Hal Lindsey, dispensacionalismo y el error en su interpretación

Muchos de los que salimos de la nueva era en años pasados, y que iniciábamos nuestros pininos en el Cristianismo y el estudio de la Biblia, nos topamos con los sistemas de interpretación de Apocalipsis bajo el futurismo, y en particular bajo el dispensacionalismo que personas como Hal Lindsey promueve, que es el sistema más popular actualmente.  Sabíamos que en la Biblia estaba la verdad, pero existen partes de ella que requieren mayor estudio para poder comprenderlas, tal como sucede en las diversas interpretaciones de Apocalipsis y lo que muchos denominan “el final de los tiempos”.

El deterioro actual de la humanidad, su regreso al paganismo y el incremento en el rechazo de la Biblia nos hacía pensar que esos hechos coincidían con lo que el dispensacionalismo indicaba sobre un final de los tiempos con un anticristo, etc. etc. Posteriormente realizamos estudios más a fondo, los cuales hemos compartido en este mismo blog y que puedes encontrar en ésta liga:  https://caminoalregreso.org/tag/escatologia-y-apocalipsis/

Pero… ¿de dónde vinieron todas estas ideas e interpretaciones al respecto del fin del mundo?

Hal Lindsey, autor del best seller del armagedón

Cada 3 años, Hal Lindsay escribe un nuevo libro que denota cómo terminará el mundo en 5 años. Cada libro subsiguiente explica que no se equivocó en el libro anterior y el mundo realmente terminará en 5 años. . . . Él ha seguido este patrón durante 3 décadas y ahora es reconocido como “la máxima autoridad en la profecía bíblica en el mundo”.

Mucho antes de que los libros de “Left Behind” (dejado atrás) abarrotaran la lista de libros más vendidos del New York Times, Hal Lindsey y su libro “The Late Great Planet Earth” (la agonía del gran planeta tierra) presentaron a millones de lectores en todo el mundo una supuesta profecía de los últimos tiempos. Pareciendo una introducción accesible y atractiva para el próximo apocalipsis, The Late Great Planet Earth fue el libro de no ficción más vendido de la década de 1970: diez millones de copias estaban en circulación a finales de la década. Vendió más de 28 millones de copias en 1990, un estimado de 35 millones en 1999, y se tradujo a más de 50 idiomas. Una versión en película en 1977 narrada por Orson Welles se emitió en los Estados Unidos, y luego fue transmitida por HBO. Lindsey fue “el intérprete de profecía más leído de la historia”.

Inicialmente, The Late Great Planet Earth se vendió principalmente en librerías cristianas y por correo. A pesar de su gran popularidad, no apareció en las listas de los más vendidos, que solo rastreaban las ventas en las librerías comerciales. En respuesta, un año después de la publicación de The Late Great Planet Earth, Zondervan, la editorial evangélica de Lindsey, publicó un anuncio en Publishers Weekly de su libro junto a la lista de los más vendidos. El titular decía: “Un éxito de ventas fenomenal”.

Hal Lindsey es un evangelista apocalíptico que luce una chaqueta de Porsche y transita alrededor de Los Ángeles en un Mercedes 450 SI, y aunque sus libros más vendidos de profecía bíblica advierten que el final está cerca, Lindsey mantiene un conjunto de oficinas en un elegante rascacielos de Santa Mónica donde invierte sus regalías en inversiones inmobiliarias a largo plazo.

Publishers Weekly, 1977

Muchos se dejaron atrapar por el pronto fin del mundo que Lindsey presentaba en su libro, y de sus teorías existen ahora miles de canales de YouTube y blogs revisando todas las teorías de conspiración sobre el fin del mundo.

Mientras tanto, los eruditos e intelectuales condenaron a The Late Great Planet Earth por ser teológicamente incorrecto, históricamente inexacto y estéticamente malo. “Siento lástima por los que compran los libros de Lindsey para guiarlos a través de la Biblia”, escribió un teólogo en un resumen de un libro. “Las opiniones de Lindsey representan otro eslabón más en una larga cadena de interpretaciones erróneas de la Palabra de Dios”.

