Insomnio mal habito o enfermedad de la humanos

Es el trastorno de sueño más frecuente en la población general. Consiste en una reducción de la capacidad para dormir, pudiendo manifestarse de diversos modos que dan lugar a diferentes tipos de insomnio

Es el trastorno de sueño más frecuente en la población general

Insomnio para conciliar el sueño al acostarse

Insomnio durante la noche (insomnio intermedio)

Insomnio temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal)

El insomnio provoca problemas de concentración, somnolencia diurna, irritabilidad y problemas de memoria. El estrés o ansiedad y la depresión favorecen la aparición de insomnio, así como los cambios en los turnos de trabajo, el cambio de franja horaria y el cambio de rutinas.

Hábitos saludables:

No beber estimulantes: Té, café, coca cola, chocolate… La cafeína puede permanecer en nuestro sistema hasta 14 horas después de ingerido e interfiere con el sueño.

No hacer ejercicio dos horas antes de dormir pues produce activación fisiológica. Muy recomendable durante el día sin embargo pues nos ayudará a llegar más cansados a la noche y tiene grandes beneficios adicionales para el organismo y su regulación.

No hacer comidas copiosas por la noche pues dificultan el sueño y pueden causar malestar e incluso pesadillas. No irse a la cama hasta pasadas 2 horas de la cena (una vez hecha la digestión). Pero tampoco irnos a dormir con hambre: tomar una fruta o algo muy ligero (galletitas con leche).

No ingerir alcohol.

El alcohol induce el sueño inicialmente pero induce un sueño muy ligero que luego provocará despertares tempranos o a mitad de noche

No fumar (o utilizar parches de nicotina y similares) de noche. La nicotina es un estimulante que puede afectar al sueño.

Escuchar música relajante, esta nos permite conciliar rápidamente el sueño. Siesta con una duración no mayor a 30 minuto

Si nos despertamos por la noche o tenemos que ir al baño no exponernos a luz fuerte, no encender las luces.

Evitar pensar en la lista de cosas por hacer al día siguiente.

Irnos a dormir siempre a una hora similar y levantarnos a la misma hora.

Exponernos al sol por la mañana. La luz natural ayuda a regular el reloj biológico.

Una temperatura agradable en la habitación

Ruidos molestos debemos evitar  y asegurar oscuridad en la habitación donde dormimos.

Es importante cambiar los factores que están contribuyendo a perpetuar el insomnio. Es decir; cambiar los hábitos inadecuados, que en principio surgieron como un intento de paliar sus efectos negativos, para ello, es importante adoptar un papel activo en el cambio de estos aspectos





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