El hechizo del poder de las palabras.

¿Tienen las palabras el poder mágico  como para destruir corazones, herir, o producir sufrimiento? ¿O crear una actitud positiva y ser el carburante de nuestros éxitos o fracasos? 

Las palabras son algo mágico y esa magia las produce el  hablante. El célebre Emile Coué psicólogo y farmacólogo francés autor del método Coué “Consigue todo lo que quieras” ayudó considerablemente a sus pacientes con una frase merecedora de las mejores páginas en la historia de la literatura de desarrollo personal: “Cada día en todos los sentidos estoy mejor, mejor y mejor”.

Les hacía repetir hasta 20 veces diarias esta frase a sus pacientes  como si fuese un mantra curativo. Y en muchos casos con resultados científicamente sorprendentes.

¿El secreto? Créetelo, y compórtate como si lo fueras, veras como ese extra de autoestima te inyecta a mejorar y lograr lo que te has trazado.

El descubrió que el poder de la autosugestión sea positiva o negativa por medio del poder de la palabra realizaba cambios significativos y comprobables en el cuerpo humano todo dependerá de  la manera como hables. Casos palpables, las personas exitosas que siempre piensan en positivo o los hipocondriacos quienes piensan estar enfermos y desarrollan los síntomas.

Somos conscientes del auténtico poder de las palabras cuando reconocemos que el poder falso  de las palabras proviene de saboteadores externos o de nosotros mismos.

Una sola palabra tiene el poder suficiente de cambiar tu vida y también una sola palabra de destruirla.

Quizás conoces la historia motivadora de Walt Disney que gracias a una frase positiva  “Si puedes soñarlo puedes crearlo” hizo que se encaminara aguerridamente a vivir sus sueños y lo logro

A lo largo de nuestra vida  conocemos  por experiencias propias  o de algún familiar, amigo o conocido que  hemos destruidos nuestros sueños y/o proyectos  porque le dimos más valor a un pensamiento negativo o a unas palabras que desinflaron lo que nos habíamos  propuesto.  Una de las más frecuentes “No creo que pueda lograrlo”

No llegaríamos a lo que más se acerca a la  felicidad si no nos centramos  en  pensamientos positivos y palabras alentadoras. El poder de la palabra positiva es un carburante del camino que debemos seguir para avanzar y  lograr nuestras metas. Somos los únicos responsables de hacer con las palabras la receta o para la desgracia o para la felicidad.

La conspiración para crear vocabulario positivo.

Programa los vocablos que desde hoy deben ser los integrantes de tu vocabulario habilitador. Desarrolla tu propio diccionario con palabras de poder. Las palabras cuando vienen para destruirte son sólo pérdida de tiempo; a partir de ahora quítales el poder que no tienen. Tú repartes poder a través de tus palabras.

A partir de hoy selecciona qué palabras estarán siempre en tu léxico, palabras que te permitan crecer, que te hagan hijo de la creación.

Podríamos mencionar : Yo puedo…, yo quiero.., esto es excelente…, ganaremos… sí se puede, si existe en mis sueños existirá en mi realidad…, tengo fe…, tenemos que dar…, l Yo aprendo todos los días, y crezco en positivo…., Hoy viviré al máximo de mis potenciales y le digo adiós al conformismo, hoy será un gran día, entre muchas otras.

A partir de hoy arma tu propia conspiración positiva en favor de tu desarrollo personal. El ser humano jamás terminará por perfeccionarse, y el último esfuerzo deberá estar sincronizado con el último aliento.

Recuerda algo, las personas que más confían y dan crédito a las palabras con contenidos negativos  son las que más sufren.

Las palabras no envenenan te envenenas tú si tú haces que las palabras negativas te trocen el alma.

Tú eres el único responsable de hacer con las palabras lo que tú desees, si quieres que sean motivadores positivos o destructores, discapacitantes.

Hay que vivir cada instante, vivir la vida, aunque solo algunas cosas sucedan como tú quieras.

Las palabras trasmiten poder,  el poder auténtico está en tener un jugoso léxico que enriquezca tu vida.

Todo ocurre para nuestro bien. Las auténticas palabras poderosas son las que nosotros mismos nos podemos decir para crear un mundo más feliz y positivo, porque la felicidad no es un resultado, no es un efecto o una meta, la felicidad es una causa.

Rafael Flores Esparza.





Deja un comentario