¿Con qué regularidad te limpias el ombligo? ¿Es bueno hacerlo?

Algunas personas no tienen nada y otras lo tienen repleto de suciedad. Hablamos del ombligo, esa área difícil de limpiar y en la que, según estudios realizados por la Universidad de Carolina del Norte, conviven una media de 67 tipos de bacterias, algunas de ellas benéficas para la salud.

En 2009 un investigador llamado Georg Steinhauser publicó en una revista científica sus descubrimientos tras recolectar diariamente la pelusa de su ombligo durante tres años. El científico descubrió, además de restos de fibras de tela de su playera, polvo, restos de piel, grasa, proteínas y sudor.

Pero este investigador no ha sido el único en indagar qué hay en esos recovecos. Otros más lo han hecho y han descubierto que el ombligo tiene una diversidad microbiológica inmensa.

Aunque para algunas personas este sitio carece de importancia, sí es vital mantenerla limpia, pues mugre acumulada por años podría derivar en una fea apariencia, infección o en mal olor.

Si tu ombligo está limpio con solo el baño diario, felicidades, pero si detectas que tu ombligo es un hoyo negro recurre a estos tips para limpiarlo fácilmente:

El ombligo es de difícil acceso, así que los isopos son de gran ayuda

  • Como no existe un producto ideal para la limpieza de esta área, usa lo que más te guste. Elige entre agua y jabón, aceite de bebé, alcohol, peróxido de hidrógeno.
  • Sumerge el isopo en el líquido y pásalo con gentileza por todo el interior del ombligo.
  • Si tu ombligo es muy profundo lo ideal sería que lo limpiaras una vez a la semana con algodón o isopo, agua, jabón e, incluso, alcohol. Si está a ras, con el baño diario tendrás suficiente o, si quieres una acción más dirigida, usa una toallita húmeda.
  • No olvides secar perfectamente tu ombligo, pues la cándida (una levadura) prospera en condiciones húmedas. Para dejarlo seco haz uso de una toalla o de una gasa.
  • El aceite de árbol del té puede limpiar todas las excreciones del ombligo. Lo único que debes hacer es colocarte una bolita de algodón con un par de gotas de este aceite en la zona antes de irte a dormir. En unos días notarás la diferencia.
  • Antes de bañarte aplica un poquito de aceite de coco o de olivo en la zona. Este producto permitirá una limpieza más fácil durante la ducha.

Si tu ombligo está en un estado deplorabe, mejor acude con un médico para que entre ambos hallen una buena solución.

¿Cuántas veces a la semana te lavas el ombligo? ¿Tienes alguna rutina de limpieza en especial?


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