Su forma coloquial de escribir distingue a Lindsey. En su introducción al libro y buscando llamar la atención del posible lector, escribió: “Este es un libro sobre la profecía: la profecía bíblica. Si no tiene interés en el futuro, esto no es para usted. Si no tiene curiosidad sobre un tema que algunos consideran controvertido, debería detenerse ahora”.

Lindsey comenzó hablando sobre la astrología y otras formas populares de adivinar el futuro antes de recurrir a la profecía bíblica como un método más preciso y comprobado. No es el único: actualmente tenemos muchos supuestos cristianos queriendo adivinar la fecha del regreso de Cristo y el inicio de la tribulación mirando a los astros y sus conjunciones y alineamientos, en videos muy atractivos para incluso los no-cristianos, donde se presentan todo tipo de teorías.

La escritura apocalíptica de Lindsey pertenece a la categoría conocida como dispensacionalismo premilenial, que son ideas defendidas por John Nelson Darby, un inglés del siglo XIX que escribió sobre la división de la historia en siete grandes épocas o “dispensaciones” y el inminente regreso de Cristo antes de la dispensación final, un reinado de paz de mil años en la tierra.

Los dispensacionalistas premileniales creen que las escrituras ambiguas describen eventos que sucederán a medida que se acerca la segunda venida de Cristo. En la versión de Lindsey, los precursores de los últimos tiempos incluyen el regreso de los judíos a tierra santa (fundación de Israel en 1948); los judíos que recuperan el control de los lugares sagrados de Jerusalén (la guerra árabe-israelí de 1967); y la reconstrucción del templo (todavía no se concreta aunque ya está en planes). Según este sistema de interpretación, a medida que se acercan los tiempos finales, el Anticristo, disfrazado de pacificador global, llegará al poder. Los verdaderos cristianos son transportados al cielo (el rapto). Siguen siete años de tribulación: inundaciones, hambrunas, enfermedades, plagas, guerras, al final de las cuales Jesús regresa para dirigir al ejército de Israel contra el resto del mundo. La victoria de Cristo marca el comienzo de su reinado de mil años (la dispensación final). Lindsey también elaboró ​​relatos contemporáneos de la proliferación nuclear y los escenarios de la tercera guerra mundial con las escrituras proféticas que él creía que  predijo, convenciendo a los lectores laicos de que la Biblia ofrecía un marco para dar sentido a lo que estaba sucediendo en el presente.

Incluso muchos lectores que formaban parte de la “nueva era” o que disfrutaban de la “ciencia ficción” compraron el libro. Para ellos, era una ficción atractiva, y encontraron fascinantes sus teorías, precisamente porque ofrecían escapar de la vida contemporánea, “salir de la matrix” y todo eso, y no había mucha mención del verdadero ministerio de Cristo ni de la necesidad de nacer de nuevo, de arrepentirse de los pecados ni mucho menos de quedarse en un mundo caído a predicar el Evangelio.

Un lector recordó haber comprado el libro para su novia, quien tenía una intensa atracción por temas de la nueva era, incluidos libros como el de “Carros de los Dioses” de von Däniken. Hacer paralelos entre las ideas de la ascensión y los extraterrestres con las ideas de la destrucción del planeta después de todo no era tan complicado. Otro crítico de Amazon clasificó el libro para otros tipos lectores potenciales con una reseña titulada “ficción interesante”, que describe a Hal Lindsey y su libro como un moderno Nostradamus o Edgar Cayce.

