Guerra Psicológica durante la Segunda Guerra Mundial

     En el sitio veteranstoday.com fue publicado en Noviembre pasado el siguiente ensayo de Vaughn Klingenberg, filósofo y escritor, que analiza las técnicas y asociaciones psicológicas usadas por los bandos enfrentados en la Segunda Guerra dentro de la guerra propagandística y de simbolismos, paralela a la guerra bélica misma, presentando ejemplos de ello que corroborarían la tesis del autor. Este interesante análisis que ofrecemos en castellano deja en claro que muchos hechos y nombres de acontecimientos contemporáneos no son en absoluto casuales o coincidencias sino deliberadas planificaciones que pretenden modificar y condicionar conductas y comunicar mensajes no tan obvios.

     «PsyOps u Operaciones Psicológicas: Operaciones planeadas para comunicar información e indicadores seleccionados a audiencias extranjeras [y domésticas] para influír en sus emociones, motivos, razonamiento objetivo, y en último término sobre el comportamiento de gobiernos, organizaciones, grupos e individuos extranjeros [y domésticos]. El objetivo de las operaciones psicológicas es inducir o reforzar… actitudes y comportamientos favorables a los objetivos de sus creadores» (Military.com, Departamento de Defensa estadounidense, definición de PsyOps).

Introducción

     La mayor parte de lo que daré a conocer en lo que sigue está basado en motivos de especulación y evaluación (lo que generalmente es desalentado en los escritos académicos). Sin embargo, aquello de lo cual tratamos aquí está en el ámbito amorfo e intangible de la guerra psicológica, donde los líderes políticos y militares se involucran en la manipulación psicológica y la intimidación en los más altos niveles de las maquinaciones geopolíticas.
     Esta confrontación ideológica de amplísimo impacto de conspiración contra conspiración, está casi completamente más allá de la comprensión del soldado corriente de bajo rango que combate en las primeras líneas de un campo de batalla. Todo lo que un soldado necesita saber es a quién odiar y cómo matar al enemigo designado, servicios ideológicos y prácticos proporcionados por el Establishmentdoméstico y local particular. Para el moderno Establishment, sin embargo, se trata de una conflagración o un combate hegemónico mortal entre élites geográficas y sociopolíticas competidoras.

     Una de las cosas que deseo llevar a cabo aquí es abrir los ojos de un público en su mayor parte ignorante de las maquinaciones y estratagemas psicológicas empleadas tanto por las élites domésticas como extranjeras cuando ellas maniobraron para conseguir una posición y emprendieron la guerra en la estratósfera mental durante la Segunda Guerra Mundial. Dicha guerra es un excelente ejemplo para desconstruír, porque en la imaginación trivial todavía es simplemente vista como una batalla entre el bien (que serían las potencias imperiales Aliadas de Gran Bretaña, Francia, la Unión Soviética y Estados Unidos) y el mal (que serían las potencias del Eje [1] imperial aspirante de Alemania, Japón e Italia).
[1] A falta de un mejor término, con desgana uso la etiqueta peyorativa «Eje» creada por los Aliados para designar al contra-grupo de naciones aliadas: la Alemania Nacionalsocialista, Japón e Italia.

     Si es que algo, espero —como mínimo— introducir un poco de escepticismo y duda en la certidumbre mental que la mayor parte de la gente tiene en estos días acerca de aquella la más «justa» de las guerras, así como punzar la conciencia de la aduladoramente mal llamada la «Generación más Grande». Una terminología más apropiada para esa generación Aliada sería «la generación ignorante, la más fácilmente manipulada, despistada y crédula», como lo demostraré ahora.
     

Antes de que yo concrete ejemplos de psyops estratégicas y campañas de contra-psyops, es importante identificar algunos elementos en el arsenal de referencias simbólicas empleadas por las élites para intimidar y tentar a sus oponentes. Por supuesto, los tipos de elementos que presentaré aquí no son exhaustivos, ni lo son tampoco los ejemplos que presento para exponer el empleo del simbolismo como un medio de intimidación, pero juntos ellos proporcionarán un catálogo suficiente de ejemplos para establecer la validez de mi argumento.
     

En cuanto a los tipos de intimidación simbólica empleada por las élites para cebar a sus oponentes y proclamar y hacer triunfar su poder, ellos incluirían lo siguiente: referencias a aniversarios históricos, fiestas religiosas, simbolismo religioso, referencias estacionales, nombres geográficos, nombres simbólicos, numerología, alfabetología, asociaciones fonéticas directas y numerosas, otros simbolismos misceláneos, etcétera. Comenzaré con las potencias del Eje, Alemania y Japón, debido a sus tempranos éxitos en la Segunda Guerra Mundial, y luego termino examinando el empleo Aliado de psy-ops estratégicas.

Puntos para Reflexionar:
    —En el apogeo de su alcance geográfico, los nacionalsocialistas tenían a 3 millones de judíos bajo su jurisdicción.    —De esos 3 millones, 6 millones murieron en el «Holocausto».    —Eso sólo dejó a 5 millones de judíos para reclamar reparaciones de una derrotada Alemania Nacionalsocialista.

PRIMERA PARTE:PSY-OPS ESTRATÉGICAS ALEMANAS Y JAPONESAS

     Los nacionalsocialistas en particular se veían a sí mismos en una inclaudicable lucha de vida o muerte con cabalísticos agentes de poder judíos que eran los verdaderos poderes detrás de los tronos de las potencias imperiales occidentales de Francia, el Reino Unido, la Unión Soviética y Estados Unidos.
     

Según la cosmovisión nacionalsocialista, los judíos controlaban la banca internacional y las finanzas, los medios internacionales de comunicación (incluyendo Hollywood, la radio y la prensa), y a los políticos occidentales por medio, por un lado, de la zanahoria del soborno legalizado (es decir, contribuciones de campaña) y, por otro, el palo de la amenaza de publicar revelaciones condenatorias, reales o manufacturadas (es decir, chantaje mediante los medios de comunicación o campañas de difamación), con respecto a funcionarios de gobierno particularmente vulnerables. Contrariamente a la historia popular, los nacionalsocialistas no tenían una sed de sangre irracional o un deseo arbitrario de asesinar a judíos de manera cruel e indiscriminada.
     

Los nacionalsocialistas veían, y tenían buenas razones para ello, a muchos judíos como insidiosos quinta-columnistas y conspiradores que se habían infiltrado y habían usurpado gobiernos occidentales a fin de hacer progresar su propia agenda particular, a menudo anti-cristiana y judeo-supremacista, con un completo desprecio por los Gentiles. Los nacionalsocialistas se veían a sí mismos como neo-cruzados del siglo XX cuya misión era liberar a los Gentiles europeos de las garras siempre apretadoras de la satánica dominación judía.
     

