Detectives de la ESO, la patrulla de estudiantes que vigila la (mala) ortografía de los famosos

Si no eres un famoso actor o actriz o un cantante de esos que aparecen en Operación Triunfo o La Voz; ni un conocido periodista con ganas de contar unas cuantas cosas en redes sociales; ni un político metido en campaña y afectado de una verborrea feroz debido a ello, puedes respirar tranquilo. Escribe como te dé la gana en Twitter y en Instagram y relájate.

Pero si por casualidad perteneces a alguno de los grupos anteriores, tiembla y vigila tu escritura. Hay una brigada de vigilantes lingüísticos que, con mucha educación y desde el cariño, eso sí, te sacarán los colores a la menor falta ortográfica. Son los Detectives de la ESO.

La preocupación por la correcta escritura no es solo cosa de sesudos académicos y repelentes gramarnazis. Estos detectives de la lengua están cursando 3º de la ESO en el instituto Cuatro Villas de Berlanga (Badajoz) y lo hacen en su tiempo libre, desde sus casas, gracias a la iniciativa de su profesor de Geografía e Historia, Alejandro Galán. Un momento: ¿un profesor de Historia desarrollando un proyecto de ortografía?

«Antes de nada, debo decir que provengo de una familia de filólogos… Nada menos que mi padre, mi madre, mi tío, mi abuelo y mi hermano, de modo que las cuestiones relativas a la ortografía y la gramática siempre me han interesado especialmente, pues ya desde pequeñito escribir mal no era una opción», explica Galán.

«Al margen de esto, he de añadir que me preocupa en gran medida el rumbo que está tomando el desarrollo de la expresión oral y escrita de nuestros alumnos a raíz de la explosión de las redes sociales, que se han convertido en uno de los principales elementos difusores de nuestra lengua y han propiciado el empobrecimiento de nuestro lenguaje y la aparición de malos usos debidos a las prisas, las modas o, simplemente, a la falta de interés por escribir y expresarse correctamente. Creo que no podemos dejar solos a los profesores de Lengua y Literatura en esta nueva batalla del siglo XXI y es por ello que hace unos meses decidí aportar mi granito de arena para revertir esta situación en la medida de lo posible».

Detectives de la ESO comenzó a funcionar a mediados de noviembre y seguirá, como mínimo, hasta final de curso. Participan en este proyecto 26 alumnos de 14 y 15 años fuera del horario lectivo. «Partimos de la idea de que, queramos o no, nuestros chicos van a dedicar sí o sí una buena parte de su tiempo de ocio a las redes sociales, de modo que con esta actividad pretendemos fomentar un uso alternativo de tales herramientas que incorpore un componente didáctico al carácter eminentemente lúdico de las mismas», comenta Alejandro Galán.

La idea se le ocurrió a este profesor interino en un curso de formación de profesores en el que comentaron una iniciativa similar en Brasil. Aquella pretendía mejorar el nivel de inglés de los alumnos, pero Galán pensó que podría aplicarse a la enseñanza de la lengua española. Así que propuso a sus chicos navegar por las redes sociales y seguir a aquellos famosos que contaran con más de 20.000 seguidores. «Son ellos quienes tienen una mayor repercusión y, por tanto, quienes deben dar ejemplo», aclara Galán.

Su labor consistiría en cazar los gazapos ortográficos que estas celebrities cometieran en sus comunicaciones. Y a los chavales les gustó la idea. La única condición era dirigirse a ellos con el máximo respeto. Hasta el momento, pocos se han librado del ojo avizor de estos jóvenes. Hasta el mismísimo Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha sufrido la reprimenda de estos Detectives.

Los errores gramaticales son los que detectan con mayor frecuencia estos patrulleros ortográficos, en especial aquellos que tienen que ver con el uso de las mayúsculas, las tildes y los signos de puntuación. Y son especialmente los youtubers, influencers, cantantes y deportistas quienes más se equivocan a la hora de escribir, «aunque en el mundo de la política y el periodismo encontramos también errores con más frecuencia de lo que cabría imaginar», aclara el profesor.

Las mayúsculas, las tildes y los signos de puntuación son la crucecita de estos famosos, aunque Galán destaca que la coma que precede al vocativo y los signos de apertura de exclamación e interrogación no se quedan a la zaga.