Lindsey reconoce que “el futuro es un gran negocio”. Es un escritor prolífico, autor de al menos veinte libros, la mayoría de los cuales tratan explícita o implícitamente una interpretación dispensacional del futuro, la profecía bíblica y el sionismo cristiano (puedes leer más al respecto de la posición cristiana hacia los judíos en esta entrada del blog). Presenta sus propios programas de radio y televisión, organiza viajes y tours en apoyo a Israel en tierra santa, y por suscripción, pone a disposición un periódico mensual de “inteligencia cristiana” llamado Countdown. Lindsey, junto con su compañero Grant Jeffries, presenta un programa semanal de noticias en la estación de televisión Trinity Broadcasting Network.

Hal Lindsey no es el único que ha creado éxitos en las librerías con estas interpretaciones Bíblicas, el tema del rapto desarrollado por Tim LaHaye y las famosas lunas de sangre de John Hagee también fueron éxitos rotundos en ventas. Casi por lo general si un libro es un éxito en ventas y pretende sustituir a la Biblia con sus enseñanzas, podemos esperar focos rojos y dudar de sus contenidos.

Comparando los libros de Lindsey con las Escrituras

A medida que el tiempo transcurre sin que se lleve a cabo la versión del Armagedón de Hal Lindsey, podemos analizar objetivamente los puntos donde su libro malentendió y construyó mentiras contra las Escrituras:

-Lindsey (p. 54, 181), al igual que otros dispensacionalistas, colocó el principio del fin del mundo en la fecha cuando Israel se volvió a convertir en una nación en 1948. Pensó que todas las profecías se cumplirían dentro de una generación de 40 años (Mateo 24:34). Pero 1988 vino y se fue, demostrando que era un falso profeta. (Esto debería ser una prueba adecuada de que 1948 no tiene nada que ver con la profecía bíblica).

– Lindsey (p. 44) profetizó una tribulación mundial de 7 años. Obtuvo esto en Apocalipsis 11, que habla de la “ciudad santa” que fue pisoteada durante 42 meses, y de “dos testigos profetizando” durante 1,260 días. Simplemente sumó estos dos períodos de 3 años y medio para obtener 7 años (de tribulación). No hay ninguna indicación en el texto Bíblico de que esta sea una interpretación válida, sino que se estaba construyendo algo especulativo en el texto, que en realidad no está allí. De hecho, no hay ningún pasaje en la Biblia que enseñe claramente una tribulación de 7 años. Además, Jesús limitó el tiempo del “pisoteo” de Jerusalén a su propia generación (Lucas 21:22, 32). (Curiosamente, el asalto final a Jerusalén por parte del ejército romano bajo Tito duró 42 meses, desde el 67 hasta el 70 DC).

– Lindsey (p. 87, etc.) pensó que la existencia de armas nucleares eran un signo importante de los tiempos finales. Sin embargo, Jesús enseñó que los llamados tiempos finales serían cuando el pueblo de Dios “caería por el filo de la espada” (Lucas 21:24). Las profecías de Jesús se referían a la guerra antigua, no a las armas nucleares modernas. El contexto de esta profecía de Jesús fue acerca de la próxima destrucción del templo (Lucas 21: 6). Jesús dijo a sus oyentes que sucedería cuando ellos vean a Jerusalén rodeada de ejércitos (Lucas 21:20), en su ​​generación (Lucas 21:32). Todo esto sucedió cuando los ejércitos romanos invadieron Jerusalén en el año 67-70.

– Lindsey (pág. 56-57) dijo: “Es un hecho que el templo será reconstruido. La profecía lo exige”. El problema es que no se puede encontrar un solo versículo de la Biblia para apoyar una futura reconstrucción del templo. Esta idea es simplemente una invención de los dispensacionalistas para tratar de justificar su teoría. Lo más preocupante es que los judíos piensan en re-construir el templo y re-iniciar sacrificios, lo cual es una bofetada para nuestro redentor, ya que siguen sin admitir que él era el Mesías y lo desconocen como el cordero que fue inmolado, por lo cual ya no se requieren los sacrificios del Antiguo Testamento. Todavía peor es que muchos cristianos están apoyando la agenda sionista judía pensando que deben hacerlo porque es parte de “los tiempos finales”.

