¿Es la “Balandra del Río Hudson” el misterioso barco hallado bajo las ruinas en Torres Gemelas?

Tras el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 el World Trade Center se transformó en un verdadero santuario de ruinas que fueron removidas entre ellas la  Balandra del Río Hudson fueron estudiadas lentamente por los equipos de rescate, investigadores y profesionales de otros ámbitos.

Fue allí donde se dio con un maravilloso hallazgo un  misterioso barco la Balandra del Río Hudson. Que  mide  aproximadamente a 6.7 metros, o casi 22 pies bajo el suelo. Justo al sur donde las torres del World Trade Center estaban antes de ser derribadas en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

La Balandra del Río Hudson que mide aproximadamente a 6.7 metros

El  barco misterioso hallado bajo las Torres Gemelas de NY data del siglo XVIII  y durante más de 200 años. Permaneció oculto bajo el World Trade Center de la ciudad de Nueva York, sin que nadie lo viera.

Los Arqueólogos  durante sus trabajos encontraron algo que dejó a todos boquiabiertos ya que, en primera instancia, el hallazgo nada tenía que ver con la escena del suceso

El barco que ha sido identificado tentativamente como” Hudson River Sloop” o Balandra del Río Hudson en español. Y que  los investigadores dicen que fue diseñado por los holandeses para ser utilizado como transporte de  pasajeros y carga a través de las aguas rocosas y poco profundas del río, fue localizado una mañana temprano.

“Estábamos monitoreando el sitio y de pronto vimos que esta madera curva apareció, estaba segura de que era parte de un barco. Así que detuvimos las retroexcavadoras y comenzamos a excavar a mano”. Comento  Molly McDonald  una arqueóloga de la firma de consultoría ambiental AKRF.

Mc Donald y el equipo de arqueólogos que le acompañaban analizaron los anillos de la madera y determinaron que la Balandra del Río Hudson fue construida en los años 1700 para el transporte de pasajeros.

Los científicos se remontan al estado de Filadelfia en la época colonial, según investigadores del Tree Ring Research Laboratory en el Lamont-Doherty Earth Observatory de la Universidad de Columbia.

Descubriendo el origen
ancla del barco

En sus estudios determinaron que «Un viejo bosque en la región de Filadelfia proporcionó el roble blanco utilizado en la armazón del barco.

Probablemente cortaron los árboles alrededor de 1773, solo unos años antes de la sangrienta guerra que logró que Estados Unidos se independizara de Gran Bretaña». Según la declaración de los científicos.

Los investigadores utilizaron un proceso conocido como dendroprovenancing para determinar los orígenes del casco.

De la Balandra del Río Hudson por medio del cual se analizaron los anillos de los árboles de las muestras de madera. Y se contrastaron contra otras cronologías históricas de árboles.

«Tomamos muestras de roble de la nave del World Trade Center e hicimos un registro del crecimiento a través del tiempo. Luego lo comparamos con los registros independientes del roble blanco que teníamos».

Para dar con el preciso origen del barco fue fundamental el muestrario de madera de Ed Cook. Un científico del observatorio universitario ‘Lamont-Doherty’, que recogió muestras del monumento del Independence Hall en Filadelfia hace unas décadas.

Los anillos de crecimiento que conforman la madera del viejo edificio coincidieron perfectamente con los de la madera de la Balandra del Río Hudson. Hallado en Centro Mundial de Comercio, lo que logra probar que ambas maderas proceden de la misma región,  de la última parte del siglo XVIII.

Cronología en la madera

Los científicos analizaron las cronologías de los robles desde Boston hasta Virginia. Pero su análisis encontró que las muestras tenían la mayor compatibilidad con los árboles al este de Pensilvania.

También encontraron que el mismo tipo de robles que se utilizaron para construir la nave,  se utilizaron para construir el salón de la independencia de Filadelfia. Donde se firmó la Declaración de la Independencia en 1776, indicó el estudio.

Los arqueólogos suelen realizar investigación básica para determinar si una obra de construcción podría ser susceptible a oportunidades arqueológicas, dijo McDonald, ella y sus colegas han estado en la Zona Cero para monitorear la construcción a fin de ver si había posibles hallazgos.

La mayoría de los restos de la Balandra del Río Hudson actualmente están siendo almacenados en la Universidad de Texas A&M, dijo Jason Conwall, vocero de Empire State Development.

La empresa Lower Manhattan Development Corporation, creada tras los ataques del 11 de Septiembre,  para ayudar a planear la reconstrucción de la parte sur de Manhattan, es una filial de Empire State Development, y es la propietaria del barco.

Se presume que “La Balandra del Río Hudson” después de estar en uso durante 20 a 30 años, el barco navegó a la parte sur de Manhattan, donde finalmente se hundió, ya sea deliberadamente o por accidente, y a la larga quedó sepultado por basura y otros materiales de relleno utilizados con el propósito de ampliar la costa de Manhattan.

«Estamos trabajando en posibles opciones para el futuro, las cuales potencialmente incluyen la conservación del barco, pero ahora mismo todavía se están determinando planes fijos», dijo Conwell.

«Tenemos esta importante información proveniente del barco del World Trade Center que podemos usar para nuestro trabajo futuro. En cierta forma, el barco prevalece».

Pese a todo… un misterio quedaba aun rondando: ¿cómo llegó el barco hasta ese lugar?

En la Universidad de Columbia creen tener la respuesta. Si bien los historiadores aún no están seguros de si la Balandra del Río Hudson se hundió accidentalmente o fue a propósito sumergido para convertirse en parte de un relleno utilizado para hacer crecer la costa del Bajo Manhattan. Las  ostras fijadas al casco de la nave sugieren que, al menos, este languideció en el agua durante algún tiempo antes de ser sepultado por capas de basura y suciedad.

Se supone que esto sucedió hacia el año 1818, cuando la Balandra del Río Hudson quedó definitivamente enterrado, hasta que el atentado terrorista de 2001 terminó por traerlo nuevamente a la superficie.

Rafael Flores Esparza

Director de Operaciones RCENI LATAM





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