza

sin dejar que sea tuyo el hado impío,

llenas de blancas hebras mi cabeza

y trae una vejez: la del hastío…”.

Fragmento de Fusiles y muñecas

“Juan y Margot, dos ángeles hermanos

que embellecen mi hogar con sus cariños

se entretienen con juegos tan humanos

que parecen personas desde niños.

Mientras Juan, de tres años, es soldado

y monta en una caña endeble y hueca,

besa Margot con labios de granado

los labios de cartón de su muñeca…

¡Inocencia! ¡Niñez! ¡Dichosos hombres!

Amo tus goces, busco tus cariños;

cómo han de ser los sueños de los hombres,

más dulces que los sueños de los niños.

¡Oh, mis hijos! No quiera la fortuna

turbar jamás vuestra inocente calma,

no dejéis esa espada ni esa cuna:

¡Cuando son de verdad, matan el alma!”.

Frases

– “El carnaval del mundo engaña tanto que la vida son breves mascaradas; aquí aprendemos a reír con llanto, y también a llorar con carcajadas”.

– “Es pobre, pero forma su pobreza la página más grande de su historia”.

– “Yo tengo en el hogar un soberano único a quien venera el alma mía; es su corona de cabello cano…”.

– “Mi tristeza es un mar; tiene su bruma que envuelve densa mis amargos días”.

– “Con letras ya borradas por los años, en un papel que el tiempo ha carcomido, símbolo de pasados desengaños, guardo una carta que selló el olvido”.

– “¡Con el arrojo de tus veinte abriles, has escrito un aumento que me mata!”.

– “Las horas de silencio son tan largas, que comprendo la angustia con que gimes. Las verdades del alma son amargas, y las mentiras del amor, sublimes”.

– “¡Oh mundo ingrato, cuántos reveses en ti he sufrido!”.

– “¡Todo ha pasado! ¡Todo ha caído! Solo en mi pecho queda la fe…”.

– “Yo no quiero enlazar a mi destino tu dulce juventud de horas tranquilas, ni he de dar otro sol a mi camino que los soles que guardan tus pupilas”.

Referencias

  1. Juan de Dios Peza. (2019). España: Wikipedia. Recuperado de: es.wikipedia.org.
  2. Juan de Dios Peza. (S. f.). Cuba: Ecu Red. Recuperado de: ecured.cu.
  3. Juan de Dios Peza. (S. f.). México: Enciclopedia de la Literatura en México. Recuperado de: elem.mx.
  4. De la Cabada, N. (S. f.). Poemas de Juan de Dios Peza. (N/a): Los Poetas. Recuperado de: los-poetas.com.
  5. Juan de Dios Peza. (S. f.). (N/a): Isliada. Recuperado de: isliada.org.

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