¿Cómo reconocer a un vampiro emocional?

No hay colmillos ni ojos inyectados en sangre, pero después de conocerlo, tenemos la impresión de que toda la energía y la voluntad de vivir nos ha dejado. 




  Un vampiro emocional nos hace sentir mal, débiles, cansados, atrapados. Y cuanto peor es nuestro estado de ánimo, mejor se siente esa persona, como si se estuviera alimentando con nuestras emociones.



  Los caracteriza principalmente su incapacidad para ponerse en el lugar del otro. Utilizan a los demás como depósito de su negatividad, y luego se van livianos, mientras tú tienes que cargar con lo que te arrojaron encima. 
  Hay varios tipos de personalidades “vampíricas”, y te las detallamos a continuación para que aprendas a distinguirlos. 

Vampiros emocionales: personas que crean malestar por ahí donde pasan

  El principal problema que causan los vampiros emocionales es que no solo son capaces de enturbiar el ambiente durante lo que dure su presencia, sino que, a medida que nos relacionamos con ellos de forma cotidiana, nos acaban generando altas cotas de estrés y fatiga emocional.



  Debemos tener en cuenta que el estado emocional de las personas que nos rodean acaba por afectarnos: las emociones se contagian, para bien o para mal.
  Y cuando se da la circunstancia de que estamos manteniendo emociones negativas durante cierto tiempo, los problemas psicológicos  pueden empezar a aparecer.
  Es por esta razón que, si no tenemos más remedio que convivir con un vampiro emocional, es preciso que aprendamos a detectar sus rasgos distintivos y sepamos hacer frente a sus malas vibraciones.

1. Crítico

  Este tipo de vampiro emocional es aquel que siempre tendrá una contestación para todo lo que tengas para decir. Al final, te demostrará que siempre estás equivocado y que él siempre tiene la razón.
 Además, se quejan de todo y de todos. No hablará bien de nadie, ni de nada. Le buscará siempre la quinta pata al gato para demostrar que nada es demasiado bueno; nada, excepto él mismo y sus creencias, claro. 



 A este tipo de vampiro emocional no hay que seguirle la corriente. Puede resultar muy irritante, pero si empiezas a intentar ganarle… ¡Ya te habrá ganado! Eso es lo que busca, así que mejor dale la razón y a otra cosa. 
Eso sí, cuida no contagiarte y empezar a criticar demasiado. 

2. Víctima

  Este tipo de personalidad “vampírica” se caracteriza por ponerse siempre en el rol de víctima. Siempre es el dejado de lado, el olvidado, el que da más de lo que recibe (en discurso, claro). 
  Debes cuidarte especialmente de este tipo de vampiro emocional, pues cualquier paso en falso que des será tomado como algo personal. Te hará sentir culpable, por haberlo tratado de ese modo, y esperará una compensación por tu mala actitud.



  Lo más importante que tienes que tener en cuenta es que no es algo personal: hacen lo mismo con todos, puesto que sienten que todos están contra ellos. Relájate y no dejes que te culpabilice por haber actuado como creías adecuado. 

3. Catastrófico y pesimista

  Otra personalidad común en los vampiros emocionales es el pesimismo. Ver siempre que las cosas van mal, que nada sale bien. No son capaces de ver el vaso “medio lleno” como quien diría, o sacar algo bueno de las cosas. 
  Por eso, también pueden ser catastróficos. Es decir, exagerar lo malo, al punto de crear un problema gigante de algo relativamente sencillo. 



  Quienes llevan el pesimismo al extremo creen en todo lo malo que pasa alrededor, en las noticias, y en el mundo, y lo peor es que muchas veces lo sienten como algo personal. Todo el mundo le hace cosas horribles. 
  De este tipo de vampiro emocional debes cuidarte para que no te quiten tu optimismo nato. Intenta recordar, cuando hables con alguien así, que tienen una visión sesgada del mundo, y que sus percepciones no son reales. 

4. Agresivo

  Este puede ser el vampiro emocional más peligroso, pues reacciona de manera violenta a cualquier cosa que no le guste. Lo peor del caso es que no sucede en ocasiones puntuales solamente, y con un tema que lo fanatiza demasiado (aunque en ese caso la violencia tampoco está justificada, no es necesariamente un síntoma de vampiro emocional). 



