Hazte estas 7 promesas a ti mismo y mantenlas

A menudo, las personas se hacen promesas a sí mismas que luego no cumplen. Este es un hábito peligroso porque hace del sentimiento de estancamiento y de fracaso un elemento cotidiano en la vida de una persona.




  Libérate de la negatividad del mundo (de las fuentes de ignorancia que te dicen qué puedes y qué no puede hacer) con la promesa de mirar hacia adelante, vivir por lo que hay adelante, y salir adelante. En otras palabras, empieza a hacerte promesas positivas a ti mismo!



  Promete luchar, luchar con más fuerza, reír más fuerte y por más tiempo, y darle una cachetada a la adversidad cada vez que se atreva a enfrentarte. Prométete ser una fuerza a tener en cuenta; porque eres una fuerza a tener en cuenta.
 Para superar este hábito y poder alcanzar niveles más altos de realización personal, asegúrate de cumplir las siguientes siete promesas:

1. Vive tu propia vida

  A menudo, las personas no logran llegar a niveles más altos de productividad y progreso porque están llevando su vida de una manera que pretende ajustarse a valores externos a su propia esencia.
  Estos sistemas de valores podrían haber sido aprendidos de los padres, o mientras estaban en la escuela o en el lugar de trabajo. 



 Aunque algunos de los valores pueden ser lógicos o morales, no todos los modos de vida que aprendes de fuentes externas funcionarán para ti.
  Esto es así porque los seres humanos tenemos mente, voluntad y deseo propio. Teniendo esto en cuenta, asegúrate de que estás viviendo tu propia vida en vez de seguir pasivamente las ideas y sugerencias que te hacen las demás personas.

2. Acepta el cambio

  Aunque es algo cierto que a la mayoría de la gente no le gusta el cambio, aceptarlo como una realidad de la vida es a menudo la clave para obtener la paz interior. 

  Todo está en un constante estado de cambio, incluyendo nuestro peso, nuestras relaciones con los demás, deseos, elecciones de comida, pasatiempos e inclinaciones vocacionales.



  Reconociendo que estas son realidades que cambian constantemente, podrás abordar tu vida de una manera más reflexiva, una que involucre una mayor receptividad a abrazar esos cambios que harán de ti una persona más inteligente.


3. Escucha lo que dice tu cuerpo

  A menudo, el cuerpo nos envía señales y aún así las ignoramos. Cuando esto sucede, corremos el riesgo de adquirir alguna enfermedad que comprometa nuestra salud y productividad. Un ejemplo podría ser el estreñimiento crónico.



  En muchos casos, esto es el resultado de un problema que arrastramos desde hace tiempo, como no beber suficiente cantidad de agua o no consumir la suficiente cantidad de alimentos ricos en fibra.

  Independientemente de cuál sea el verdadero problema, este tiene que ser abordado y resuelto para asegurar que puedas seguir siendo la persona sana y feliz que naciste destinada a ser.


4. No permitas que tu pasado determine tu futuro

  A menudo, la gente permite que las cosas que han ocurrido en su pasado tengan un impacto demasiado grande en su vida y en cómo se van a mirar a sí mismos.

  Por ejemplo, una persona víctima de la violencia sexual puede pensar que esta experiencia va determinar su valor ante los ojos de una potencial pareja romántica, aunque esta esté genuinamente interesada en cultivar una relación equitativa y amorosa con ella.



  Aunque el pasado puede impactar permanentemente la lente a través de la cual vemos el mundo, no tiene por qué convertirse en algo que limite nuestras experiencias futuras así como el contacto con otras personas, lugares y cosas edificantes en la vida.


5. Reconoce y reacciona ante los cambios en las relaciones

  Aunque definitivamente hay algo deseable e incluso saludable en desear relaciones a largo plazo, es importante darse cuenta de que no todas las amistades o relaciones románticas que desarrolles van a durar. 




 Esto sucede por varias razones, incluyendo el hecho de que los valores de las personas a menudo cambian y hacen que busquen la conexión y la comunidad con otros individuos cuyos valores son parecidos a los suyos propios. 


 Ten en cuenta que aunque no todas las relaciones que desarrolles van a terminar un día, sí que es posible que algunas de ellas cambien.




  Por ejemplo, si un amigo cercano se muda, puede que empieces a comunicarte por correo electrónico en lugar de salir a cenar y al cine todos los fines de semana.

 Si reconoces y reaccionas ante la variabilidad de las relaciones con una actitud de entendimiento y aceptación, podrás evitar mucho dolor y muchos problemas.


6. Quita ese ceño fruncido de tu rostro

  Otra promesa que deberías hacerte a ti mismo es sonreír diariamente. ¡Esta actividad es bien conocida por aportar más energía a la vida y reducir el estrés!


7. Expande tus límites

  Otra promesa que tienes que hacerte a ti mismo tiene que ver con los límites. En concreto, es importante que pienses críticamente sobre las áreas de tu vida que has aceptado como normales a pesar de darte cuenta de que están limitando tu crecimiento intelectual, emocional o físico. 




  En muchos casos, tolerar estos patrones de comportamiento de larga duración puede dar lugar a creencias limitantes y a mucha frustración.

  Por esta razón, es importante expandir tu mente y forzar tus límites para así, permanecer en un estado de crecimiento continuo que genere una profunda satisfacción en tu ser. 

 Tienes que saber que puedes forzar y expandir tus límites en cada área de tu vida. Los ejemplos van desde aprender un nuevo idioma, a lograr una promoción laboral, o a dominar una nueva postura de Yoga para ayudar a que tu salud física mejore.


Conclusión

  Aquellas personas decididas a vivir vidas extraordinarias tienen que saber que es posible. 




Para aumentar tus probabilidades de alcanzar los niveles más altos posibles de éxito y felicidad en la vida, ¡asegúrate de cumplir las siete promesas mencionadas anteriormente! También, ¡siéntete libre de añadir promesas a esta lista y compartirlas con los demás!


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