– Lindsey (pág. 88, 124) incluso hace esta asombrosa predicción: “Las Escrituras proféticas nos dicen que el imperio Romano será revivido poco antes del regreso de Cristo a esta tierra. Un nuevo César encabezará este imperio”. Es difícil creer que alguien haya tomado en serio tal afirmación.

– Lindsey (pág. 108) al hablar del Anticristo, dice: “Él tendrá una personalidad magnética, será personalmente atractivo y un poderoso orador. Él será capaz de hipnotizar a una audiencia con su oratoria”. Pero el Anticristo nunca se menciona en Apocalipsis, y mucho menos una descripción de él. El Anticristo solo se menciona en las epístolas de Juan, las cuales dicen que el Anticristo ya estaba en el mundo cuando Juan estaba escribiendo sus epístolas (1 Juan 4: 3). Juan también indicó que un Anticristo es todo el que se contrapone a las enseñanzas de Cristo, y no solo un hombre en particular. De hecho, Juan enseñó que ya era la “última hora” mientras escribía (1 Juan 2:18). Si crees que Juan fue un escritor inspirado, esto excluye cualquier realización futura.

– Lindsey (pág. 125, 126) dijo que la adicción a las drogas y la brujería modernas son evidencia de las “hechicerías” de Apocalipsis 9:21, las cuales pasarían hasta un futuro. De hecho, hay más de 30 pasajes en Apocalipsis que reiteran que su cumplimiento fue “cercano”, “pronto” o “a punto de suceder”. El paganismo y la brujería han sido una constante desde los tiempos antiguos, hasta la modernidad, con épocas en las cuales se han intensificado, pero siempre han estado allí.

– Lindsey dijo que deberíamos leer la Biblia literalmente (pág. 176).Sin embargo, él no toma las más de 100 declaraciones inminentes literalmente, las cuales dicen que esas profecías bíblicas se cumpliría PRONTO, A LA MANO, ANTES DE QUE ALGUNOS EN EL PRIMER SIGLO HAYAN MUERTO, EN SU GENERACIÓN, etc. (Mateo 10:23; 16: 27- 28; 24:34; Lucas 21:22; Hechos 2: 14-20; Hebreos 1: 2; 10:37; 1 Pedro 4: 7, 17 etcétera.)

– Lindsey (p. 133) dijo que la gran ramera de Babilonia es un futuro sistema religioso mundial “vestido de púrpura y escarlata”. Sin embargo, Apocalipsis describe que Babilonia es “la gran ciudad” (Apocalipsis 18:10) sobre quien la ira estaba por venir. La gran ciudad de Babilonia está claramente identificada como Jerusalén (Apocalipsis 11: 8). Además, el púrpura y escarlata son los colores de la vestimenta ritual del sumo sacerdote (Éxodo 28: 5-6; 39: 1-2) que de hecho, el catolicismo sigue usando. Entonces, la evidencia apoya la opinión de que Apocalipsis es sobre el juicio de Dios sobre el antiguo pacto con Israel.

– Lindsey pensó que Apocalipsis fue escrito en el año 95 DC. Pero hay demasiada evidencia de que fue escrito antes del año 70 DC. Apocalipsis se refiere a eventos que coinciden con el registro histórico de la guerra judío-romana del año 66-70 DC. El libro se escribió DURANTE la “tribulación” según Apocalipsis 1: 9, aparentemente mientras el templo todavía estaba en pie según Apocalipsis 11: 1, y durante el reinado del sexto emperador de Roma según Apocalipsis 17: 10, es decir, Nerón, quien murió en el año 68 d. C. Se han identificado a más de 130 académicos y estudiosos de la Biblia en el contexto histórico que tienen una fecha de Apocalipsis anterior al año 70.

– Lindsey (p. 164) pensó que el Día del Señor predicho en el libro de Joel estaba en nuestro futuro. Pero el inspirado apóstol Pedro enseñó que la predicción de Joel se estaba cumpliendo en su propia época (Hechos 2: 14-20).

