¿Eres una persona altamente sensible?

Has estado trabajando en esa presentación para tu jefe toda la semana, y haz puesto todo tu esfuerzo en ello. Cuando tu jefe te indica las correcciones y lo que esperaba, te sientes caer. Sientes las lágrimas brotando. Tu colega mira por encima y trata de consolarte diciendo: “No es gran cosa. Él es exigente, y se lo hace a todos.” Pero no te consuela. De hecho, comienzas a preguntarte si tu carrera puede haber terminado.

IMAGEN: TINY BUDDHA
Te preguntas qué te pasa. ¿Por qué siente dolor que otros parecen nunca sentir? ¿Por qué experimentas sentimientos que la mayoría nunca sienten? ¿Por qué lloras más lágrimas en un año que la persona promedio hace en una vida? Eres una persona muy sensible. Estos son algunas señales de que lo eres:

El mundo no te entiende

La gente te dice que reaccionas exageradamente, pero simplemente procesas las cosas a un nivel profundo. Eres intuitivo, y te gusta cavar en el fondo para resolver las cosas. Vives dentro de tu propia cabeza. Debido a esto, sientes las cosas en un nivel completamente diferente que tus pares menos sensibles. Y esos sentimientos profundos te hacen más emocionalmente reactivo. Pero no reaccionas demasiado, simplemente reaccionas más en ciertas situaciones porque sientes más. Eso es algo bueno, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no todo el mundo te entiende? ¿Por qué dicen cosas como: “No lo tomes todo tan personalmente” o “¿Por qué siempre eres tan sensible?” La gente tiende a ver tu sensibilidad como algo malo y se burlan de ella, lo que hace que te vuelva más sensible, y el ciclo continúa.


Hipersensibilidad a la crítica y evaluación

Claro, la retroalimentación negativa es tu peor pesadilla. Es por eso que a menudo te sales de su camino para evitar ser criticado, incluso si esto significa trabajar toda la noche y sacrificar tu propia vida con el fin de complacer a los demás. Te sientes como si estuvieras constantemente bajo un microscopio y todo el mundo te está juzgando por todo lo que haces. Te preguntas por qué todo el mundo siempre te está mirando. Estás obsesionado con la evaluación que otros hacen de ti, y es difícil enfocarte en otra cosa. Es casi imposible para ti simplemente estar en el momento y disfrutar de la vida.


Molestias cotidianas

Pequeñas molestias no son tan diminutas para ti. ¿Cómo no notan los demás el caos provocado por el ruido innecesario, las luces parpadeantes y los malos hábitos de los demás? ¿Por qué no molesta a todos los demás que el acondicionador de aire hace sonajas cuando se enciende y apaga? A veces te vuelve loco cómo estás en sintonía con los detalles.


El ciclo vicioso

Te das cuenta de que a veces tus pensamientos y acciones no tienen sentido racional, al menos como se define en la “definición aceptada”, pero te sientes condenado a pensar y actuar sobre ellos de todos modos. No conoces otra manera de manejar las situaciones en tu vida. Parece imposible cambiar incluso en los días que deseas vivir una vida “normal”. Tus opciones son limitadas. Te sientes incapaz de participar en actividades cotidianas, y te sientes atrapado e indefenso. Te sientes atrapado en un círculo vicioso que no puedes detener. Esta es tu vida y tu infierno cotidiano.


Te retrasas en la vida

Tú también tienes metas y sueños, como cualquier otra persona. Quieres una vida grande y hermosa. Pero sabes que nunca se harán realidad porque te retrasas siquiera de intentarlo. Sabes que la vida tiene mucho más que ofrecer, pero evitas el mundo tanto como puedas. El miedo al fracaso y la desaprobación general es tan fuerte que no te dejas experimentar la vida. El tiempo pasa y te sientes como si la vida te estuviera pasando. Estás seguro de que dejarás este mundo con arrepentimiento y remordimiento por no estar a la altura de tu verdadero potencial.


Hay muchas cosas que deseas que puedas cambiar sobre ti mismo, pero no todas son malas, ¿verdad? Después de todo, sabes que ser muy sensible no siempre es algo malo. Tienes muchas características positivas y grandes cosas para compartir. Te preocupas por los demás de una manera que pocas personas lo hacen. Tu atención al detalle asegura que cada “t” se cruza. Eres un planificador meticuloso. Eres muy imaginativo y creativo. Estas son cosas buenas, ¿verdad? Solo deseas que la gente pueda leer tu mente por unos momentos para que puedan ver por qué actúas de la manera que ellos lo hacen. Tal vez entonces lo entenderían y te aceptarán por lo que eres.


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