Y mientras los nacionalsocialistas seriamente y con impaciencia buscaron terminar la guerra en Europa inmediatamente después de que los alemanes desposeídos fueron todos finalmente reunidos con Alemania después de la caída de la políglota Polonia, los anti-nacionalsocialistas agentes judíos de poder por su parte rechazaron estar de acuerdo con una paz. Todo eso preparó el escenario para «la guerra innecesaria», como Winston Churchill, en uno de sus momentos más honestos y lúcidos, una vez la calificó:
«Un día el Presidente Roosevelt me dijo que él estaba pidiendo públicamente sugerencias sobre cómo debería ser llamada esta guerra. Yo dije inmediatamente: «La Guerra Innecesaria». Nunca hubo una guerra más fácil de detener que la que acaba de destruír lo que quedaba del mundo de la lucha anterior» [2].


[2] Patrick Buchanan, «Churchill, Hitler, and «The Unnecessary War»», 2008, p. XVIII

http://the-eye.eu/public/concen.org/Criticism%20of%20the%20Western%20Civilization%20-%20Collection%2036%20%28WW1%26WW2%20-%202%29/Buchanan%20-%20Churchill%2C%20Hitler%2C%20and%20the%20Unnecessary%20War%3B%20How%20Britain%20Lost%20Its%20Empire%20and%20the%20West%20Lost%20the%20World%20%282008%29.pdf

     La Segunda Guerra Mundial no tenía que ser luchada, ni tenía que durar seis años. Los nacionalsocialistas estaban preparados para evacuar una derrotada Francia y llegar a una paz con el Reino Unido y acabar la guerra en 1940, pero poderosas fuerzas judías y sus acólitos no lo permitieron.
     

Con todo esto dicho, veamos ahora el empleo nacionalsocialista de la guerra psicológica y su destacada simbología anti-judía.

1) Aniversario histórico y referencia geográfica obvia. La invasión de Francia y los Países Bajos —vía la parte Noroeste del frente Aliado en el continente— fue calculada para que coincidiera con el asalto abierto y a toda escala del general romano Tito de Jerusalén desde el Noroeste en 70 d.C.; ese asalto finalmente terminó en la destrucción del Segundo Templo judío en Jerusalén. Significativamente, y éste es el punto, ambos acontecimientos —el asalto contra la antigua Jerusalén y la invasión de Francia y los Países Bajos— tuvieron lugar el día 10 de Mayo del calendario moderno. Los dirigentes nacionalsocialistas veían a los titiriteros judíos controlar a las naciones Aliadas y buscaban socavar referencias históricas judías derrotistas siempre que les era posible para acosar e intimidar al secreto poder central judío que estaba detrás de los gobiernos marionetas de los Estados Aliados. El 10 de Mayo de 1940 fue también el día en que el belicoso Winston Churchill se convirtió en el Primer Ministro, reemplazando al más pacifista Neville Chamberlain.

2) Simbolismo religioso y numerosas asociaciones fonéticas. Dunkerque. ¿Por qué seleccionaron los nacionalsocialistas el puerto-ciudad de Dunkerque para expulsar a las fuerzas anglo-francesas derrotadas y fugitivas cuando los militares alemanes barrieron con los ejércitos Aliados en retirada de una derrotada Francia?. ¿Y por qué Hitler ordenó que el victorioso ejército alemán hiciera una pausa durante una semana, del 27 de Mayo al 4 de Junio de 1940, permitiendo que los Aliados evacuaran a más de 330.000 soldados a Inglaterra para luchar otra vez? (El asalto sobre Dunkerque fue reanudado el 5 de Junio, el día del Santo Patrono de Alemania, Bonifacio).
     

Los alemanes podrían haber conducido también a las asediadas fuerzas en retirada a las ciudades-puerto de Calais o Boulogne. Esa pausa aparentemente inexplicable en los enfrentamientos llegó a ser conocida en los medios Aliados de comunicación como «El Milagro de Dunkerque». Los «milagros» no pueden ser explicados, ellos simplemente suceden, y los medios de comunicación judeo-Aliados no querían que su público viera una razón muy lógica para esa pausa aparentemente tonta ordenada por Hitler. La explicación verdadera y transparente del «milagro» de Dunkerque era que Hitler estaba sosteniendo una rama de olivo —símbolo de victoria y de paz— ante los derrotados Aliados para hacerles saber que él no quería que la guerra continuara sino que en cambio quería llevarla a un final. Durante la guerra los medios de comunicación Aliados querían que el público creyera que la aplastante derrota de las fuerzas Aliadas en Dunkerque, y luego la pausa de los alemanes, habían sido un «milagro» inexplicable; pero aquello no era un milagro en absoluto sino una muy calculada propuesta de relaciones públicas de parte de los líderes nacionalsocialistas para invitar a los derrotados Aliados a concordar una paz.
     

Pero otra razón simbólica se presenta también. El nombre de esa oscura ciudad costera [Dunkirk, en inglés] es fonéticamente significativo, sobre todo para la élite dirigente en Gran Bretaña. «Kirk» en escocés quiere decir «iglesia», y «Dun» está asociado fonéticamente con la palabra inglesa «hecho» o «acabado» [done].
     

Tomado junto, el mensaje que tenemos comunicado aquí para la élite dirigente del Reino Unido es que, emblemáticamente, la iglesia de los jefes supremos judíos y sus adláteres que controlan a los dirigentes Aliados ha sido derrotada [done for], que Churchill está derrotado. Ése es el presagiador mensaje que los nacionalsocialistas deseaban comunicar a los Aliados.

3) Simbolismo religioso contra-judío y alfabetología. Después de derrotar a las fuerzas anglo-francesas el 22 de Junio de 1940, los nacionalsocialistas seleccionaron Vichy —de todas las muchas ciudades que ellos podrían haber elegido, y muchas con poblaciones mucho más grandes y mejor equipadas administrativamente para gobernar— como la capital del derrotado y ahora cliente Estado de Francia.
     

La fecha inaugural para el establecimiento de Vichy como la capital del cuasi-independiente gobierno francés fue el 10 de Julio de 1940, exactamente al cumplirse dos meses de la invasión de Francia el 10 de Mayo. La razón de que los nacionalsocialistas no asumieran simplemente el control de toda Francia sino que permitieron un gobierno francés casi independiente en la Francia no ocupada, fue que ellos todavía tenían la esperanza de negociar una paz con la potencia Aliada restante, el Reino Unido.

     

Además, y éste es el punto, Vichy fue seleccionada por los nacionalsocialistas como la capital de la cliente Francia porque comenzaba con la letra «V». El signo o símbolo de la «V» ha sido durante mucho tiempo, y es, un emblema de la cripto-identidad judía (vea la bendición sacerdotal judía de Birkat Kohanim). Al tener a Vichy como un Estado cliente de la Alemania Nacionalsocialista, Hitler estaba indicando lo que les esperaba a los intereses judíos Aliados pronto a ser derrotados, a saber, que ellos tendrían que reverenciar a la Gentil Alemania Nacionalsocialista.

