El presente (I)

Como apéndice, quizá irrelevante a efectos espirituales, podemos hablar del tiempo. ¿Qué es el tiempo? ¿existe el pasado o el futuro? ¿qué es el presente?

No como upaya o práctica, no como “residir en el ahora”, sino metafísicamente, ¿qué es?

Aunque a la espiritualidad no le impacta en exceso esta visión metafísica, aunque sea por hobbie, veamos que podemos extraer de ella.

Hoy día se dice que el tiempo es la cuarta dimensión.

Inicialmente, desde un punto de vista totalmente matemático eso no dice nada, solo nos cuenta que para apuntar a determinado lugar concreto nos hacen falta cuatro variables y no tres. Poco más.

Si valoras el espacio (3 dimensiones) más el color de ese punto del espacio (otra dimensión adicional) también tienes 4 dimensiones, y son tan reales o irreales como las anteriores. Pero nadie habla del espacio-color como una realidad cuatri-dimensional ¿verdad?

Por tanto aún no hemos dicho nada demasiado concreto sobre el tiempo.

Pero Einstein afinó un poco más, él dijo que el tiempo estaba ligado de forma ineludible al espacio, es decir que no es solamente que necesitemos 4 variables para apuntar a un punto de nuestra realidad. Hay algo más, resulta que esas 4 variables están ligadas y unas dependen de otras. Si cambio una, me cambia la otra.

Eso sí empieza a dar lugar a la idea de un espacio 4-dimensional conectado, una realidad única: el espacio-tiempo.

Así, el tiempo se postula como una dimensión más, como las tres del espacio, equivalente.

Y derivado directamente de ello, surge la idea del “universo de bloque”.

Esta idea dice que el universo es simplemente un bloque 4-dimensional (infinito o no). Así el tiempo no es demasiado diferente de la altura o de la distancia lineal a un punto.

En la teoría del universo de bloque, todo el tiempo está ya ahí, en el bloque.

Igual que una carretera no se crea a medida que la recorremos, el tiempo tampoco.

Siempre está y ha estado ahí (si es que esta frase tiene sentido). Todo él. Como la carretera.

Así pues nuestro supuesto pasar del tiempo (no mental sino científico, como en los experimentos de ciencia) sería solamente recorrer esa carretera temporal, pero la carretera siempre ha estado ahí, es una dimensión que siempre ha existido completa, igual que el espacio.

Nadie cree que el espacio se crea ante él a medida que camina… ¿por qué si nos lo parece con el tiempo?

Por eso también se dice que todos los procesos y leyes físicas son reversibles en el tiempo, es decir funcionan igual de bien hacia adelante en el tiempo que hacia atrás, no hay diferencia. Igual que son reversibles en el espacio, pues son iguales cuando se dirigen a la izquierda o a la derecha.

Eso suena muy sensato pero el problema, no menor, es que nuestra experiencia vital es totalmente diferente. Nosotros si “vemos” pasar el tiempo.

Un universo de bloque, puede tener mil variantes: infinito o no, topologias diversas, determinista o no, etc…

Uno podría decir que dado que el tiempo existe todo él ya, este universo ha de ser necesariamente determinista, pero no es en absoluto así.

El determinismo lo que viene a decir, traducido al universo de bloques, es que de un tiempo T, puedo deducir siempre como será el tiempo T+1, puedo determinarlo, luego es determinista.

Eso no tiene por qué ser así, es decir T+1 puede no depender de T solamente, puede depender también de T+2 (¡el supuesto futuro!) o de factores de azar… Y entonces no es determinista. No puedes determinarlo, pero no porque no esté fijado, lo estaría, sino simplemente porque no puedes determinarlo solo con los datos que tienes en este momento.

Esto último es lo que viene a decir la incertidumbre cuántica (y la interpretación de Copenhagen asociada) llevada a un universo-bloque. Que T+1 depende de T pero también del mero azar y parece demostrado (dentro de unos días veremos un video muy interesante al respecto).

Así que podemos tener un universo de bloque pero indeterminista, y por cierto, casi seguro que cuántificado, aunque eso está por demostrar. Eso significa que el tiempo (y el espacio) existe en “cuantos”, es decir que no todo T es posible, sino que solo algunos los serán, el tiempo pasa a saltos, igual que la energía se incrementa o decrementa también a saltos. Esto no está ni cerca de ser demostrado pero no me extrañaría en absoluto que sea así. Suena razonable.

Eso sí, esos saltos serán tan minúsculos, que a efectos prácticos es irrelevante. Por ejemplo el cuanto de energía es 6.63 x 1034 J·s, no sé si alguien puede llegar a hacerse a la idea de cuán pequeño es eso… es impensable (un cero, una coma decimal y 34 ceros más detrás). Pero es relevante saber que no hay “bloques” de energía más pequeños que eso, y eso da lugar a una revolución increible (la mecánia cuántica como tal).

Así tenemos un posible universo de bloque, granulado e indeterminista. Y probablemente en expansión (big bang), es decir que crece continuamente, al menos por ahora. De manera que igual que cada vez hay más espacio, cada vez hay más tiempo.

Por supuesto el universo podría no ser de bloque, de hecho existen propuestas modernas que revolucionarían las física de ser ciertas y que toman el tiempo, no como una dimensión más sino como realmente algo “que pasa”o más bien que permite que las cosas pasen. Pero por ahora son teorías en desarrollo y sin, no ya demostraciones o pruebas, sino ni siquiera propuestas de experimentos que puedan validarlas en el futuro.

Si seguimos con el universo de bloque, queda claro que desde el punto de vista físico el paso del tiempo no existiría en absoluto. Para una piedra no pasaría el tiempo, todas sus posiciones temporales existen simultáneamente (existen punto, pues simultáneamente es hablar de tiempo)

Así pues, el tiempo puede ser muchas cosas, probablemente una dimensión existente de forma completa del espacio-tiempo, pero el “paso del tiempo” es otra cosa, es algo que no parece ni existir en un universo-bloque.

En un universo-bloque el tiempo no pasa, el tiempo ES (existe). Todo él.

Luego ¿qué es eso que notamos como “pasar el tiempo”?

Bien, lo razonable es pensar, que igual que recorremos carreteras, recorremos la dimensión temporal por alguna causa. A mi, poéticamente siempre me ha gustado verlo como que “caemos”, caemos hacia el futuro, por eso siempre vamos en una dirección y no en otra. ¿Por qué caemos? ¿qué fuerza nos mueve en el tiempo en una dirección concreta?

Y ¿si las piedras no lo ven así? ¿por qué nosotros sí?

Veamos ahora el paso del tiempo, desde el punto de vista no físico, sino subjetivo.

Seguimos

2 comentarios so far
Deja un comentario

Antonio Castellanos

A través del Coaching Transpersonal me descubrí. Conecté con mi auténtico Ser. Descubrí mis dones y mis valores.

Deja un comentario

Deja un comentario