Las respuestas de los vigilados son normalmente positivas. «A modo de ejemplo, tenemos las palabras del escritor Arturo Pérez-Reverte: “Buenos chicos. Apatrullando la lengua”; o del político Ramón Espinar: “Me encanta esta patrulla (de la que ya he recibido una reprimenda). Geniales estos chavales con iniciativa y ganas”».

«En líneas generales, los alumnos se encuentran bastante motivados con la actividad de los detectives de la ESO, ya que les abre la posibilidad de recibir la respuesta de algunos de sus ídolos, así como toda una serie de comentarios positivos de “usuarios anónimos” que les lanzan mensajes de apoyo y les invitan a continuar con la iniciativa», resume Alejandro Galán.

El interés por la gramática y la ortografía también se ha visto incrementado en parte, confirma el profesor, especialmente en el caso de aquellos alumnos que se toman más en serio la actividad. Incluso el rendimiento en estas dos áreas, así como en la expresión escrita, también ha mejorado.

«Siempre que tengo un momento superviso los mensajes que van escribiendo en Twitter e Instagram», explica Galán. «Algunos de ellos consultan a la Fundéu o me preguntan directamente por WhatsApp antes de enviar los comentarios, pero otros prefieren enviar sus respuestas directamente».

«En este sentido, siempre que cometen algún error trato de detectarlo lo antes posible para enviarles una captura de pantalla, preguntarles cuál debería ser la corrección e invitarles a publicarlo de nuevo. Eso sí, resulta imposible estar las 24 horas del día pendiente de Twitter e Instagram, de modo que, en ocasiones, para cuando detecto el error, el mensaje se ha hecho viral y ya es demasiado tarde».

« Ahora bien, no debemos olvidar que se trata de chicos de 14 y 15 años que se encuentran en pleno proceso de aprendizaje, por lo que es completamente normal que incurran en ciertos errores que, además, una vez les son comunicados, difícilmente volverán a cometer. Cada error, por tanto, no es más que otro paso hacia adelante en su proceso de aprendizaje; así como un motivo más para seguir esforzándose».

De momento, el proyecto continuará hasta final de curso. A partir de ahí, afirma el profesor, dependerá única y exclusivamente de ellos. Así que, celebrities y políticos que habitáis las redes sociales, estad atentos a lo que escribís. Los Detectives de la ESO aún os vigilan.

Si no eres un famoso actor o actriz o un cantante de esos que aparecen en Operación Triunfo o La Voz; ni un conocido periodista con ganas de contar unas cuantas cosas en redes sociales; ni un político metido en campaña y afectado de una verborrea feroz debido a ello, puedes respirar tranquilo. Escribe como te dé la gana en Twitter y en Instagram y relájate.

Pero si por casualidad perteneces a alguno de los grupos anteriores, tiembla y vigila tu escritura. Hay una brigada de vigilantes lingüísticos que, con mucha educación y desde el cariño, eso sí, te sacarán los colores a la menor falta ortográfica. Son los Detectives de la ESO.

La preocupación por la correcta escritura no es solo cosa de sesudos académicos y repelentes gramarnazis. Estos detectives de la lengua están cursando 3º de la ESO en el instituto Cuatro Villas de Berlanga (Badajoz) y lo hacen en su tiempo libre, desde sus casas, gracias a la iniciativa de su profesor de Geografía e Historia, Alejandro Galán. Un momento: ¿un profesor de Historia desarrollando un proyecto de ortografía?

«Antes de nada, debo decir que provengo de una familia de filólogos… Nada menos que mi padre, mi madre, mi tío, mi abuelo y mi hermano, de modo que las cuestiones relativas a la ortografía y la gramática siempre me han interesado especialmente, pues ya desde pequeñito escribir mal no era una opción», explica Galán.

«Al margen de esto, he de añadir que me preocupa en gran medida el rumbo que está tomando el desarrollo de la expresión oral y escrita de nuestros alumnos a raíz de la explosión de las redes sociales, que se han convertido en uno de los principales elementos difusores de nuestra lengua y han propiciado el empobrecimiento de nuestro lenguaje y la aparición de malos usos debidos a las prisas, las modas o, simplemente, a la falta de interés por escribir y expresarse correctamente. Creo que no podemos dejar solos a los profesores de Lengua y Literatura en esta nueva batalla del siglo XXI y es por ello que hace unos meses decidí aportar mi granito de arena para revertir esta situación en la medida de lo posible».