4) Alusión histórica. La Batalla de Gran Bretaña. La Batalla de Gran Bretaña comenzó en serio el 12 de Agosto de 1940. Históricamente, esa fecha, el 12 de Agosto, es el aniversario de la Batalla de Ascalón, considerada la última batalla de la Primera Cruzada. No tiene que ser explicado detalladamente que el mensaje estratégico de esa psy-op comunicado aquí es que con sólo Gran Bretaña resistiendo ahora a los victoriosos cruzados nacionalsocialistas, la derrota de aquélla era entonces sólo una formalidad, habiendo concluído exitosamente las dos primeras campañas nacionalsocialistas, contra Polonia y Francia. Aquí otra vez los nacionalsocialistas se ven a sí mismos como equivalentes de cruzados (cristianos) que combaten a infieles (anglo-judíos). En verdad, ésa es una apropiada analogía.
     

Como un aparte, es importante notar un par de cosas acerca de la Batalla de Gran Bretaña: primero, los dirigentes nacionalsocialistas todavía sostenían una rama de olivo ante los británicos al incrementar sólo gradualmente la campaña aérea contra el Reino Unido. La Luftwaffe comenzó la campaña aérea atacando sólo barcos navales y de carga británicos en el Canal de la Mancha.
     

La Luftwaffe, significativamente, no comenzó la Batalla de Gran Bretaña inmediatamente apuntando a objetivos militares y políticos tierra adentro, sino que sólo lentamente comenzó a atacar a aquéllos después de que era evidente que la élite dirigente británica no negociaría una paz. Segundo, debe enfatizarse que tanto Hitler como Goering dieron órdenes estrictas a la Luftwaffe para NO bombardear centros de población civil durante la Batalla de Gran Bretaña. Las tripulaciones de la Luftwaffe que bombardeaban a civiles eran sometidas a una corte marcial (vea la directiva Nº 17 de Hitler, publicada el 1º de Agosto de 1940).
     

Aquello tenía un sentido estratégico. Los nacionalsocialistas querían abrir una brecha entre el pueblo británico y el belicoso Establishment político dirigente, y el bombardeo indiscriminado de civiles sólo conduciría a los ingleses corrientes a los brazos de los agitadores británicos de la guerra. Fue, de hecho, Churchill quien primero autorizó el bombardeo indiscriminado de civiles alemanes para incitar a Hitler y los nacionalsocialistas a bombardear centros británicos de población civil en venganza.
     

Los nacionalsocialistas, por su parte, sólo recíprocamente comenzaron a poner en la mira a ciudades británicas después del 25 de Agosto de 1940, cuando la Real Fuerza Aérea (RAF) bombardeó Berlín indiscriminadamente. Al comienzo de la Batalla de Gran Bretaña la Luftwaffe limitó sus misiones de bombardeo a objetivos políticos (Whitehall) y zonas portuarias (donde las municiones eran descargadas y almacenadas). Sólo después del bombardeo de la RAF de ciudades alemanas comenzaron los nacionalsocialistas, de mala gana, a responder.
     

Una vez más, valga la repetición, Churchill quería que la Luftwaffe bombardeara ciudades británicas para congregar a la ciudadanía en apoyo al Establishment político británico pro-guerra, para evitar una división entre la belicosa élite dirigente británica y la ciudadanía corriente, y Churchill hizo lo que pudo para atraer a los nacionalsocialistas a apuntar a civiles británicos comunes. Eso por supuesto es contrario a la universal propaganda de guerra Aliada de que los nacionalsocialistas estaban obstinadamente determinados a asesinar civiles británicos desde el comienzo de la Batalla de Gran Bretaña, propaganda que es todavía hoy universalmente creída por un público ignorante, crédulo y falto de sentido crítico.

5) Simbolismo histórico y mitológico, junto con una alusión estacional. Operación Barbarroja, el nombre para la planeada invasión y conquista alemana de la Unión Soviética. Friedrich I, o Federico Barbarroja, fue el primer Emperador del Sacro Imperio Romano, y él unió a Europa Central bajo su autoridad. Él fue uno de los más grandes monarcas medievales y era conocido por su carisma, sus habilidades en la unificación de principados competidores, militares, y su capacidad administrativa.
     

Él contribuyó decisivamente a la organización de la Tercera Cruzada junto con el gobernante francés, el rey Felipe Augusto, y el inglés, Ricardo Corazón de León. (Quizá al emplear Barbarroja como el título para el ataque contra la Unión Soviética los nacionalsocialistas también pretendían tardíamente continuar ofreciendo una simbólica rama de olivo a los británicos y franceses para que se unieran a los nacionalsocialistas en su asalto cruzado sobre la contemporánea judeo-bolchevique Unión Soviética).
     

Pero aún más que eso, los nacionalsocialistas probablemente tenían en mente las míticas asociaciones de Federico Barbarrroja cuando ellos conscientemente lo escogieron como el simbólico mascarón de proa para la invasión de la Unión Soviética dominada y controlada por los judíos. Barbarroja era un héroe durmiente que un día, según la leyenda, despertará y restaurará Alemania a su antigua grandeza.
     

En la Europa medieval hubo un giro bíblico y apocalíptico en su leyenda, a saber, que habría desastres naturales catastróficos (guerra mundial), aparecería el Anticristo (dominio judío), y un rey bueno (Hitler-Barbarroja) se levantaría para combatir al Anticristo. Esas asociaciones históricas y mitológicas sin duda estaban muy presentes cuando los líderes nacionalsocialistas seleccionaron Barbarroja como el nombre en código para la operación militar de la invasión a la Unión Soviética.
     

Finalmente, el día seleccionado para la invasión terrestre de la Unión Soviética fue el 22 de Junio de 1941. Ese día era el siguiente del solsticio de verano en el Hemisferio Norte ese año (21 de Junio de 1941); en el solsticio de verano la luz del Sol es cuando más dura, más que cualquier otro día del año. ¿Cuál era la idea triunfal enviada por los nacionalsocialistas a Stalin y sus jefes supremos judíos? Simplemente que la invasión alemana de la Unión Soviética el día después del día más largo del año, de manera similar marca el día más largo —el más deprimente— para Stalin y sus adláteres judeo-bolcheviques. El Sol comenzaba entonces a ponerse en el Imperio judeo-soviético.
     

Como un relevante aparte, hay amplias pruebas de que Stalin había planeado invadir la Alemania Nacionalsocialista una vez que las fuerzas alemanas estuvieran comprometidas en una invasión de Inglaterra por vía marítima; Stalin tenía a gran parte del ejército soviético pre-posicionado en la frontera soviético-alemana, de modo que fue una sorpresa enterarse de que Hitler, de manera sabia y por necesidad, decidió invadir la Unión Soviética antes de lanzar una invasión por vía marítima contra Inglaterra.

