CUANDO LLEGA EL MOMENTO DE IRSE……….

SABEMOS QUE HAY ALGO CIERTO QUE SIEMPRE SE CUMPLE, LA MUERTE, QUE SIEMPRE ES AJENA PORQUE CUANDO ES NUESTRA YA NO ES.

Es un tema que desde muy temprana edad me preocupo y ya desde muy pequeño me preguntaba, si querría o no saber cuándo, cómo y dónde sucedería la mía o si por el contario, sería mejor no saber nada y que sucediese rauda y veloz sin ni siquiera ser percibida.

Siempre tuve dudas, no sabía cuál sería la mejor opción. Me parecía que si lo supiese, de algún modo podría prepararme, despedirme, dejar mis cosas en su sitio y mi sitio también.

Pensé desde mi candidez, que podría saludarla cuando llegase y hacerle un sitio para que charlase conmigo. Supongo que siempre me rondaba la idea de poder retrasarla de esta forma e incluso evitarla si era capaz de convencerla que no era a mí a quien buscaba.

Más tarde, tuve otra época en la cual lo mejor que se me ocurría con este tema es que sucediese sin sentir. ¿Para qué las despedidas? ¿Acaso no podemos emplear la vida en gozar de quienes amamos y en empeñarnos en ser felices cuando podamos? ¡Qué importa un instante!

Luego, con el tiempo, me encontré con la actitud de personas cercanas que no les importaba el momento de irse y estaban dispuestos en cualquiera de ellos. Simplemente no tenían miedo, ni a lo que hubiese después ni a lo que dejaban del antes.

Personas bohemias y mundanas, que había hecho su recorrido con mucha energía. Y sin embargo, presentaban esta actitud de desapego a lo que tan pegados habían estado.

Podemos pensar que si la vida que encuentras cuando vuelves los ojos atrás ha sido plena, llena de experiencias y plagada de sucesos, tal vez la demos por bien empleada y el final no se nos haga tan duro.

Pero lo mejor de todo es que me he encontrado con personas muy jóvenes, muy formadas y muy poco experimentadas que también están dispuestas a iniciar la marcha sin ninguna pena ni dolor.

Nunca pensamos que esto es un pasó. Todo nos parece tan “nuestro”, tan definitivo, tan estable, tan bien encajado en nuestros proyectos que el futuro le damos por hecho.

Es por ello, que cuando llegue el momento seguramente nos preguntaremos: ¿Cómo puede pasarme esto a mí? 

ESTAR DISPUESTOS PARA LA SALIDA SIN RENEGAR DE LA VIDA NI NEGARSE A VIVIRLA CON PLACER, ES UN SIGNO DE MADUREZ Y SABIDURÍA INNEGABLE.

EN ESE ESTADIO DE MADUREZ Y SABIDURÍA, UNO COMPRENDE QUE AQUÍ ESTAMOS DE PASO, QUE NO ES EL FINAL, QUE CONTINUA………..

La forma para dotar de tranquilidad el momento, además de aceptación y comprensión, es una pregunta que cada uno debe hacerse a sí mismo.

La mía ya la tengo resuelta. Sé si me gustaría darme cuenta en el momento o no…………….. Me ha llevado años saberlo.

Posiblemente es una pregunta innecesaria que se hubiese resuelto sin mí.

Hoy llueve y hace mucho viento…….Cuántas almas nos sobrevolarán ya.

ESTAR LISTOS ES SABER DECIR ADIÓS AL ESPACIO AUNQUE NO AL TIEMPO, PORQUE TENEMOS MUCHOS DÍAS QUE DESPERDICIAMOS Y PODEMOS EMPLEARLOS EN DECIR A TODOS, LOS QUE NOS IMPORTAN, LO QUE DIRÍAMOS EN ESE ÚLTIMO MOMENTO.

………………….EL RESTO NO ES COSA NUESTRA.


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Maestroviejo

El tiempo del despertar … tu conciencia, tu alma, tu mente, tu vida

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