Un estudio acaba de determinar que la enorme estrella, destinada a estallar como supernova se encuentra un 25% más próxima a nosotros, a una distancia de 530 años luz.

A principios de este año, todas las alarmas se dispararon cuando los astrónomos detectaron que el brillo de Betelgeuse, una estrella gigante roja que se encuentra al final de su existencia, se reducía drásticamente en tres ocasiones diferentes y durante un periodo de apenas tres meses (entre octubre de 2019 y enero de 2020). Un comportamiento así no se había visto en los últimos 150 años, y los científicos pensaron que podía ser un síntoma inequívoco de que la gigantesca estrella, más de mil veces mayor que el Sol, estaba agotando su tiempo y se disponía a estallar como supernova, uno de los fenómenos más violentos y espectaculares de todo el Universo.

Tras dos meses de intensos estudios, sin embargo, los investigadores se dieron cuenta de que, a pesar de que efectivamente Betelgeuse está al final de su vida y de que terminará convirtiéndose en una supernova, su explosión podría no ser, después de todo, tan inminente. El primero de los tres oscurecimientos de la estrella, en efecto, se debió a una emisión de material, en forma de polvo, que durante unos meses ocultó parte de su luz. Después, al disiparse la nube, el brillo volvió a ser normal.

Graduado en Psicología. También ha cursado varios posgrados, entre los que destacan el de Gestión de Recursos Humanos y el de Mindfulness por la Universidad de Málaga. Experto universitario en Coaching.

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