  El vampiro agresivo es aquel que simplemente te agredirá siempre que disientas con él. Es la clase de personas que, en lugar de esgrimir argumentos para sostener algo, se enfadará si lo contradicen. Y punto. 
  Es una personalidad difícil de llevar, porque no entienden de diálogo, y es imposible tener una conversación con él sin que en algún momento se enfaden contigo. A este tipo de personas, es mejor que las alejes tanto como puedas de tu vida. 

5. Manipulador

 Este tipo de vampiro emocional es bastante distinto a los anteriores. En realidad, es aquel que demandará tu atención mostrándose débil y desvalido: un pusilánime.
  En realidad, te quitará la energía a través de una herramienta bastante peligrosa: la lástima. Estos vampiros emocionales le hacen sentir a los demás que no pueden salir adelante solos, y que realmente los necesitan para lograr algo en la vida. 



  Así, las personas a su alrededor sentirán pena por él y lo ayudarán, creyendo que en algún momento podrá avanzar solo. Pero como es un vampiro emocional, esto nunca pasará. Al contrario, cada vez se pondrá peor. 
  No debería extrañarte de este tipo de personas que, cuando tú necesites algo de ellos, mágicamente desaparezcan de alrededor. 
  Para no caer en sus trampas, debes recordar que cada quien es dueño de sí mismo, y que tú puedes ayudar a quien te necesita, pero que no puedes salvarlo. Da lo mejor de ti, pero, cuando te empiece a hacer mal, aprende a soltar. 

6. Bromista


  Los vampiros emocionales bromistas parecen, a simple vista, los más simpáticos. Pero eso es lo malo, pues es difícil descubrir que realmente son vampiros emocionales. 

  Ellos usan casi siempre el sarcasmo para atacar a todos a su alrededor. Suelen hacerte reír con sus bromas, pero en el fondo, lastiman a la persona a quien va dirigida. Lo peor es que no se les puede decir nada, porque siempre se escudarán en que no hablaban en serio. 




  Este tipo de personas son muy nocivas para el autoestima porque, al final, lo único que disfrutan es reírse de los demás y de ti. Lo mejor que puedes hacer, es no “festejar” sus chistes, cuando estos estén dirigidos a lastimar a alguna persona; puesto que mañana pueden caer en ti. 

¿Cómo puedes protegerte de los parásitos psíquicos ?

  Los vampiros emocionales actúan de diferentes maneras, pero la señal más indicativa de que estamos frente a un auténtico vampiro emocional es la sensación que nos queda luego de estar cerca de ellos.



 El sentimiento de vacío, de malestar y preocupación que nos dejan encima es muy evidente y es una de las características que poseen todos ellos, la de drenar nuestra energía y agotarnos emocionalmente.
 Estos son algunos consejos que pueden ayudarte a protegerte contra estos vampiros emocionales.

Reconocer la amenaza

  Todos podemos tener en algún momento de nuestra vida algún comportamiento similar al de ellos, me refiero a pretender comportarnos como víctimas, manipular sutilmente a alguien para conseguir algo a cambio, decir alguna palabra de aliento para conseguir lo que buscamos.



 Estos comportamientos pueden considerarse “normales”, el problema es cuando estos comportamientos son conductas y son el único medio de interacción que se emplea para relacionarse con las demás personas.

Mira la reacción de los niños

  Los niños intuitivamente perciben la manipulación, puedes prestar atención a la reacción de los niños cuando están en presencia de una persona con estas características. 
 Los niños son transparentes en sus emociones y pueden detectar comportamientos engañosos y manipulativos como los que usan los vampiros emocionales.



Escucha la reacción de tu cuerpo

  Nunca ha sido una mentira, según la psicoanalista Alice Miller. Comprueba cuándo y con quién te sientes mal: cansado, deprimido, atrapado, privado de valor, incómodo. 
 El cuerpo es un indicador sensacional, infortunadamente, muy a menudo no estamos tan conectados a él para tomarlo en cuenta.

Abandona la ilusión de que vas a cambiar a un vampiro

  Si él no hace un gran trabajo en la transformación mental, no podrás hacer nada por él. 
 Dependiendo del tipo de trastorno de personalidad que padece el vampiro emocional será el trabajo que requiere su tratamiento, sin embargo, esto solo le corresponde a la persona, y tú no puedes hacerte cargo de sus responsabilidades.



Aumenta la distancia

  Si solo hay vampiros a tu alrededor (hay entornos profesionales donde esto sucede), usa el consejo de la psiquiatra Judith Orloff. Aléjate a una distancia de al menos 6 metros y respira profundamente. Esta es una manera efectiva de salir de su zona de influencia.

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