6) Simbolismo geográfico visitado de nuevo. Operación «Vigilancia en el Rhin» (también conocida como la Batalla de las Ardenas). Unas pocas cosas para ser notadas aquí en cuanto a esa última contraofensiva alemana en el Oeste: en primer lugar, con respecto a la oportunidad de esa contraofensiva, comenzó el sábado 16 de Diciembre de 1944, el día del sabbath judío durante la semana de Hanukkah ese año. Segundo, el título de la operación trae a la memoria el himno patriótico alemán Die Wacht am Rheine; al usar esa canción como el título para la contraofensiva, el comando militar alemán dio la falsa apariencia de que ellos adoptarían un modo defensivo a lo largo del frente occidental.
     

El tercer punto para notar aquí es que dicha contraofensiva básicamente siguió las huellas y repitió la exitosa invasión alemana de Francia en Mayo de 1940. Duplicando el punto de ataque de la invasión de Francia cuatro años antes, Hitler y sus generales esperaban sostener y reforzar la moral en los hasta entonces asediados y en retirada ejércitos alemanes. Seleccionar la región de las Ardennes como el punto para esa última desesperada contraofensiva fue una idea brillante (aunque para esas fechas los ejércitos alemanes estuvieran penosamente superados en número tanto en hombres como en equipo así como en gastos militares).

7) Simbolismo de días de fiestas religiosas. La marina y la fuerza aérea japonesas atacaron Pearl Harbor el 7 de Diciembre (tiempo estadounidense) o el 8 de Diciembre (tiempo japonés) de 1941. ¿Cuál es el significado de esa fecha? Simplemente, debido a la diferencia en los husos horarios y la línea del cambio de fecha internacional, en Tokio el tiempo del ataque coincidió con el día de fiesta cristiano de la Inmaculada Concepción. Fue una «concepción inmaculada» en efecto para los planificadores militares japoneses sorprender a la no informada marina estadounidense no preparada cuando los aviones japoneses diezmaron la estadounidense Flota del Pacífico en Hawai. Al contrario de la historia popular, el Presidente Roosevelt casi ciertamente sabía del inminente ataque contra Pearl Harbor, pero no hizo nada positivo para impedir que sucediera ni para disminuír su efecto. De hecho, hizo todo lo contrario.
     

Roosevelt quería que los japoneses crearan la carnicería en Pearl Harbor para impresionar a los despistados estadounidenses en una belicosidad falta de sentido crítico y visceral. (De esa manera, él siguió los pasos de Churchill de invitar y dar la bienvenida a ataques contra su país). Mientras la mayor parte de los estadounidenses cree que los japoneses atacaron sólo Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941, la verdad del asunto es que los japoneses también durante ese día lanzaron las invasiones de Malaya (incluyendo Singapur), las Filipinas, Borneo y las Indias Orientales holandesas.
     

La razón de ese ataque aparentemente temerario contra los Imperios holandés, británico y estadounidense, era que seis meses antes los Aliados habían cortado los suministros de petróleo a los japoneses. Eso puso a los japoneses en un dilema: reducir o terminar sus ambiciones imperiales (y perder el respeto) o atacar a los mismos países que pusieron a los japoneses en esa desventajosa posición y capturar los yacimientos petrolíferos del Lejano Oriente (y evitar ser avergonzados).
     

Obviamente, los japoneses eligieron ese segundo curso. Sin embargo, con la economía japonesa siendo 1/10 del tamaño de la economía de Estados Unidos, dicho ataque debe ser considerado como una acción militar temeraria de parte de los japoneses.
     

En suma, los nacionalsocialistas, en particular, modelaron sus psy-opsestratégicas en base a la premisa de que ellos se veían a sí mismos como modernos cruzados Gentiles que intentaban salvar una Europa ocupada por los judíos del servilismo total, absoluto e ignominioso. Los nacionalsocialistas se veían a sí mismos en un enfrentamiento apocalíptico de vida o muerte con una egoísta comunidad judía colectivista, oligárquica y restringida, por otra parte conocida, en lenguaje moderno, como el Anticristo (colectivo).
     

Mientras los nacionalsocialistas han sido cargados con la etiqueta de verse a sí mismos como defensores de una raza superior alemana, la verdad del asunto es que los judíos durante milenios —e incluso hoy— se han visto a sí mismos como verdaderos miembros de una raza tribal superior (con los no-judíos siendo el equivalente de animales hablantes infrahumanos). Los nacionalsocialistas vieron la Segunda Guerra Mundial como verdaderamente una batalla entre el bien y el mal, y ellos eran la fuerza del bien.
     

Hay de hecho mucho que decir en apoyo de la perspectiva nacionalsocialista sobre la Segunda Guerra Mundial. Ahora, sin embargo, examinemos las psy-ops estratégicas Aliadas y veamos cómo, entre otros ejemplos, ellos emplearon el simbolismo cristiano, diabólicamente, para anunciar sus éxitos y victorias sobre el Nacionalsocialismo.

SEGUNDA PARTE:PSY-OPS ESTRATÉGICAS BRITÁNICAS,ESTADOUNIDENSES Y SOVIÉTICAS

Mientras los nacionalsocialistas emplearon simbología anti-judía, los Aliados por su parte a menudo emplearon simbología pro-judía y anti-gentil, anti-cristiana, en sus campañas de psy-ops contra las naciones del Eje.
     

Esto no debería ser ninguna sorpresa. Mientras los nacionalsocialistas se veían a sí mismos como campeones de la causa Gentil, las naciones Aliadas abrazaron el judaísmo como su estandarte. Mientras el Presidente Roosevelt es honoríficamente asociado con ayudar a derrotar los supuestos males del fascismo nacionalsocialista y rescatar a los judíos de los reportados horrores de los campos de concentración, se debe reconocer que ese político de Nueva York fue visto por muchos de sus opositores políticos como un cripto-judío él mismo.
     

De hecho, Roosevelt era apodado «Rosenfeld» aquí en Estados Unidos por muchos estadounidenses que lo veían como demasiado estrechamente aliado con poderosos miembros del Establishment judío del Este y con su virulenta actitud belicosa de pre-guerra hacia la anti-judía Alemania Nacionalsocialista. Con esto en mente, veamos la reveladora simbología empleada por el mando Aliado para tentar a y señorear sobre un Alemania Nacionalsocialista cada vez más asediada.