Detectives de la ESO comenzó a funcionar a mediados de noviembre y seguirá, como mínimo, hasta final de curso. Participan en este proyecto 26 alumnos de 14 y 15 años fuera del horario lectivo. «Partimos de la idea de que, queramos o no, nuestros chicos van a dedicar sí o sí una buena parte de su tiempo de ocio a las redes sociales, de modo que con esta actividad pretendemos fomentar un uso alternativo de tales herramientas que incorpore un componente didáctico al carácter eminentemente lúdico de las mismas», comenta Alejandro Galán.

La idea se le ocurrió a este profesor interino en un curso de formación de profesores en el que comentaron una iniciativa similar en Brasil. Aquella pretendía mejorar el nivel de inglés de los alumnos, pero Galán pensó que podría aplicarse a la enseñanza de la lengua española. Así que propuso a sus chicos navegar por las redes sociales y seguir a aquellos famosos que contaran con más de 20.000 seguidores. «Son ellos quienes tienen una mayor repercusión y, por tanto, quienes deben dar ejemplo», aclara Galán.

Su labor consistiría en cazar los gazapos ortográficos que estas celebrities cometieran en sus comunicaciones. Y a los chavales les gustó la idea. La única condición era dirigirse a ellos con el máximo respeto. Hasta el momento, pocos se han librado del ojo avizor de estos jóvenes. Hasta el mismísimo Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha sufrido la reprimenda de estos Detectives.

Los errores gramaticales son los que detectan con mayor frecuencia estos patrulleros ortográficos, en especial aquellos que tienen que ver con el uso de las mayúsculas, las tildes y los signos de puntuación. Y son especialmente los youtubers, influencers, cantantes y deportistas quienes más se equivocan a la hora de escribir, «aunque en el mundo de la política y el periodismo encontramos también errores con más frecuencia de lo que cabría imaginar», aclara el profesor.

Las mayúsculas, las tildes y los signos de puntuación son la crucecita de estos famosos, aunque Galán destaca que la coma que precede al vocativo y los signos de apertura de exclamación e interrogación no se quedan a la zaga.

Las respuestas de los vigilados son normalmente positivas. «A modo de ejemplo, tenemos las palabras del escritor Arturo Pérez-Reverte: “Buenos chicos. Apatrullando la lengua”; o del político Ramón Espinar: “Me encanta esta patrulla (de la que ya he recibido una reprimenda). Geniales estos chavales con iniciativa y ganas”».

«En líneas generales, los alumnos se encuentran bastante motivados con la actividad de los detectives de la ESO, ya que les abre la posibilidad de recibir la respuesta de algunos de sus ídolos, así como toda una serie de comentarios positivos de “usuarios anónimos” que les lanzan mensajes de apoyo y les invitan a continuar con la iniciativa», resume Alejandro Galán.

El interés por la gramática y la ortografía también se ha visto incrementado en parte, confirma el profesor, especialmente en el caso de aquellos alumnos que se toman más en serio la actividad. Incluso el rendimiento en estas dos áreas, así como en la expresión escrita, también ha mejorado.

«Siempre que tengo un momento superviso los mensajes que van escribiendo en Twitter e Instagram», explica Galán. «Algunos de ellos consultan a la Fundéu o me preguntan directamente por WhatsApp antes de enviar los comentarios, pero otros prefieren enviar sus respuestas directamente».

«En este sentido, siempre que cometen algún error trato de detectarlo lo antes posible para enviarles una captura de pantalla, preguntarles cuál debería ser la corrección e invitarles a publicarlo de nuevo. Eso sí, resulta imposible estar las 24 horas del día pendiente de Twitter e Instagram, de modo que, en ocasiones, para cuando detecto el error, el mensaje se ha hecho viral y ya es demasiado tarde».

« Ahora bien, no debemos olvidar que se trata de chicos de 14 y 15 años que se encuentran en pleno proceso de aprendizaje, por lo que es completamente normal que incurran en ciertos errores que, además, una vez les son comunicados, difícilmente volverán a cometer. Cada error, por tanto, no es más que otro paso hacia adelante en su proceso de aprendizaje; así como un motivo más para seguir esforzándose».

De momento, el proyecto continuará hasta final de curso. A partir de ahí, afirma el profesor, dependerá única y exclusivamente de ellos. Así que, celebrities y políticos que habitáis las redes sociales, estad atentos a lo que escribís. Los Detectives de la ESO aún os vigilan.

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