– Lindsey (pág. 179) enseñó que los “elementos” de 2da de Pedro 3 que serían destruidos se refieren al “elemento más básico de la naturaleza”: el universo físico. Pero cada vez en el Nuevo Testamento que se usa la palabra “elementos” (del griego, stoicheion) se refiere a los elementos del antiguo pacto (Gálatas 4: 3, 9; Colosenses 2: 8, 20-22; Hebreos 5: 12-13). Entonces, ¿qué iba a ser destruido? – el antiguo pacto, no el universo físico (Hebreos 8:13).

– Lindsey (pág. 180, 181) hace referencia a Daniel 12 como predicción del fin del mundo. Pero el mismo Daniel 12 dice que el “TIEMPO DEL FIN” sería cuando el poder de las personas santas se destruiría y los sacrificios diarios por el pecado serían eliminados. Eso sucedió claramente en el año 70 DC con la caída de Jerusalén y la destrucción del templo. Daniel 12 no pudo ser más claro.

– Lindsey (p. 176) enseñó, al igual que todos los premilenialistas, que Cristo establecerá un reino literal y físico en la tierra. Pero Jesús dijo que su reino “no es de este mundo” (Juan 18:36).

Podríamos seguir, pero esto es suficiente para demostrar el error en estas teorías e interpretaciones. Se dice que Lindsey tiene una fortuna de $ 42 millones, lo restante después de haberles pagado una parte a sus primeras tres esposas (está casado con su cuarta esposa). Hal Lindsey no solo ha engañado a millones de personas con doctrinas basadas en su fantasía, sino que ha tomado su dinero, y también ha provocado burlas sobre el cristianismo, todo por una mala interpretación que terminó siendo un negocio de venta de libros muy rentable… gracias al morbo de las personas sobre el tema de la “destrucción de la tierra”.

El dispensacionalismo nació en 1830 con John Nelson Darby. Murió en 1988 cuando sus profecías no se materializaron en “esa generación”.

Nuestra investigación la compartimos con la mejor de las intenciones

Sabemos que este tema toca las fibras sensibles de muchos cristianos futuristas y dispensacionalistas. Recibimos muchos mensajes queriendo refutar, algunos agresivos, otros al menos respetuosos. Pero también hemos recibido agradecimientos sobre la información expuesta al respecto de este tema, y comentarios como “esto me hace más sentido” al leer otras interpretaciones de Apocalipsis. Nuestra intención no es sembrar divisiones, y menos en un tema que no impacta directamente a la salvación, sin embargo, siempre hemos pensado que es imprescindible cuestionar y no tomarse nada de lo que un humano diga al 100% sin primero examinarlo a fondo con las Escrituras y también con el marco histórico.

Ustedes saben que como comunidad, desconfiamos de aquellos que lucran con la Palabra de Dios. Nos parece muy grave escribir un libro o poner a disposición de las personas cosas que sean mentiras o distorsiones sobre la Palabra de Dios. A diferencia de muchos, sentimos una enorme responsabilidad con cada video, con cada texto que dejamos abierto al público. Un cristiano tiene la responsabilidad de estudiar para mostrarse aprobado y hacerse responsable (no millonario) con aquello que predica. No entendemos cómo hay gente que se va a dormir todos los días tranquila sabiendo que sacó lucro de algo que Cristo nos pidió que hiciéramos como parte de la vida de un cristiano, y peor, que existe gran posibilidad de que lo que divulgó son teorías erróneas que al final solo sirven de leña para que el enemigo prenda su fuego y siembre más confusión, y haga que se cuestionen las Escrituras y su validez.

Por ello siempre recomendamos a las personas estudiar por ellos mismos las Escrituras y pedir que sea el Espíritu Santo, y no una persona, un autor o un libro, quien dé su última palabra sobre la interpretación de algún texto Bíblico.

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