1) Simbolismo del nombre: Eisenhower. ¿Por qué el general Dwight David Eisenhower fue seleccionado y catapultado para ser el Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa —la posición más alta en la jerarquía militar Aliada en aquel teatro— a pesar de que él tuvo una carrera militar muy opaca antes de la Segunda Guerra Mundial? Durante 16 años él fue un Mayor sin ninguna relevancia (1920-1936); durante ese tiempo él fue asignado al 24º Regimiento de Infantería, de puros negros, una posición que él en forma legítima consideró una degradación, y le disgustó muchísimo. Pero su suerte cambiaría. En 1936 él finalmente fue promovido al rango de teniente coronel. Entonces en Septiembre de 1941 él llegó a ser general de brigada, y en 1942 él se convirtió en mayor general y teniente general, y luego un general hecho y derecho en 1943. En Diciembre de 1943 se anunció que él sería el Comandante Aliado Supremo en Europa.
     

El apellido de familia era originalmente «Eisenhauer», o «colmillo de hierro». La selección de dicho general estadounidense con el significativo apellido alemán de «Eisenhower» para conducir el esfuerzo de guerra Aliado en Europa como el Comandante Supremo, a pesar de que él había sido un estudiante mediocre en West Point (él se graduó como el número 61 de la clase de 1915 de 164 alumnos), no debería ser perdida de vista en observadores sofisticados. Además, muchos de los generales Aliados probados en el campo de batalla y que estaban bajo su mando —el mariscal de campo Montgomery, el general George Patton, el general Omar Bradley, el almirante John L. Hall, etcétera— tenían poco respeto por su mando incluso aunque él sólo sirviera como una figura pública decorativa.

     

«Eisenhower», como el shofar [instrumento judío de viento hecho con un cuerno], fue empleado emblemáticamente para anunciar y reunir a la élite pro-judía para combatir y derrotar a la oposición Gentil a la hegemonía judía, a saber, los nacionalsocialistas. Además, hay una evidente posibilidad de que Eisenhower fuera de herencia judía: su padre y su madre tenían nombres claramente judíos (David Jacob Eisenhower e Ida Stover), y el nombre correcto del general Eisenhower tras su nacimiento era David Dwight Eisenhower pero él decidió invertir su primer y segundo nombre.
     

En una nota relacionada, significativo también es el hecho de que el apellido original de Stalin fuera «Dzhugashvili», que según se informa puede significar, en georgiano, «Jewison» o «hijo de un judío»; él más tarde cambió su nombre a «Stalin«, un nombre ruso que significa «hombre de acero». Con «Eisenhower» en un lado y «Stalin» en el otro, eso sirvió para recordar a los alemanes y europeos centrales Gentiles que ellos están atrapados entre el hierro judío (al Oeste) y el acero judío (al Este).

2) Simbolismo del nombre: Churchill. A Winston Churchill no le era extraño sacrificar vidas civiles a fin de promover una agenda pro-guerra. Testigo de ello fue su complicidad en el muy sospechoso y muy problemático hundimiento del barco Lusitania (7 de Mayo de 1915) en la Primera Guerra Mundial que fue anunciado por la prensa Aliada internacional como una razón para poner a Estados Unidos en el lado de la Triple Alianza temprano en aquel conflicto. Churchill era un oportunista maquiavélico que se auto-promovía, que estaba más que dispuesto a servir a los intereses judíos si eso promoviera su carrera política y asegurara su nombre en los libros de Historia. El hecho de que su apellido fuera «Churchill» (o «church» + «ill»), que podía ser proyectado en los nacionalsocialistas como sugiriendo que la causa nacionalsocialista era una mala (ill) cruzada religiosa, fue «miel sobre hojuelas», por así decir, cuando Churchill fue elevado a la posición de Primer Ministro. Obviamente su nombre no fue elegido para reflejar desfavorablemente la causa Aliada, sino que puede ser visto como una proyección negativa contra los nacionalsocialistas.

3) Gesto cripto-religioso. La «V» para significar «Victoria» como saludo con los dedos hecho por Roosevelt y Churchill. Significativamente, Roosevelt y Churchill ambos adoptaron el signo manual de la «V de Victoria» como una manera encubierta, aunque pública, de mostrar su apoyo a la comunidad judía (nuevamente, ésa es una variante del Birkat Kohanim) y como una estocada contra los nacionalsocialistas que temían una dominación judía global. Roosevelt y Churchill estaban ambos absolutamente conscientes de que ellos eran los campeones de la hegemonía judía durante la Segunda Guerra Mundial y de que en un sentido muy real la Segunda Guerra Mundial era una batalla entre la soberanía judía y la contra-judía, Gentil.

4) Simbolismo anual. La contraofensiva soviética en Stalingrado. La contraofensiva del Ejército Roja comenzó el 23 de Agosto de 1942, durante el mismo día del tercer aniversario del tratado de no agresión germano-soviético, el Pacto Molotov-Ribbentrop de 1939. Aquello fue un recordatorio directo y una recriminación a los dirigentes nacionalsocialistas por decidir quebrantar su anterior pacto de no agresión con los soviéticos.

5) Simbolismo del nombramiento. Los Aliados procuraron disminuír la importancia para los nacionalsocialistas de la campaña de África del Norte llamando incorrectamente al grupo de ejército alemán e italiano de Rommel como una mera unidad militar, el «Afrika Korps». Deseando fomentar levantamientos anti-coloniales a fin de interrumpir el esfuerzo de guerra Aliado y para mejorar la campaña alemana para librar el Mediterráneo del control británico, los líderes nacionalsocialistas pusieron un fuerte énfasis en la conquista y ocupación de África del Norte. Los así llamados «Afrika Korps» de Rommel eran de hecho una combinación de ejércitos, uno alemán y otro italiano, en un grupo de ejército. Los Aliados intentaron reducir la importancia de la estrategia alemana anti-colonialista minimizando los recursos del Eje dedicados a África del Norte y censurando ante el público Aliado cualquier información sobre las inicialmente exitosas pro-nacionalsocialistas y anti-Aliadas rebeliones en Siria-Líbano, Iraq e Irán.

     

Vale la pena decir algo más sobre este tema, a saber, que los nacionalsocialistas de hecho tuvieron algunos éxitos al instigar levantamientos anti-coloniales en territorios británicos imperiales. Entre los exitosos levantamientos de Oriente Medio patrocinados por los nacionalsocialistas contra los Aliados se incluye la campaña de los británicos contra los franceses pro-Vichy en Siria/Líbano. Los franceses en Siria-Líbano votaron en 1940 para alinearse con la Francia de Vichy después de la victoria alemana; como resultado, los británicos en Mayo-Julio de 1941 lanzaron una invasión del territorio francés pro-Vichy de Siria-Líbano. Si bien los británicos fueron al final exitosos, sin embargo, la gran mayoría de las derrotadas fuerzas francesas de Vichy eligieron retornar a la Francia de Vichy después de que aquella campaña terminó y no luchar de parte de los Aliados o de Charles de Gaulle, algo que usted no leerá de en sus libros de Historia estándares.
     

