EL «ALGORITMO 666», LA MÁQUINA DE HACKEAR ELECCIONES

La única conclusión posible a tanta irregularidad como se está viendo en las elecciones en países como España, Austria, Finlandia, Israel, Indonesia, Laos, Tailandia, etc., es considerar que las elecciones se han convertido en un arma de guerra y control de los gobiernos nacionales merced al software de encriptación que viene a sustituir los mucho más fiables recuentos «a mano», con sus actas públicas, luz y taquígrafos.

La clave de la manipulación de los resultados electorales en tantos países, muchos de ellos con democracias supuestamente asentadas y garantistas, es un algoritmo 666, desarrollado por el programador de Microsoft Paul Allen. Financiado por la Fundación Rockefeller -y en la sombra por Intel y Vulcan-, su invento fue comprando por Scytl (responsable del recuento de las elecciones del 26-M) por 4 millones de euros. Lo comparten Indra (responsable del desaguisado del 28-A), Smartmatic, y Vector ITC.

En España dicho algoritmo está integrado en el software «Priviledge», que repite sumas de 3 y 6, igual que en Venezuela. La diferencia de que no se use el mismo procedimiento electrónico en cada país estriba en que cada uno tiene diferente número de partidos y votantes censados, y los cálculos para el fraude han de ser modificados a la carta, al detalle. Por ejemplo de los 13 partidos políticos en Venezuela, ha habido más de 40 escisiones de partido desde 1960, habiendo 20.527.571 censados en el padrón electoral. Y en España más de 100 partidos políticos con 36.800.000 censados.

Los enjuagues electorales perpetrados por Scytl -verdaderos golpes de estado «blandos»- tienen su ejemplo más obvio en lo sucedido en Austria en 2016: su «modelo eficiente de reasignación de datos para DDBS restringidos replicados y no replicados» otorgó la victoria en segunda vuelta al ecologista Van der Bellen por un margen de unos 30.000 votos. El Partido de la Libertad (FPÖ), cuyo candidato, Norbert Hofer, quedó en segunda posición en los comicios tras el recuento del voto por correo, denunció que justamente más de 30.000 votos habían sido contados antes de tiempo, más de 50.000 votos habían sido contados por personal no autorizado, y más de 500.000 papeletas fueron invalidadas. El Tribunal Constitucional ordenó la repetición de la segunda vuelta de las elecciones en una decisión «destinada a reforzar -proclama la sentencia- la confianza en nuestro Estado de derecho y en la democracia». Una confianza que en nuestra bovina piel de toro parece darse por defecto, nunca mejor dicho.

Así, Carlos Delgado, gerente de la UTE (Unión Temporal de Empresas) Scytl-Vector ITC , adjudicataria del recuento de votos para las elecciones del 26 de mayo sentenciaba a propósito de las más que razonables acusaciones de pucherazo en dicha convocatoria que lo que es «imposible en España» es «manipular los resultados electorales» con el actual sistema de escrutinio, señalando solo a posibles errores «humanos».

Acta de un colegio de Barcelona: 821 censa-
dos y 1731 votos. Ahora todos a repetir: «El
fraude electoral es imposible»

«Errores» como el ocurrido en la localidad granadina de Gobernador, donde, en la única mesa registrada y con un censo de 242 personas, los datos ofrecidos por la delegación del gobierno señalan que el PSOE obtuvo 462 votos, mientras que el PP logró 340, resultados cuatro veces superiores a los teóricamente obtenidos. Esta situación de más votos que censo se repite en hasta 75 municipios sólo en Andalucía y Aragón, cuando es público que había miles de personas sin censar, o que desaparecieron del censo de repente en estas elecciones generales, municipales y europeas …

Lo que no relata este CEO son las reglas matemáticas de sumas perfectas, y no quiere aceptar lo que o es muy ingenuo, o no quiere saber: que las «back door» usadas en la práctica más común de todos los servicios de Inteligencia y hackers avanzados son una práctica habitual y real.

La Ley de Protección de Datos impedirá y recurrirá que se pueda investigar el fraude electrónico (si no puedes conocer la identidad por la protección de datos es imposible investigar el fraude electoral a partir de las identidades y el numero de votantes censados, no censados, y los que habiendo votado no constan, o constan de menos o de mas), pero sin embargo, bastan las irregularidades en los censos municipales y las irregularidades detectadas como el escrutinio conocido antes de cerrar las mesas el recuento o ni siquiera comenzarlo para conocer el resultado, para poder reclamar la repetición de elecciones con el clásico recuento manual de papeletas, que llevaría días, pero que garantiza la transparencia.

(Fuente: https://eladiofernandez.wordpress.com/)

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