¿Cómo lidiar con el estrés en el regreso a clases? – Diario El Heraldo

TEGUCIGALPA, HONDURAS- Las clases han iniciado en todos los niveles y con ellas regresan los deberes. Es de suma importancia lidiar de manera correcta con las responsabilidades para evitar caer en frustraciones y el tan dañino estrés.

Este trastorno es el estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal, y suele provocar otros diversos trastornos físicos y mentales. Por esta razón, los síntomas asociados al estrés acompañan a cuadros adaptativos, ansiosos, conductuales y emocionales.

La mayor parte de los estresores o situaciones que lo causan ocurren en el espacio cotidiano en el que se desenvuelven los niños, jóvenes y adultos, por lo que sin lugar a dudas el lugar de aprendizaje constituye un espacio de desarrollo diario que puede afectar la estabilidad general del estudiante en cualquier nivel.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) plantea el fomento del desarrollo integral saludable; su programa de Salud Mental Escolar va orientado directamente a prevenir la aparición de esta patología y el abordaje temprano de los síntomas iniciales con actividades aplicadas para promover un desarrollo óptimo en el año escolar.

Estrés en niños
La orientadora escolar con maestría en Sociopedagogía, Carmen Urrutia, hace una reflexión importante sobre este tema: “En primer lugar sabemos que cada año que se inicia trae alegría y estrés al mismo tiempo, porque los alumnos vienen a algo desconocido, al inicio ellos no saben quién será su maestra, cuál será su aula, quiénes van a ser sus compañeros y qué es lo que van a empezar a aprender”.Al entrar a una nueva etapa es importante tener paciencia y ayudar a los pequeños a sentir confianza de iniciar un nuevo proceso.

“Al ser también maestra, cuando tengo un alumno con problemas de estrés, generalmente en casa está ocurriendo algo, los padres, o no están colaborando o están exigiendo a los niños más de lo que ellos nos pueden dar”, explica Urrutia, haciendo especial énfasis en que los padres deben cooperar.

Por su parte, la psicóloga escolar Cindy Flores señala que es una realidad que al regresar a clases se pueden provocar en el niño diferentes emociones, dependiendo de la personalidad y ambiente del estudiante en mención.

“En algunos de los casos podría provocar alegría y emoción al imaginarse con útiles y uniformes nuevos. Sin embargo, en otra situación puede provocar preocupación si tiene dificultades económicas o si el año anterior fue difícil de abordar en cuanto a relaciones interpersonales o rendimiento académico”, resalta Flores.

Lo más importante para que el proceso sea de lo más normal posible es realizar los cambios rutinarios con algunos días de anticipación, tales como dormir más temprano -paulatinamente-, levantarse más temprano y organizar su ambiente tal como el cuarto, lugar de estudio, entre otros, todo para tener una transición más ligera y libre de estrés, destaca Flores.

Estrés en jóvenes
Los adolescentes tienen que afrontar situaciones más complejas de lo que se imaginan, como el desarrollo del carácter, la identidad, la presión social por encajar y la incertidumbre de qué carrera escoger para un futuro, además de los proyectos diarios o tareas.

La psicóloga familiar Brenda Jiménez motiva a que los adolescentes traten de organizarse para poder realizar sus trabajos sin presiones. “Algunos no están listos para un cambio de rutina o no fueron preparados desde pequeños para tomar sus estudios de manera seria”, dice Jiménez.

Es de suma importancia crear hábitos de estudio para poder prevenir el estrés y afrontar de manera ideal los nuevos niveles de exigencia que tendrán con el tiempo.

En la gran mayoría de los estudiantes las causas principales de estrés son el miedo a lo desconocido, cambio de un curso a otro, el traslado a una nueva institución, el grado de exigencia académica, la falta de orientación y factores internos o externos que le rodean.

Estrés en universitarios
Los jóvenes se ven enfrentados a situaciones de alta demanda y requieren del despliegue de todas sus capacidades de afrontamiento para adaptarse a los estresores, tanto internos como externos, de acuerdo a la etapa evolutiva alcanzada.

El psicólogo Víctor Aguilar resalta que es necesario incorporar actividades que ayuden a mantener el nivel de salud mental para poder rendir de mejor manera, tales como ejercicios de respiración, relajación muscular, técnicas de resolución de problemas, potenciar fortalezas y habilidades, identificar a padres o familiares que aporten apoyo emocional, retomar hábitos y horarios adaptativos, y destacar los aspectos positivos de esta vivencia; Aguilar también hace especial énfasis en mantener una organización para poder lidiar con cada materia de la mejor manera.

Consecuencias
Como ya se ha señalado, el estrés es la respuesta automática y natural del cuerpo ante las situaciones que resultan amenazadoras o desafiantes. Por lo tanto, es un evento normal en la vida, durante el cual el entorno está en constante cambio y hay que adaptarse de manera continua.

Al no prestarle la atención debida a este trastorno silencioso puede desarrollar problemas tales como cansancio, fatiga, dolores de cabeza, dificultades para dormir, desgano o tristeza, ansiedad constante, dificultades para concentrarse, problemas de memoria o dificultades para pensar, temor de no poder cumplir con obligaciones, baja motivación y angustia.

Es frecuente que existan eventos que generan estrés individual, en el grupo de pares y en la institución educativa. Este resultado detona en los individuos y grupos consecuencias que se expresan generalmente a través de conductas que favorecen y perpetúan el estrés, generándose situaciones insospechadas en otras conductas, emociones y relaciones del sujeto con su grupo, su familia y con la institución educativa.

Como resultado, se puede presentar en el individuo y su entorno violencia escolar, consumo de alcohol (en el caso de los universitarios) y un desarrollo en la línea depresiva y ansiosa.

En la medida que estos cuadros se presentan, aumenta el estrés escolar, generando en ocasiones la deserción del alumno.

En general, cuando el estrés escolar es excesivo puede desarrollar problemas de índole psicológicos, particularmente algunos trastornos en salud mental.

Es de suma importancia poner especial atención a cada etapa y enseñar a niños y jóvenes cómo organizar sus tareas para evitar este problema.

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