Entendiendo la situación kármica (y IV)

La receta que apliques (el remedio, que dicen en el Tíbet) para crear una situación kármica propicia, marcará tu personalidad, que no deja de ser parte de tu condición kármica, de Alaya, recuerda que es lo que nos re-construye mentalmente cada mañana.

La persona, pasados los años no será igual si ha cultivado los paramitas (generosidad, amablidad…), que si ha decidido que siempre debe fluir con lo que pasa adaptándose sin resistencia, que si se ha convencido de que todo es un sueño y por tanto lo relevante es no implicarse emocionalmente en nada de lo que pase.

Serán tres personas diferentes pero las tres podrían haber establecido una situación kármica adecuada para su senda. Cada uno alineado con su doctrina de liberación (budismo, taoismo o hinduismo).

Como veis no hemos hablado hasta aquí de renacimiento ni de condiciones kármicas heredadas. Caso de que creas en ello hay que aclarar que, de nuevo, se suele hablar de esas condiciones en dos aspectos: de entorno e interiores.

Las de entorno son aquellas que afirman que has nacido en tal o tal forma, en tal o tal lugar debido a tu situación kármica. Nada que añadir, tampoco hay nada que cambiar aquí, sea cierto o falso “es lo que hay”, yo he nacido en España y he nacido así o asá, no hay mucho de lo que preocuparse en esto… ansiar o preocuparse por lo que no se es, es inútil.

Las “herencias” interiores (la herencia de Alaya), independientemente de si son realmente heredadas o solamente adquiridas en esta vida, pasan a gestionarse tal como hemos comentado. No hay diferencia alguna, debemos hacer lo mismo.

Así que, funcionalmente no hay demasiadas diferencias creas o no en el renacimiento. La forma en que debemos tratar la situación kármica es la misma.

Bien, ¿cómo afecta la condición kármica a la senda? Afecta en todo y para todo, pero comentamos dos aspectos bastante claros:

La primera. más inicial, es que tal como hemos dicho, la adquisición de prajna, el entrenamiento de la mente, el mindfulness, etc… dependen de un estado anímico adecuado, si no lo tenemos todo irá peor. Y la condición kármica construye ese estado anímico general.

La segunda, más tarde, es que al final todo esto “es tu vida”, es decir es justo lo que quieres cambiar. No la horita de meditación sino las otras 23.

Así que en última instancia el resultado final de la senda espiritual son las condiciones kármicas ideales gracias a una Alaya purificada y las herramientas adecuadas para mantenerla así (que surgen de prajna y entrenamiento de la mente).

Eso y no otra cosa es el tercer cuerpo de Buddha, el cuerpo de Buddha en el mundo: Nirmanakaya.

Gracias por leer.

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