De cinco en cinco (cuarta tanda)

Cuando el presentador luce más galas y plumaje que el presentado se constata que el mundo todo está mal concebido.

Ayer tarde estaba decidido, lo juro; sin embargo cometí dos errores: leer alguna página del libro mainstream que iba a comprar y encontrar en la misma mesa expositora el Diario de una loca, de Gloria Fuertes.

Algunas palabras banales se empeñan en regresar de las maneras más insospechadas; en cambio, hay ideas que, pese a su recurrencia, no se consiguen fijar en palabras.

Hubo un tiempo en que los poetas olvidaron cómo eran los árboles. Por eso sus palabras comenzaron a transitar bosques de farolas. Algunos, incapaces de adentrarse en la vorágine asfáltica, se conformaron con las selvas gráficas.

“¿Qué es poesía?”, dices, y soy incapaz de dar una respuesta que vaya más allá de la pupila azul y otras lindezas.

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