Los nacionalsocialistas también fueron exitosos en la instigación de levantamientos anti-coloniales en Iraq e Irán en 1941 durante la campaña nacionalsocialista en África del Norte. Nuevamente, eso es algo que usted no leerá en sus libros de Historia estándares. De hecho, ciertamente hay una censura tácita que rodea al anti-colonialismo nacionalsocialista durante la Guerra. Usted simplemente no leerá sobre el levantamiento iraquí pro-nacionalsocialista contra los británicos el 1º de Abril de 1941 (la guerra anglo-iraquí fue exitosamente depuesta por los británicos), ni tampoco acerca de la destitución anglo-soviética del pro-nacionalsocialista Sha de Irán, Reza Pahlevi, y su reemplazo con su hijo pro-Aliados, Mohammed Reza Pahlevi, en 1941.
     

Además, como un aparte, pocas personas comprenden que los británicos invadieron Islandia el 10 de Mayo de 1940 para no permitir que cayera en manos alemanas. Independientemente de eso, los británicos no fueron invitados sino que literalmente invadieron la neutral Islandia y ocuparon aquel país; los británicos posteriormente entregaron la ocupación militar de Islandia a EE.UU. el 16 de Junio de 1941, antes incluso de que Estados Unidos fuera oficialmente un beligerante en la guerra. Estados Unidos siguió ocupando Islandia hasta el fin de la guerra.

6) Asociación con fiestas nacionales. El asesinato del líder del gobierno polaco en el exilio, el general Wladyslaw Sikorski, con la mayor probabilidad por parte de la Inteligencia Aliada (la Oficina de Servicios Estratégicos u OSS), el 4 de Julio de 1943 (Día de la Independencia en Estados Unidos), en un accidente de avión justo en la costa de la colonia británica de Gibraltar. La orquestación de un asesinato para que coincida con una fecha significativa, a menudo es hecha para, psicológicamente, desengañar y morigerar pensamientos de conspiración debidos a la coincidencia conscientemente fabricada.
     

Seguramente los conspiradores no tendrían la desfachatez de emplear coincidencias abiertas, como el asesinato de Sikorski durante el Día de la Independencia, si ellos desearan encubrir su comportamiento y motivos, ¿correcto? ¡Incorrecto! Las manufacturadas «coincidencias» abiertas a menudo sirven como un disuasivo psicológico para desviar la especulación acerca de las verdaderas causas que están detrás de una conspiración. Los conspiradores están todos familiarizados con la psicología humana y con los medios de difundir la disonancia cognoscitiva en la mente de un público bien adoctrinado. La muerte del general Sikorski fue muy conveniente para los Aliados —sobre todo para Stalin— ya que el gobierno polaco en el exilio era una espina diplomática en el costado de las súper-potencias Aliadas que no querían tener que salir sin apoyo a exigir una Polonia libre de posguerra, libre de la tiranía soviética.
     

Eso habría trastornado al «Tío Joe» Stalin. Además, al asesinarse al general Sikorski, aquello salvó a Churchill, en particular, de la vergüenza doméstica de tener que al menos intentar negociar la liberación de Polonia de la garra de Stalin cuando era evidente que el Ejército Rojo iba a ocupar y mantener a Polonia en la órbita soviética de posguerra. Muchos polacos expatriados que lucharon de parte de los británicos, en particular, estaban bajo el profundo malentendido de que a Churchill (o Roosevelt) no les importaban nada ellos o su país.

7) Imágenes icónicas. La Conferencia de Casablanca («White House») del 14 al 24 de Enero de 1943, cuyo nombre en código era, de manera significativa, «Operación Símbolo». Ése fue otro aviso a los nacionalsocialistas de que todavía otra súper-potencia global, Estados Unidos (es decir, «Casa Blanca»), estaba entonces alineada contra ellos también. Al seleccionar el nombre en código de «Símbolo» para esa primera reunión en el extranjero en tiempos de guerra entre Roosevelt y Churchill, el Presidente y el Primer Ministro estaban señalando a la élite nacionalsocialista que ellos también emplearían símbolos como un medio de intimidación y guerra psicológica, y que los nacionalsocialistas tenían que prestar atención a eso. Además, en esa conferencia Roosevelt y Churchill declararon que ellos sólo aceptarían una «rendición incondicional» de los nacionalsocialistas, quitando así cualquier incentivo para que los propios alemanes se rindieran.

8) Simbolismo de acción anticipada. La Conferencia de El Cairo, llamada en código como «Sextante», del 22 al 26 de Noviembre de 1943. Roosevelt, Churchill y Chiang Kai-Shek (China) se reunieron allí. Un «sextante» es un dispositivo de navegación náutica empleado para identificar la posición y la dirección de un barco en el mar. Con la derrota nacionalsocialista en El-Alamein justo al Oeste de El Cairo el año antes (Octubre-Noviembre de 1942), el mensaje enviado a los dirigentes nacionalsocialistas al denominar a esa conferencia en África del Norte con el nombre en código de «Sextante» es que la marea de la guerra podía ser vista entonces volviéndose firmemente contra los nacionalsocialistas. Eso es lo que el «sextante» Aliado registraba.

9) Simbolismo retroactivo. La Conferencia de Teherán, llamada en código como «Eureka» (o «¡Lo he hallado!»), del 28 de Noviembre al 1º de Diciembre de 1943. Aquella fue la primera reunión en tiempos de guerra de los tres líderes Aliados: Churchill, Roosevelt y Stalin. El líder de Irán en 1941 era un anti-colonialista y pro-nacionalsocialista llamado Reza Pahlevi, mientras al lado cuatro generales iraquíes renegados, conocidos como el Cuadrado de Oro (Golden Square), lideraron una efímera rebelión contra el dominio británico colonial en 1941; en ambos casos los disidentes políticos y militares anti-coloniales fueron molestados e identificados —»¡Eureka!»— como simpatizantes nacionalsocialistas cuando Gran Bretaña (en Iraq e Irán) y la Unión Soviética (en Irán) aplastaron la rebelión anti-colonial y establecieron en el Medio Oriente otros dos Estados clientes firmemente controlados dentro de la órbita Aliada.

10) Numerosas asociaciones fonéticas y referencias míticas. La Conferencia de Yalta o Crimea, llamada en código «Conferencia Argonauta», entre el 11 y el 14 de Febrero de 1945. La palabra «Yalta» está fonéticamente asociada con la palabra «Halt» [alto, detención], señalando así y recordando a los casi derrotados líderes nacionalsocialistas el punto culminante de su frustrada invasión de la Unión Soviética. El otro mensaje comunicado a los dirigentes nacionalsocialistas, cortesía de haber seleccionado, de todos los sitios, a Crimea para esa conferencia, es que los líderes nacionalsocialistas iban a afrontar probablemente un procesamiento criminal tras la conclusión de la guerra; eso a pesar de que la Conferencia de Crimea se llevó a cabo precisamente ¡cuando Dresden estaba siendo bombardeada por los Aliados!. ¡Qué desfachatez!
     

