La Organización Mundial de la Salud define a la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social; así que este término no solamente se refiere a la ausencia de afecciones o enfermedades, como puede pensarse, sino a estar y sentirse bien en todos los ámbitos. 

Al hablar del cuidado de la salud, normalmente llegan a la mente dos cosas: alimentación y actividad física. Y, efectivamente, son dos partes fundamentales para procurar el bienestar de cualquier persona. Pero, sumado a esto, hay un aspecto crítico al que pocas veces se le pone atención que requiere: la salud de la mente. 

Existen diversos factores sociales, biológicos y psicológicos que pueden afectar la salud mental de una persona. En el caso de los factores sociales, actualmente se vive una crisis de salud y económica que afecta a millones de personas en todo el mundo, lo que también puede tener efectos directos o indirectos en la salud mental de cualquier persona. 

También existen factores biológicos que pueden causar algún tipo de trastorno mental, de diferentes grados y características. Por otro lado, los factores psicológicos pueden generar más vulnerabilidad en una persona que en otra, aun con los mismos rasgos físicos o socioeconómicos.  

En México, más del 30% de la población se ha sentido en estado de depresión alguna vez y eso es preocupante, sobre todo por la poca atención que se le suele brindar al tema. De acuerdo con datos presentados por la Encuesta Nacional de Epistemología Psiquiátrica, las mujeres representan el 10.4% de tasa respecto a un trastorno depresivo, mientras que los hombres, el 5.4%. 

De ahí la importancia de crear conciencia sobre el cuidado de la salud mental, así como de quitar el estigma y los prejuicios que existen en torno a consultar con especialistas en psicología cuando uno no puede lidiar por sí mismo con los problemas y las emociones. 

Ante este contexto, las siguientes recomendaciones te pueden ayudar a cuidar mejor tu salud mental y la de tus seres queridos

  • Procura crear en casa un ambiente de convivencia sano para todos, en especial para los niños y jóvenes que suelen ser los más vulnerables en temas de salud mental. 
     
  • Habla con tu familia, sobre todo con los menores, para saber cómo se siente cada uno, involúcrate con su sentir y hazlos parte del tuyo. 
     
  • Promueve la interacción con las personas de edad avanzada, para que se mantengan mentalmente activas.
     
  • Conversa con tus padres, tíos o abuelos mayores y haz que se sientan considerados e incluidos en la dinámica y las actividades de la familia. 
     
  • Evita el estrés y la sobrecarga laboral; procura mantener relaciones sanas en el trabajo y no llevarte ni los pendientes ni los problemas laborales a la casa.  
     
  • Aunque la recomendación es mantenerse en casa lo más posible, esto no significa que debas aislarte. Mantén el contacto con tus seres queridos, sean familiares o amigos. Aprovecha la tecnología para sentirse cerca, aunque estén lejos.
     
  • Rodéate de personas que aporten algo positivo a tu vida, que te hagan sentir bien y sonreír; y pon distancia respecto a aquellas que roban tu energía, que sólo te buscan para quejarse o que te hacen sentir mal de alguna manera.
     
  • Dedica tiempo a lo que te gusta y te hace sentir bien, ya sea un pasatiempo, la convivencia con amigos, el tiempo con tu mascota, todo aquello que te haga feliz.
     
  • Realiza alguna práctica relajante, ya sea ejercicio, meditación, yoga, escuchar música, lectura; lo que sea que te relaje y te ayude a liberar el estrés.
     
  • Realiza al menos 30 minutos de actividad física todos los días. 
     
  • Mantén una alimentación saludable y una dieta balanceada.

 
Es fundamental que, si tú o una persona cercana a ti presentan síntomas de cualquier afección o malestar mental, busquen ayuda de un profesional para recibir un diagnóstico preciso, que les permita iniciar con un tratamiento adecuado. 

Todos los padecimientos, por menores que parezcan, pueden afectar la calidad de vida. Afortunadamente, con prevención y el seguimiento adecuado de un especialista, está en tus manos procurar tu bienestar mental. 

Con información de: Bupa

Imagen de portada: Freepik

Zaida Bemanar

La conciencia espiritual es la que nos permite tener un propósito claro, reconocer nuestros dones fundamentales y nuestra misión en la vida. Ella ofrece mirarse a uno mismo y al otro de una manera mucho más significativa que lo puramente psicológico o técnico

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