“Conforme vives, se acumulan más experiencias, más memorias, y se vuelve una montaña muy pesada. La gente queda aplastada debajo. Cuando te das cuenta de que no tiene sentido, puedes dejarla. Ella no se aferra a ti, tú te aferras a ella, así que simplemente quita las manos.

Entonces, lo siguiente que viene a través de la observación es que te vuelves consciente de que el futuro todavía no es, por lo tanto, ¿para qué preocuparse por él? Ya veremos cuando llegue, ya responderemos.

No hay que preocuparnos por él, quizá nunca llegue o quizá llegue de una forma que hoy no te imaginas. Es impredecible. Pienses lo que pienses, 99 % nunca sucederá. Y desperdiciar tu energía por 1 % es una total necedad.

Cuando lo ves, te retiras del futuro, y el pasado y el futuro representan 100 % de tu mente, de todo su contenido; así, 50 % le pertenece al pasado y 50 % al futuro. No hay contenido en el presente. Si uno estuviera sólo aquí en este momento, la consciencia estaría vacía. Puedes ver que cuando observas tu mente, se está moviendo algo del pasado o algo del futuro. Mientras lo que importe sea este preciso instante, la consciencia será pura.

Y el que medita empieza a establecerse en el presente al deshacerse despacio, despacio, del pasado y del futuro. Vivir aquí y ahora es vivir una vida religiosa. Eso es consciencia pura, y lo que salga de la consciencia pura será virtud. Hagas lo que hagas, será correcto. Sea cual sea tu respuesta nunca te arrepentirás, nunca te sentirás culpable».

Osho, Lo último de la noche

Antía Bentancort

Activista incondicional de la unicidad humana. ¡Todos somos únicos, con un poder único, una genialidad única y una manera única de enriquecer este mundo!

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