Pero ¿qué hay del curioso nombre para esa conferencia, la «Conferencia Argonauta»?. ¿Qué importancia posible tiene la mítica historia de Jasón y los Argonautas con esa decisiva conferencia final de guerra sostenida entre un agonizante Roosevelt, y Churchill y Stalin? En la mitología griega los Argonautas eran héroes que ayudaron decisivamente a Jasón a vencer muchos obstáculos y a capturar el Vellocino de Oro, un símbolo de monarquía y autoridad.
     

Con ese telón de fondo en mente, la analogía es demasiado clara: tal como los Argonautas fueron cruciales para la preparación del camino para que Jasón consiguiera el Vellocino de Oro y pudiera reclamar su monarquía, del mismo modo el triunvirato de Stalin, Roosevelt y Churchill, esos tres «argonautas» de la Segunda Guerra Mundial, después de muchas duras pruebas ayudaron a capturar el «Vellocino de Oro» de una derrotada Alemania, y al hacer eso pusieron a Jasón (J-son y los judíos) en el trono de Europa Central, ahora completamente dominada y controlada por los judíos. Roosevelt, Stalin y Churchill fueron los gustosos intermediarios —hijos metafóricos de la judería colectiva— quienes después de la guerra presentaron a los Grandes Judíos, y a la posteridad judía, el trofeo de una derrotada Alemania Nacionalsocialista.

11) Simbolismo religioso. Si bien la invasión Aliada de la Francia ocupada por los nacionalsocialistas comenzó oficialmente durante la mañana del 6 de Junio de 1944, originalmente había sido programada para que se llevara a cabo el 5 de Junio, pero debido al mal tiempo fue pospuesta un día. (Sin embargo, algunas unidades de fuerzas especiales Aliadas desembarcaron el 5 de Junio en Francia). ¿Por qué fue seleccionado el 5 de Junio? Porque aquél era el día de fiesta del santo patrono de Alemania, Bonifacio (quien también, según se dice, murió el 5 de Junio).
     

Además, la selección de Normandía como lugar para la invasión fue también significativa. La única verdadera oposición significativa que los Aliados experimentaron durante el Día-D [¿Deutsch?] fue en las playas Utah y Omaha. Las otras cabezas de playa —Gold, Juno y Sword— prácticamente no tuvieron ninguna oposición armada significativa. El haber escogido Normandía entonces fue, una vez más, muy probablemente para objetivos de psy-ops para señalar (entre otras cosas) un retorno de Guillermo el Conquistador / Winston Churchill a Normandía, en Francia. El descarado y costoso desembarco en Normandía —un desembarco que, desde un punto de vista estrictamente militar, era innecesariamente arriesgado para los soldados rasos Aliados, sobre todo en las playas Utah y Omaha— fue la refutación de los Aliados a la derrota aplastante que ellos experimentaron cuatro años antes en Dunkerque.

12) Simbolismo y asociaciones de tipo histórico-religioso. El bombardeo de Dresden, el 13 y 14 de Febrero de 1945. Significativamente esa ciudad era conocida como la sede histórica de la Reforma Protestante alemana. Sin embargo, durante los días santos Martes de Carnaval y Miércoles de Cenizas en 1945, cuando la guerra estaba casi completamente ganada, los bombarderos británicos y estadounidenses incineraron esa indefensa y hasta entonces no bombardeada ciudad, y al hacer eso señalaron el golpe de gracia y el final de la «Reforma» anti-judía nacionalsocialista /alemana.
     

Aquélla fue la transparente motivación simbólica detrás de incinerar absolutamente esa histórica ciudad (que no tenía instalaciones industriales para fabricar armamentos ni valor militar estratégico) a lo largo de esos dos días santos cristianos. La brutalidad absoluta de la orden de los bombarderos británicos y estadounidenses de bombardear una ciudad indefensa llena sobre todo de ancianos, mujeres y niños refugiados, es realmente abrumadora.
     

Después del bombardeo de la primera noche, cuando los agotados equipos de bomberos y de rescate alemanes luchaban por salvar a quemados, mutilados y heridos, los bombarderos Aliados volvieron al día siguiente para apuntar a dichos equipos de primeros auxilios alemanes para amenazar la seguridad de los trabajadores de rescate, de modo que entonces ellos abandonaran su misión humanitaria de salvar vidas inocentes. Según algunas estimaciones, hasta 500.000 alemanes y refugiados de Europa del Este fueron incinerados en ese verdadero holocausto. Además, según algunas estimaciones, ¡más Gentiles murieron en esos dos días en Dresden que judíos en todo su «Holocausto»! [3].

[3] Usando los registros nacionalsocialistas oficiales que catalogaban las muertes en los campos alemanes para prisioneros, sólo 403.713 murieron en toda la red de campos nacionalsocialistas entre 1935 y 1945. Véase The New York Times del 3 de Marzo de 1991. También, «The WWII Dresden Holocaust. A Single Column of Flame», 6 de Feb. de 2002 https://rense.com/general19/flame.htm

13) Contra-simbolismo de martirio japonés-cristiano. El bombardeo atómico de las dos ciudades japonesas con mayor número de cristianos, Nagasaki e Hiroshima, en 1945 fue un contrapunto irónicamente apropiado y una retribución por el ataque japonés contra Pearl Harbor durante la fiesta de la Inmaculada Concepción en 1941. Hiroshima y Nagasaki eran las dos ciudades más cristianas en Japón; de hecho, Nagasaki se jactaba de tener la iglesia católica más grande de Oriente, la catedral de Santa María, con una cantidad de 12.000 miembros (de los cuales aproximadamente 8.500 murieron en el bombardeo).
     

De hecho, la altísima aguja de la catedral de Santa María fue usada por los pilotos estadounidenses de la bomba atómica para identificar Nagasaki como la ciudad a ser bombardeada. Los dirigentes estadounidenses no estaban en contra de matar a cristianos (japoneses) a fin de establecer un punto psicológico estratégico. Esto también muestra cuán bajo se habían hundido, cuán amorales y anti-cristianas eran las prácticas Aliadas de tiempos de guerra, y cómo los bobos y dóciles aviadores estadounidenses debían seguir órdenes ciegamente y hacer lo que se les decía, sin que les importaran sus congéneres cristianos.

14) Simbolismo del nombre: «Operación Keelhaul». Cruelmente pero adecuadamente llamada. El Keelhauling era un castigo impartido a marineros por incluso infracciones menores, y consistía en atar una cuerda alrededor de la persona castigada y arrastrarla por debajo del fondo del barco hasta que surgiera por el otro lado, viva o muerta.
     

