Puede que no sea fácil tratar de balancear la maternidad con tu vida laboral y personal, pero al final del día, ver la sonrisa de tu hijo o hija es una de las cosas más gratificantes, que además te recordará toda la fuerza interior que tienes para seguir adelante. Al final, una mamá feliz tendrá hijos felices. 

 

Encontrar la organización y el balance entre tu vida laboral, tus hobbies y la maternidad sí es posible. Solamente es cuestión de paciencia y de honestidad sobre qué puedes hacer y qué es demasiado para ti.

 

Antes que nada, deja ir la culpa

Esto es algo que todas las mamás sienten en algún punto. Algunas porque tienen que dejar a sus hijos en guarderías, otras porque no pueden dedicarles todo el tiempo que quisieran o darles todo lo que quisieran, etcétera. ¿Pero qué te dará la culpa? Nada, solamente mucho estrés. Así que, antes que nada, debes reconocer que haces lo mejor que puedes con lo que tienes.

 

Si tienes que dejarlos en una guardería, elige la mejor

Puede ser que simplemente no tengas tiempo y tengas que recurrir a los cuidados de una guardería. Haz bien tu investigación, infórmate, aclara todas tus dudas, pide referencias y busca lo mejor, que sea un lugar seguro y si puede ser una recomendación de alguien de tu confianza, mucho mejor.

 

También puedes optar por contratar a alguien que te ayude en casa; mientras tú trabajas, tu hijo puede tener tiempo de juego o actividades de estimulación.

 

Busca tiempo para ti

Siempre, aunque sean 5 minutos al día. Necesitas tener un poco de espacio para ti; sin presiones, sin prisas, sin correr, simplemente para estar tranquila y darte un respiro.

 

Reconoce que todos los días son diferentes

Esto te ayudará a soltar un poco el control y relajarte. Claro que llevar una rutina es lo mejor que puedes hacer para ti y tu bebé, pues esto les da un sentido de seguridad. Pero puede ser que algunos días necesite más de ti, especialmente si es muy pequeño. Así que trata de vivir día a día, sin querer controlar todo.

 

Sigue con tus estudios y pasiones

Muchas mujeres, al convertirse en mamás, dejan a un lado las cosas que quieren hacer o sus metas profesionales. Una cosa no está peleada con la otra; al contrario, si tú eres una mamá realizada, tu bebé se sentirá mucho más contento y esto le permitirá reconocer que eres una persona trabajadora. Todo esto son valores que le vas a querer inculcar desde pequeño.

 

Y tú, ¿cómo equilibras la maternidad con los demás aspectos de tu vida?

 

Foto de portada: Bruno Nascimento / Unsplash

Zaida Bemanar

La conciencia espiritual es la que nos permite tener un propósito claro, reconocer nuestros dones fundamentales y nuestra misión en la vida. Ella ofrece mirarse a uno mismo y al otro de una manera mucho más significativa que lo puramente psicológico o técnico

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