Ese castigo a menudo causaba cortes severos a la víctima o su ahogamiento. La Operación Keelhaul fue realizada por fuerzas británicas y estadounidenses, y era una de las condiciones de la Conferencia de Yalta de llevar de vuelta a todos los refugiados soviéticos —militares o civiles— a la URSS; la misión era repatriar a prisioneros de guerra y refugiados soviéticos que huían de Stalin, y fue llevada a cabo entre el 14 de Agosto de 1946 y el 9 de Mayo de 1947.
     

Al repatriar a la fuerza a millones de antiguos residentes soviéticos de vuelta a la URSS después de la guerra, los Aliados efectivamente facilitaron la ejecución sumaria de incontables miles de refugiados y el encarcelamiento de cientos de miles más en campos soviéticos para prisioneros. El hecho de que esa operación fuera deliberada y conscientemente llamada «Operación Keelhaul» por los militares Aliados no deja duda de que Roosevelt y Churchill sabían exactamente que ellos estaban condenando a esos prisioneros de guerra y refugiados a un encarcelamiento, tortura o muerte seguros. Los soldados Aliados que transfirieron a esos refugiados al control soviético, en la frontera a menudo podían oír a la distancia el sonido de disparos a medida que los ciudadanos soviéticos repatriados iban siendo sumariamente ejecutados.
     

El 31 de Marzo de 1945 el Secretario General soviético Joseph Stalin, el Primer Ministro británico Winston Churchill y el Presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, en un añadido secreto al acuerdo de Yalta, concluyeron la forma final de sus planes para ejecutar extra-judicialmente y en masa a refugiados soviéticos. Ese plan de devolver a la fuerza a refugiados a la Unión Soviética le fue mantenido secreto al pueblo estadounidense y al británico durante más de 50 años.

15) La invención del «Holocausto» como un medio para establecer un Estado Sionista (Israel) para los Grandes Judíos, así como para que sirviera como un cliché para justificar ante el soldado Aliado común de tierra y de aire la justicia de su causa contra los aborrecibles nacionalsocialistas. La destrucción absoluta de centros civiles alemanes (ciudades) tenía que ser justificada ante los soldados Aliados conquistadores cuando ellos hicieron su camino a través de Alemania y presenciaron el horror casi inimaginable que aconteció sobre mujeres, niños y ancianos alemanes.

     

Esos crímenes de los Aliados tenían que ser excusados, y en consecuencia los Aliados inventaron el «Holocausto», en parte para tranquilizar a los soldados rasos y aviadores típicos en cuanto a la rectitud de su causa. Aquél se convirtió en una bien conocida causa de propaganda para los líderes Aliados y no podía ser publicitado, promovido o exagerado lo suficiente.
     

El «Holocausto» fue también, en parte, inventado para establecer y solidificar a los judíos no como magnates y manipuladores conspiradores en el campo de las finanzas, los medios de comunicación y la política, sino como víctimas perpetuas y persistentes de la cultura Gentil mayoritaria. Finalmente, como he argumentado en un ensayo anterior [4], el «Holocausto» fue, de hecho, una operación sionista de falsa bandera de los Grandes Judíos empleada contra Pequeños Judíos a fin de conseguir que estos últimos huyeran de Europa y emigraran a Palestina y fundaran un Estado judío y un pueblo judío.

[4] «Holocaust: A Jew on Jew False Flag Operation», 17 de Enero de 2015https://www.veteranstoday.com/2015/01/17/the-holocaust-a-jew-on-jew-false-flag-operation/

     

De la breve muestra de campañas de psy-ops estratégicas del Eje y Aliadas ya enumeradas uno puede ver una tapicería estratégica mucho más grande y un tablero de ajedrez psicológico en el cual los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial se desarrollaron. Curiosamente, pero significativamente, los Aliados diabólicamente eligieron fiestas cristianas —como el horroroso bombardeo de Dresden el Miércoles de Cenizas— para realizar sus brutales y bestiales asaltos sobre refugiados no combatientes, mientras al mismo tiempo anunciaban su lealtad con la comunidad judía de la élite que ganó enormes utilidades de la guerra y sus resultados.
     

De hecho, a pesar de que los países Aliados eran nominalmente cristianos y Gentiles (al menos con respecto al pueblo común), aquello no impidió a los Aliados telegrafiar simbólicos mensajes anti-cristianos y anti-gentiles a los orgullosamente Gentiles nacionalsocialistas.

     

Como un pensamiento concluyente, para que mis lectores no supongan ingenuamente que las campañas de psy-ops se terminaron con la Segunda Guerra Mundial, sólo tengo que señalar los acontecimientos terroristas del cripto-establishment del 11-S, orquestados por los sionistas, que ha sido ideado para reemplazar la Guerra Fría por una interminable «guerra contra el terrorismo»; ni tampoco necesito mencionar el bombazo similarmente orquestado de manera doméstica en la ciudad de Oklahoma del 19 de Abril de 1995 (que ocurrió exactamente en el segundo aniversario del asalto federal contra el recinto de David Koresh en Waco, Texas, en 1993), y el chivo expiatorio Timothy McVeigh, que asumió la culpa por esa encubierta operación terrorista doméstica del cripto-establishment.
     

Debemos creer que Estados Unidos está lleno de terroristas y que la amenaza del terrorismo, tanto doméstico como extranjero, es un peligro equivalente de la Guerra Fría que luchamos contra los soviéticos. «Tenga miedo. ¡Tenga mucho miedo!», es el estribillo de la psy-op que los medios domésticos e internacionales de comunicación controlados por los judíos constantemente —y egoístamente— nos repiten cada día. Los verdaderos vendedores y promotores del terrorismo hoy no son unos oscuros y andrajosos guerrilleros del Medio Oriente sino nuestras «propias» publicaciones propagandísticas domésticas, cortesía de los dominantes medios globales de comunicación, a menudo dirigidos por los judíos.

     

Finalmente, ¿espero yo que todas las personas estén de acuerdo con todos y cada uno de los ejemplos especulativos de la guerra psicológica estratégica que he delineado aquí? Por supuesto que no, pero eso no es necesariamente malo. Lo que yo preferiría más es que mis lectores ajusten sus propias mentes en cuanto a la validez de mis especulaciones en los 22 ejemplos que he enumerado aquí y que reflexionen en lo que podrían ser otros ejemplos de guerra psicológica estratégica que puedo haber pasado por alto.
     

La Segunda Guerra Mundial fue empleada por la administración de Roosevelt para consolidar al parcializado y monolítico control estatal de los medios de comunicación (especialmente por medio de la estadounidense Oficina de Información de Guerra) y manipular al público avivando las llamas de la histeria de guerra. Aquel legado vive con nosotros en los cuidadosamente examinados medios corporativos de comunicación de hoy, dominados por los judíos. (Hay una razón para que el cronograma de las emisiones de los medios de comunicación sea llamado «programación»).–

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